Aliadas, el más reciente libro de la periodista catalana Txell Feixas, nos transporta al campo de refugiados palestinos de Shatila, en Beirut, para narrar una revolución silenciosa: la creación del primer equipo infantil de baloncesto femenino en Líbano. Una historia de resistencia, empoderamiento y sororidad que demuestra cómo el deporte puede convertirse en un acto de rebeldía y transformación social. Aliadas y Mujeres valientes: historias que nacen del compromiso periodístico Txell Feixas, reconocida por su labor como corresponsal en Oriente Próximo para la televisión pública catalana, ha dedicado años a documentar las luchas y resistencias de las mujeres en contextos de conflicto. Su anterior obra, Mujeres valientes, ya exploraba estas temáticas, y con Aliadas profundiza en una historia que la conmovió profundamente: la de Majdi, un pintor de fachadas palestino que, decidido a proteger a su hija Razan del matrimonio infantil, fundó un equipo de baloncesto femenino en el corazón de Shatila . El libro, publicado por Capitán Swing en mayo de 2025, es el resultado de una década de seguimiento y documentación de este proyecto que ha cambiado la vida de más de 150 niñas. Feixas no solo relata los hechos, se sumerge en las emociones, desafíos y triunfos de las protagonistas, ofreciendo una narrativa íntima y poderosa. Portada del libro anterior de Texell Feixas, publicado por la editorial Península en 2021. El baloncesto como herramienta de cambio En Shatila, un lugar marcado por la pobreza extrema, la falta de servicios básicos y el recuerdo de la masacre de 1982, la creación de un equipo de baloncesto femenino fue una auténtica revolución. Majdi, sin formación feminista pero con un profundo sentido común, entendió que ofrecer a las niñas una alternativa podía cambiar sus destinos. El deporte se convirtió en un espacio de libertad, aprendizaje y empoderamiento para jóvenes que, de otro modo, podrían haber caído en matrimonios forzados, violencia o exclusión social . Feixas destaca cómo, a través del baloncesto, las niñas descubren que tienen derecho a soñar y a decidir sobre sus propias vidas. El equipo no solo les brinda una actividad física, sino también un sentido de pertenencia, autoestima y la posibilidad de imaginar un futuro diferente. Desafiando las reglas del juego El subtítulo del libro, Las niñas de Shatila que desafían las reglas del juego, encapsula la esencia de esta historia. Estas jóvenes no solo están aprendiendo a jugar al baloncesto. También, están desafiando normas sociales profundamente arraigadas que limitan sus oportunidades y derechos. En una sociedad donde el matrimonio infantil es legal en algunas comunidades religiosas desde los nueve años, la existencia de un equipo de baloncesto femenino es un acto de resistencia. Feixas aborda con sensibilidad y profundidad las complejidades de este contexto, explorando las motivaciones de las familias, las presiones sociales y las estrategias de resistencia que emergen desde dentro de la comunidad. El libro muestra cómo el cambio es posible cuando se construye desde el respeto, la empatía y la colaboración. Una mirada que rompe estereotipos Uno de los grandes logros de Aliadas es su capacidad para desafiar las percepciones occidentales sobre las mujeres árabes y los movimientos feministas en Oriente Medio. Feixas enfatiza que el feminismo en la región no ha muerto. Cuenta cómo opera de forma clandestina, adaptándose a contextos hostiles y encontrando formas creativas de resistir . La autora también destaca el papel de los hombres en este proceso de cambio. Figuras como Majdi y otros padres que inicialmente consideraron el matrimonio infantil como una opción, terminan convirtiéndose en aliados y defensores de los derechos de sus hijas. Este enfoque inclusivo y matizado ofrece una visión más completa y realista de las dinámicas sociales en Shatila. Aliadas: Un libro que invita a la reflexión y la acción No es solo una crónica periodística; es una invitación a reflexionar sobre nuestras propias percepciones, prejuicios y responsabilidades. Feixas logra conectar al lector con las historias de estas niñas, generando empatía y conciencia sobre las realidades que enfrentan millones de personas en contextos de desplazamiento y conflicto. El libro también subraya la importancia de escuchar y amplificar las voces de quienes viven estas experiencias en primera persona. Feixas no se posiciona como una salvadora, sino como una narradora que acompaña y aprende junto a las protagonistas. Aliadas es una obra imprescindible para quienes buscan comprender las múltiples formas en que el feminismo y la resistencia se manifiestan en contextos adversos. A través de una narrativa envolvente y comprometida, Txell Feixas nos muestra que incluso en los lugares más oscuros, la luz puede abrirse paso cuando hay voluntad, solidaridad y esperanza. Si te interesa profundizar en esta historia y conocer más sobre el trabajo de Txell Feixas, puedes encontrar Aliadas en librerías y plataformas en línea. Una lectura que, sin duda, dejará una huella en tu corazón y conciencia. Foto de portada de la publicación digital Letra Global
La travesía de Hindi Zahra: un canto que une mundos
Hindi Zahra, nacida el 20 de enero de 1979 en Khouribga (Marruecos), es una cantante, compositora, pintora y actriz que ha labrado un estilo singular: una fusión entre la música bereber, el jazz, el folk, el soul y el blues. Se planteó como suya la máxima de «invertir su nombre» y convertir su vida en arte en todas sus faceta. Uno de los primeros y mayores éxitos «Beautiful tango» Infancia y raíces musicales Criada en una familia de artistas bereberes chleuhs cerca de Casablanca, Zahra creció rodeada de música tradicional gnaoua, reggae, folkegipcio, todo bajo la guía de su madre y tíos. Esta heterogeneidad musical fue su punto de partida, un crisol de ritmos y melodías que la formó como artista desde muy temprana edad. A los 14 años se trasladó a París con su padre exmilitar y comenzó a forjar la Zahra que conocemos: bilingüe, bicultural y resiliente. Un ambiente no comunitario y una escuela católica la impulsaron a integrarse y aprender nuevas formas de expresar su identidad . Primeros pasos musicales de Hindi Zahra A los 18 años empezó a trabajar como vigilante en el Louvre y aprovechó el silencio de la vigilancia nocturna para escribir sus primeras letras y melodías. Autodidacta en varios instrumentos, acumuló medio centenar de composiciones hacia 2005. De ese universo emergió en 2009 su primer EP homónimo, del que nacieron tracks emblemáticos como Beautiful Tango y Stand Up. «Handmade» (2010): lo artesanal hecho canción Su debut álbum, Handmade, publicado en 2010 por Blue Note y EMI, es la materialización de su espíritu «hecho a mano»: grabado en su apartamento, producido y mezclado por ella misma. Estética y sonido Fusión de jazz, folk, blues y herencia marroquí, canciones como Beautiful Tango y Imik Si Mik (dedicada en bereber) reflejan la unión de lo íntimo y lo universal. «Homeland» (2015): un regreso al origen En abril de 2015, surge Homeland, su segundo álbum, donde retrata una personalidad más reflexiva y raíces culturales más visibles. Estilo y contenido de Hindi Zahra Con producción más minimalista, Zahra profundiza en temas de identidad y migración. Pistas como Any Story, Silence y The Moon Is Full generan un diálogo íntimo con sus sentidos culturales. Aceptación crítica El álbum recibió una acogida cálida, tanto por el público que conecta con su historia de pertenencia como por la crítica especializada que valoró su autenticidad emocional. Una artista global en 2025 Regreso a los festivales En 2025, Zahra regresó a Casablanca como cabeza de cartel del prestigioso festival Jazzablanca, ofreciendo su mensaje de fusión cultural a través de soul, jazz y melodías africanas. Dicho Festival se lleva a cabo del 3 al 12 de julio en la capital marroquí. Imagen tomada del Festival Jazzablanca 2025 También mantiene una agenda internacional activa, con conciertos a lo largo de Europa y Norteamérica . Visión artística y reflexiones de Hindi Zahra En entrevistas recientes, destaca que el silencio, la pintura y la soledad son fundamentales para crear música genuina: “las canciones llegan de golpe y hay que atraparlas al vuelo” Habla de la diáspora y la primavera árabe con respeto y reflexión, y cree que la cultura es una herramienta poderosa frente al fundamentalismo . Hindi Zahra ha construido una carrera sostenida no por el artificio, sino por la honestidad. Su arte es artesanal, introspectivo, plurilingüe y profundamente emocional. En un mundo donde la globalización suele borrar orígenes, ella rescata las raíces y amplifica el mensaje para un público universal. Una recomendación: escuchadla en directo. Allí su voz y su presencia desarman cualquier frontera. Fotografía de portada tomada de La Tribune de Marrakech
Festival Internacional de Cartago 2025
Cuando las luces se encienden en el majestuoso Teatro Romano de Cartago, no solo revive el patrimonio milenario, sino que emergen las voces potentes de mujeres árabes que, año tras año, reinventan el arte y la cultura en el escenario más emblemático del norte de África. La 59ª edición del Festival Internacional de Cartago, que se celebra del 19 de julio al 21 de agosto de 2025, destaca la contribución de artistas femeninas de la región con una programación cuidadosamente diseñada que refuerza la presencia femenina en la música, el teatro y la cultura árabe . Una apertura de voces femeninas Esta edición da especial relevancia a creaciones tunecinas, con un profundo compromiso hacia las expresiones culturales árabes e internacionales . Figuran destacadas artistas árabes como: Imagen de la cantante tunecina Latina Afraoui La cantante libanesa Nawja Karam en el FIC Este plantel de mujeres árabes muestra la diversidad de estilos y generaciones que confluyen en Cartago. Más de veinte espectáculos… y un enfoque femenino La edición 2025 cuenta con 20 espectáculos en total. De entre ellos, al menos cinco formados exclusivamente por mujeres árabes en solista o como parte de noches temáticas, lo que representa un gran paso respecto a ediciones anteriores. Además, el festival ha rescatado el arte clásico femenino del mundo árabe, como lo que representa la velada de Mai Farouk dedicada a Umm Kulthūm, reenfocando el legado de voces femeninas históricas. Teatro con voz femenina árabe Aunque la web oficial destaca menos obras teatrales femeninas, la presencia de mujeres en labores artísticas complementarias es significativa: Aunque la edición 2025 no incluye un espectáculo teatral central exclusivamente femenino, estas figuras indican el importante trasfondo femenino en la escena creativa que rodea al festival, y es esperable que futuras ediciones profundicen en esa tendencia. El Festival Internacional de Cartago: Una plataforma transgeneracional y transnacional Desde el Magreb hasta el Levante, las artistas árabes femeninas reflejan la riqueza cultural de la región: Este cruce cultural permite que las mujeres árabes dialoguen entre sí, enriqueciendo la experiencia artística y consolidando Cartago como un punto de encuentro regional. Más allá del escenario: El Festival Internacional de Cartago es compromiso social y simbólico El festival mantiene su discurso de apoyo a la causa palestina, con artistas como Nai Barghouthi sujetando un marco de resistencia para las mujeres árabes . Además, experimentos nacionales como la mañana artística o residencias para mujeres refuerzan el posicionamiento de artista femenina en la nueva era tunecina. El eco de organizaciones femeninas –en música, teatro, producción– trasciende el programa y proyecta a Cartago como epicentro cultural de equidad en el mundo árabe. El Festival Internacional de Cartagon cifras: fechas y entradas Programación relevante: Fecha Artista Procedencia 25 jul Latifa Arfaoui Túnez 13 ago Sofia Sadok Túnez 16 ago Mai Farouk (Umm Kulthūm) Egipto 2 ago Nancy Ajram Líbano 9 ago Najwa Karam Líbano El significado de estas mujeres en Cartago 1. Visibilidad histórica y contemporánea Cartago rinde homenaje a pilares femeninos como Umm Kulthūm a través de Mai Farouk, mientras que las representantes contemporáneas ocupan el espacio con la misma dignidad. Es una línea intergeneracional que fortalece el legado. 2. Diversidad de estilos y mensajes Desde el pop romántico de Nancy Ajram al retumbo tarab de Latifa Arfaoui, pasando por el rigor de Sofia Sadok, cada una aporta una visión única del ser mujer árabe. No son solo cantantes: son portavoces culturales. 3. Puente cultural e identitario Mujeres tunecinas, libanesas, egipcias e incluso palestinas (en el discurso del festival) forman una red que une regiones diversas bajo la identidad árabe femenina. Esto refuerza a Cartago como lugar de convergencia cultural. ¿Por qué seguir esta edición del Festival Internacional de Cartago 2025? La 59ª edición del Festival Internacional de Cartago ofrece una edición potente, rica en contenido femenino árabe, que refuerza el rol cultural de la mujer como creadora, intérprete y símbolo de transformación. Con nombres icónicos y emergentes, la representación femenina sobresale en la programación musical y simbólica, consolidando un festival que no solo rescata el patrimonio histórico, sino que impulsa nuevas narrativas y realidades de equidad en el mundo árabe. Si te apasiona la música, la historia, la cultura árabe y el feminismo, Cartago 2025 es el escenario ideal para ver cómo las mujeres árabes toman el espacio que merecen… y dejan una huella imborrable.
Salima Naji: Medalla de Oro de la Academia de Arquitectura francesa
Eventos entre Oriente y Occidente
Festival de Jerash: Cultura y arte en Jordania
Cuando el verano llega a Jordania, una antigua ciudad romana cobra vida con una explosión de cultura, música, danza y poesía. Se trata del Festival de Cultura y Artes de Jerash. Se celebra anualmente en las majestuosas ruinas de la ciudad de Jerash. La 38 edición se llevará a cabo del 23 de julio al 2 de agosto. Este evento no solo es uno de los festivales culturales más importantes del mundo árabe. Es también un reflejo del dinamismo social y artístico del país. En los últimos años, la participación de mujeres artistas, poetas, cantantes y artesanas ha ido ganando protagonismo. Festival de Jerash: Un festival con historia El Festival de Jerash fue fundado en 1981 por la reina Noor de Jordania. El objetivo, conectar las raíces culturales del país con una plataforma moderna para la expresión artística. Desde entonces, ha crecido exponencialmente, atrayendo cada año a más de 100,000 visitantes y contando con la participación de artistas de todo el mundo. Una imagen de archivo muestra a bailarines del grupo de danza folclórica circasiana Al-Jeel Al-Jadeed actuando en el Festival de Cultura y Artes de Jerash. Imagen tomada de The Arab Weekly El evento se celebra en los impresionantes restos arqueológicos de Jerash, una de las ciudades romanas mejor conservadas fuera de Italia. El contraste entre la historia milenaria de sus columnas corintias y las luces y sonidos de las presentaciones contemporáneas convierte al festival en una experiencia única. Una plataforma para la diversidad cultural El programa del festival es rico y diverso: desde conciertos de música clásica árabe y folclore jordano hasta teatro, danza contemporánea, poesía y cine. A lo largo de tres semanas, múltiples escenarios dispersos por la ciudad romana acogen más de 250 actividades culturales. Pero quizás lo más significativo del Festival de Jerash es su compromiso con la inclusión y representación. En un entorno tradicionalmente conservador como Jordania, este festival ha abierto un espacio para la expresión libre, y en particular para que las mujeres artistas participen activamente y compartan sus voces. Mujeres protagonistas en el escenario del Festival de Jerash En los últimos años, el festival ha sido testigo de una creciente presencia de cantantes, escritoras, actrices, poetas y diseñadoras jordanas y de otros países árabes. Esta participación ha sido vital no solo para promover la igualdad en el ámbito cultural, sino también para inspirar a nuevas generaciones de jóvenes mujeres que sueñan con seguir caminos artísticos. Una de las voces más destacadas ha sido la de Macadi Nahhas, una reconocida cantante jordana que ha fusionado la música folclórica árabe con influencias modernas. Su participación en el Festival de Jerash ha sido aplaudida por su poderosa voz, pero también por su capacidad de abordar temas sociales y femeninos a través de sus canciones. En la presente edición, podremos contar con la actuación de artistas sirias como Mayada El Hennawy o Assala Nasri. Este año, también se podrá disfrutar de la cantante emiratí Ahlam, quien regresa al festival por tercera vez, mientras que la participación jordana femenina está presente en el escenario con Nidaa Sharaara y Diana Karazon. El escenario principal acogerá una serie de actos de países amigos y hermanos árabes, entre ellos: Ruanda, Países Bajos, Egipto, China, Irak, Georgia, Argelia, España, Polonia, Chipre, Sudán, Azerbaiyán, Filipinas, Corea del Sur, el Sultanato de Omán, India, Arabia Saudí y Grecia, entre otros. Las artes visuales y el diseño femenino del Festival de Jerash Más allá del escenario, muchas mujeres también participan en el festival como artesanas, diseñadoras y artistas plásticas. Las ferias de arte y mercado que acompañan al evento son una muestra viva de la creatividad femenina, con stands de bordado tradicional, cerámica, joyería hecha a mano y arte contemporáneo. El colectivo de mujeres «Art Femmes Jordan», por ejemplo, ha participado con exposiciones que combinan técnicas tradicionales y mensajes de transformación social. Su enfoque ha sido visibilizar las narrativas femeninas que a menudo quedan al margen del discurso oficial, conectando arte y activismo. Educación y diálogo Uno de los pilares fundamentales del Festival de Jerash es su dimensión educativa. A través de talleres, foros y mesas redondas, el festival ofrece un espacio de diálogo sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en el mundo artístico. Se discuten temas como el acceso a la financiación, la representación en las instituciones culturales, la censura y el rol de las mujeres en la preservación del patrimonio. En colaboración con organizaciones como la Comisión Nacional de Mujeres de Jordania y diversas ONG, se han realizado sesiones enfocadas específicamente en el desarrollo de capacidades para jóvenes artistas femeninas, desde escritura creativa hasta producción escénica. Retos y avances El Festival de Jerash ha sido una herramienta de cambio progresivo, ayudando a normalizar la participación de mujeres en el espacio público y cultural. La presencia femenina en un evento de esta magnitud actúa como símbolo de una Jordania que mira hacia el futuro. Una inspiración para el mundo árabe En un momento en que muchas regiones del mundo árabe enfrentan tensiones políticas y culturales, el Festival apuesta por el arte, la paz y el diálogo lo convierte en un modelo de cómo la cultura puede ser una vía para la transformación social. La participación activa de mujeres en todas las dimensiones del festival no solo enriquece la programación, sino que también envía un mensaje poderoso: las mujeres árabes están aquí, creando, liderando y narrando sus propias historias. El Festival de Cultura y Artes de Jerash no es solo un evento cultural. Es una celebración de identidad, memoria y transformación. En sus escenarios antiguos, se están escribiendo nuevas historias donde las mujeres no son solo espectadoras, sino protagonistas. Su arte desafía las normas, conecta generaciones y demuestra que la cultura, cuando es inclusiva, puede ser una de las herramientas más poderosas para el cambio. La próxima vez que escuches sobre el festival, recuerda que detrás de cada melodía, danza o obra, hay también una lucha silenciosa —y cada vez más visible— por la igualdad, la voz y el reconocimiento de todas las mujeres.
Rafeef Ziadah: la voz poética de la resistencia palestina
Rafeef Ziadah es una de las voces más contundentes, emocionales y comprometidas de la poesía palestina contemporánea. Poeta, académica y activista, su obra ha atravesado fronteras no sólo geográficas, sino también emocionales e ideológicas, con un mensaje que conjuga el arte con la lucha, la belleza con la denuncia, la palabra con la resistencia. Su poesía no busca adornar el dolor, sino expresarlo con dignidad y precisión, devolviendo humanidad a un pueblo demasiado tiempo reducido a cifras y titulares. Una infancia marcada por el exilio Nacida en Beirut en 1979 en el seno de una familia de refugiados palestinos, Ziadah vivió desde pequeña la experiencia del desplazamiento forzado. Durante la invasión israelí del Líbano en 1982, su familia debió huir nuevamente, como muchas otras. Esa experiencia marcó su identidad: el exilio no sólo como condición política, sino como realidad emocional profunda. Sus primeros años transcurrieron entre Líbano, Túnez y Grecia, hasta que finalmente se establecieron en Canadá. Es en ese contexto de desarraigo donde se forja su conciencia política y estética. La poesía de Ziadah nace de una urgencia: la de contar lo que no se cuenta, de humanizar lo que el discurso mediático global tiende a deshumanizar. Su voz es la de la niña que ha visto lo que no debía ver, la de la mujer que se niega a olvidar y que convierte su dolor en palabra. La poesía como trinchera Rafeef Ziadah comenzó a escribir poesía como una forma de responder a las injusticias que percibía no solo en Palestina, sino en todos los pueblos sometidos. Pero no fue hasta que comenzó a recitar sus poemas en público que comprendió el poder transformador de su voz. A través del spoken word, un género que fusiona la oralidad poética con la performance, Ziadah alcanzó notoriedad global. Uno de sus poemas más célebres, «We Teach Life, Sir», se volvió viral en redes sociales. Además, se convirtió en un emblema de la resistencia palestina contemporánea. En él, Ziadah relata con fuerza contenida una escena ficticia con un periodista occidental que le pide una «reacción humana» frente a la violencia sufrida por su pueblo. La respuesta es demoledora: “Hoy, mi cuerpo fue una masacre televisada”. En este poema, la poeta denuncia la forma en que se exige a las víctimas que se justifiquen, que «expliquen su dolor», y plantea una contraofensiva ética y estética: enseñar la vida como respuesta al sufrimiento sistemático. Su poesía, lejos de limitarse a una expresión identitaria, apunta a una ética universal de justicia. Consciente del poder de la palabra, Ziadah se resiste a ser reducida a víctima o heroína: es, simplemente, una voz que exige ser escuchada. Arte, activismo y compromiso de Rafeef Ziadah Ziadah no separa su producción artística de su militancia política. Para ella, el arte es un espacio de acción. Ha participado activamente en campañas por el Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra el apartheid israelí. También, ha colaborado con organizaciones de derechos humanos y ha sido parte de foros internacionales donde ha defendido la causa palestina desde una perspectiva feminista, interseccional y descolonial. También ha desarrollado una carrera académica destacada. Doctora en Ciencias Políticas, ha investigado temas como las infraestructuras del poder, la militarización y la política de fronteras, especialmente en contextos de ocupación y represión. Actualmente, combina su labor como docente universitaria con giras poéticas por distintos países. Esta doble faceta, de poeta y académica, le permite articular un discurso complejo, que no se limita a la denuncia visceral sino que también incorpora análisis, perspectiva histórica y pensamiento crítico. En sus recitales, es habitual que combine versos con reflexiones políticas, generando espacios de profunda conexión con el público. Una poética del dolor y de la dignidad La obra de Rafeef Ziadah no se reduce a la temática palestina. Aunque Palestina es el núcleo simbólico y emocional de su poesía, sus versos también dialogan con otras luchas: las de los pueblos indígenas, las mujeres, los migrantes, los refugiados, las víctimas del racismo estructural. En sus poemas resuenan ecos de otros exilios, otras resistencias, otras búsquedas de justicia. En este sentido, su poesía construye un puente entre lo personal y lo colectivo. Habla de su abuela que escondía llaves de casas demolidas, del niño que juega frente a un tanque, de la madre que guarda fotos en sobres viejos. Pero también habla del colonialismo, del extractivismo, de las narrativas dominantes que niegan el dolor ajeno. Sus álbumes poéticos, como «Hadeel«, «We Teach Life» y «Three Generations», combinan palabra y música, voz y emoción. En ellos se escucha la cadencia de una lengua que se niega a ser borrada, el eco de generaciones que sobreviven a la intemperie del mundo. El escenario como espacio de verdad Rafeef Ziadah ha llevado su poesía a escenarios de todo el mundo, desde festivales literarios hasta universidades, centros culturales y manifestaciones. Su presencia escénica es potente, serena y penetrante. No grita, no dramatiza: simplemente dice, y lo que dice llega hondo. La forma en que modula su voz, el ritmo pausado, la mirada directa al público, generan un espacio de escucha difícil de esquivar. Asistir a una lectura suya es una experiencia transformadora. No porque impresione con retórica, sino porque transmite algo más hondo: la convicción de quien ha hecho de la palabra una forma de cuidado y resistencia. Rafeef Ziadah: Una voz para los tiempos difíciles En un mundo saturado de ruido y desinformación, la poesía de Ziadah ofrece una pausa, un espacio para repensar lo humano. Su voz nos recuerda que la poesía sigue siendo un acto político, no en el sentido panfletario, sino en su capacidad para nombrar lo silenciado, para devolverle dignidad a quienes han sido marginados por las narrativas oficiales. Hoy más que nunca, en tiempos donde la guerra, el desplazamiento forzado y la violencia estructural afectan a millones de personas, las palabras de Rafeef Ziadah resultan necesarias. No son palabras de consuelo, sino de resistencia. No son palabras de derrota, sino de afirmación: afirmación de una vida que se enseña, se
Safia Farhat y arte tunecino en Madrid
Desde el pasado 7 de mayo hasta el 27 de julio, Casa Árabe en Madrid acoge la exposición Iluminaciones tunecinas, enmarcada en el ciclo Foco‑País Túnez 2025. En ella está presente la obra de la conocida artista tunecina Safia Farhat. Esta exhibición es fruto de una colaboración entre Casa Árabe, el Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo de Túnez, el Ministerio de Asuntos Culturales tunecino y la Embajada de Túnez en España. “Iluminaciones tunecinas” invita a descubrir la riqueza de las artes plásticas tunecinas a lo largo del siglo XX, poniendo en valor corrientes y estilos que definieron una identidad propia, liberada del molde orientalista y anclada en la modernidad mediterránea. Contexto histórico y artístico: de la colonia a la voz propia Como subraya la Casa Árabe, el arte moderno en Túnez germina en el primer tercio del siglo XX, influenciado por las corrientes europeas, pero fertilizado por las raíces árabe-islámicas y ese Mediterráneo que bañaba el país Durante los años de dominio francés, la pintura tunecina comienza a experimentar con nuevos caminos: abandona lo artístico meramente documental y recupera temas locales, reinterpretados bajo técnicas provenientes de la vanguardia europea. Tras la independencia de 1956, se consolida una identidad cultural firme que abrazaba tanto la pintura tradicional como la escultura, impulsada por una Escuela de Túnez que combino naturalismo, abstracción y simbolismo, y que se desligaba del academicismo europeo. La Escuela de Túnez y las «Nouvelles Tendances» Esencial para entender la exposición es el papel de la Escuela de Túnez, fundada en los años 40. Su visión pictórica incorporaba elementos tradicionales tunecinos —como patrones geométricos, caligrafía, mosaicos— con la libertad estética del arte moderno, alejándose del orientalismo Artistas como Zoubeir Turki, Ammar Farhat, Yahia Turki o Jellal Ben Abdallah fueron sus máximos exponentes. Ya en los años 70, surge un renovador movimiento plástico llamado “Nouvelles Tendances” (Nuevas Tendencias), que impulsa la abstracción, la innovación estética y el contraste con el arte clásico. La exposición recorre este proceso de transformación: desde los lienzos costumbristas que remiten al cine de Sorolla (con escenas de luz mediterránea y azulejos), hasta los trabajos arquitectónicos contemporáneos, atravesados por la caligrafía y formas geométricas propias del Magreb. Safia Farhat: pionera, educadora y feminista visual Entre los protagonistas de “Iluminaciones tunecinas” destaca Safia Farhat (1924‑2004), figura capital del arte moderno tunecino, pionera de las artes visuales en su país, académica y defensora de los derechos de la mujer. Formación y trayectoria Nacida en Radès, estudió en Francia y en el prestigioso Instituto de Bellas Artes de Túnez. Desde fines de los 40, formó parte de la Escuela de Túnez como la única mujer en un entorno dominado por hombres. En 1959 fundó la revista Faïza, la primera revista feminista de África árabe, reflejo de su compromiso con la visibilidad femenina en la sociedad tunecina post-independiente. Docencia e institucionalización de Safia Farhat En los años 60 fue la primera directora tunecina de la Escuela de Bellas Artes de Túnez, y a partir de 1966 presidió su extensión de Arquitectura. Reformó la enseñanza artística estableciendo un nuevo paradigma federal, más inclusivo y moderno. También diseñó sellos postales en 1980, inspirados en técnicas artesanales autóctonas como encaje de Chebka, pintura en metal y decoración. El arte textil como legado Escribió un capítulo decisivo en la historia del tapiz moderlo en Túnez. Con su marido fundó en 1982 el Centre des Arts Vivants en Radès, fomentando residencias, talleres de cerámica, tejido, grabado, decoración. Ese espacio derivó más tarde en su propio museo. Las piezas de Farhat deslumbran al público por su colorida paleta, patrones abstractos geométricos y una pulcritud formal que, sin renunciar a la tradición, encarna la modernidad tunecina. Safia Farhat: mucho más que arte Farhat representa una figura clave del cambio cultural de Túnez ya que: Su obra en “Iluminaciones tunecinas” abre un puente entre pasado y presente, entre tradición y modernidad, entre lo local y lo global. “Iluminaciones tunecinas” es mucho más que una exposición pictórica. Es una conversación cultural, un recorrido histórico por la conciencia moderna de Túnez, su identidad, su feminismo y su capacidad de transformar la tradición. En Madrid, este proyecto redescubre artistas olvidados o poco conocidos entre el público occidental. Además, cuenta con una plasmación simbólica de la brillante luz tunecina, en frases de color, geometría y tapices que iluminan la narrativa visual mediterránea. Con Safia Farhat como estandarte discursivo, la muestra representa un homenaje a una mujer que resignificó la educación artística, la revista feminista, la gestión cultural y la producción estética en su país. “Iluminaciones tunecinas” en detalle por Safia Farhat La exposición, montada en Casa Árabe (C/ Alcalá, 62, Madrid), ofrece entrada gratuita de martes a domingo Obras y variedad de estilos Se exhiben autorretratos de momentos históricos, escenas de la vida urbana, naturalezas muertas, y tapices como los de Farhat. También hay obras de artistas como Ali Guermassi, Ali Bensalem, Ammar Farhat, Zoubeir Turki y otros pioneros de la Escuela. Conferencias y mediación cultural El 6 de mayo tuvo lugar la charla inaugural “Trazos de identidad: un viaje por las artes plásticas tunecinas”, a cargo de la comisaria Ahlem Boussandel, directora general del MACAM (Túnez), en diálogo con Karim Hauser de Casa Árabe. Ahlem Boussandel Jammali, directora general del MACAM de Túnez. Imagen tomada de la publicación Leaders Además, se organizó un encuentro titulado “Arte tunecino y cultura andalusí: cruce de caminos”, profusamente ilustrado por el artista y profesor Mohamed Sami Bchir, quien exploró la influencia de la estética andalusí en la pintura tunecina contemporánea. Significado cultural y relevancia Identidad y postcolonialismo de Safia Farhat La exposición visibiliza la emancipación estética de Túnez después del dominio colonial. Destaca la visada por construir un arte autóctono, libere de clichés y rico en tono mediterráneo y árabe-islámico. Feminismo y empoderamiento Farhat no solo triunfó como artista visual, sino también como intelectual, editora y educadora. Su revista Faïza fue un hito histórico en los derechos femeninos en el mundo árabe. Su inclusión en la muestra refuerza la dimensión de género dentro del arte moderno tunecino. Actualidad y diálogos contemporáneos Aunque centrada en el siglo XX, la muestra aborda nexos con el arte actual, resaltando cuanto continuadores contemporáneos dialogan con los patrones clásicos; el Nouvelles Tendances ejemplifica esa
Dina Zaitoun: la artista egipcia que transforma la ilustración
El arte ha sido, a lo largo de la historia, una de las herramientas más poderosas para provocar cambios, cuestionar el statu quo y dar voz a quienes no son escuchados. En el mundo contemporáneo, cada vez más artistas se valen de sus obras para abordar cuestiones sociales y empoderar a comunidades enteras. Dina Zaitoun, conocida en las redes sociales por su seudónimo Artopathic, es una de esas artistas. Utiliza la ilustración como una vía para expresarse, reflexionar sobre la realidad y promover un cambio profundo en la sociedad egipcia y árabe en general. A través de su trabajo, Dina ha logrado construir un espacio donde la feminidad. La lucha contra las estructuras patriarcales y la salud mental son los protagonistas. Su arte es un reflejo de sus ideales, una plataforma para cuestionar las normas sociales que oprimen a las mujeres y para empoderarlas en su búsqueda de la autonomía personal. Del estudio de la odontología a la ilustración Dina Zaitoun nació en Egipto, un país con una rica tradición cultural y artística. Su educación formal comenzó en el campo de la odontología. Desde temprana edad, descubrió que su verdadera pasión era el arte. La ilustración siempre había estado presente en su vida, pero inicialmente lo veía solo como una actividad recreativa y no como una posible carrera profesional. Con el tiempo, Dina se dio cuenta de que su amor por el dibujo era mucho más que un pasatiempo. Era una forma de expresión profunda, un medio para procesar sus pensamientos, emociones y las realidades sociales que observaba a su alrededor. A medida que fue perfeccionando su estilo, Dina comenzó a compartir sus ilustraciones en plataformas digitales, especialmente en Instagram, bajo el nombre de Artopathic. Un seudónimo que refleja su enfoque artístico y su deseo de abordar temas de salud mental y emocional a través de la creación visual. Su estilo de ilustración está caracterizado por colores, formas geométricas y figuras abstractas. Esto le permite conectar rápidamente con un público que aprecia no solo la estética de sus obras, sino también los mensajes profundos que contienen. Dina rompió barreras y creó un espacio donde las mujeres, las emociones y las luchas sociales se convirtieron en los temas centrales de su trabajo. El empoderamiento femenino a través del arte Uno de los aspectos más destacados del trabajo de Dina Zaitoun es su enfoque en el empoderamiento femenino. Desde sus primeras ilustraciones, Dina buscó dar visibilidad a las mujeres, no como sujetos pasivos, sino como individuos poderosos, complejos y multifacéticos. En sus obras, las mujeres son representadas de manera fuerte y libre. A través de sus ilustraciones, invita a las mujeres a cuestionar las normas sociales impuestas y a luchar por su autonomía. Este enfoque tiene un gran impacto. Aunque las mujeres han logrado avances significativos en áreas como la educación y la política, aún enfrentan muchas barreras y desafíos. Una de las características más notables de sus ilustraciones es la representación de mujeres que no son perfectas ni inalcanzables. Muestran sus vulnerabilidades, sus luchas internas y sus imperfecciones. Este enfoque humaniza a las mujeres, alejándolas de los estándares de belleza y comportamiento impuestos por la sociedad. La salud mental, temática dentral en la obra de Dina Zaitoun La salud mental es otro tema recurrente en el trabajo de Dina Zaitoun. En sus ilustraciones, aborda la ansiedad, la depresión, el estrés y otros aspectos relacionados con la salud mental, especialmente desde la perspectiva femenina. A través de su trabajo, ha logrado hacer visible lo que suele ser invisible. Las luchas internas que muchas mujeres enfrentan en su vida cotidiana, pero que rara vez se muestran de forma abierta. Utilizando imágenes abstractas y colores que transmiten emociones complejas, sus ilustraciones invitan a la reflexión y ofrecen una forma de catarsis y liberación. En un mundo donde las mujeres son a menudo presionadas para cumplir con expectativas poco realistas, tanto en términos de apariencia física como de comportamiento, las ilustraciones de Dina sirven como un recordatorio de que está bien no estar bien, y que la salud mental debe ser priorizada y respetada. En muchos sentidos, Dina ha abierto un espacio para que las mujeres compartan sus experiencias y busquen apoyo, ayudando a romper el tabú que rodea a los problemas emocionales y psicológicos en la sociedad. El arte como activismo Dina Zaitoun no solo utiliza el arte como una forma de expresión personal, sino que también lo ve como una herramienta de activismo. Su arte se convierte en un vehículo para desafiar las normas sociales y políticas, especialmente aquellas que perpetúan la desigualdad de género y la discriminación. A través de sus ilustraciones, Dina critica abiertamente las estructuras patriarcales que restringen la libertad de las mujeres y las condenan a vivir bajo un constante juicio social. El trabajo de Dina se ha visto reconocido como una forma de «artivismo», una mezcla de arte y activismo. A través de su arte, no solo transmite mensajes poderosos sobre la igualdad de género, también fomenta el debate sobre la libertad, la justicia y la autonomía de las mujeres en el mundo árabe. Este enfoque activista ha resonado particularmente entre los jóvenes, quienes se han visto inspirados por su capacidad para desafiar las normas tradicionales y empoderar a las mujeres a través de su arte. Impacto internacional de Dina Zaitoun Aunque Dina Zaitoun es de Egipto, su trabajo ha trascendido las fronteras nacionales y ha sido reconocido internacionalmente. Sus ilustraciones se han presentado en exposiciones en todo el mundo. Además, su nombre aparece en diversas plataformas de arte y cultura que destacan el trabajo de artistas árabes que están desafiando las normas y promoviendo el cambio social. Por ejemplo, Dina participó en la exposición «All Eyes on Her!» en el Horniman Museum de Londres, donde su arte fue utilizado para explorar la resistencia y la reivindicación de las mujeres árabes. Además, su trabajo ha sido destacado en medios de comunicación como What Women Want Magazine y CairoScene, donde se la reconoce como una de las artistas
Nour Ali: Elegancia y fuerza en la pantalla siria
En el universo del arte dramático árabe, pocos nombres brillan con la misma elegancia, talento y constancia que Nour Ali. Esta actriz siria, nacida en Damasco, ha sabido posicionarse como una de las figuras más reconocidas de la televisión y el cine en el mundo árabe. En parte, gracias a su versatilidad interpretativa y su presencia escénica magnética. Con una carrera que abarca más de dos décadas, Nour Ali ha encarnado a mujeres fuertes, complejas, tiernas y rebeldes. Lo ha hecho siempre con una autenticidad que conecta profundamente con el público. Una pasión nacida en Damasco Nour Ali nació en la capital siria, un crisol cultural que cuna de grandes talentos artísticos. Desde muy joven, mostró inclinación por el arte, especialmente por el teatro y la actuación. Su rostro expresivo, su voz firme y su sensibilidad para el drama la hicieron destacar desde sus primeros pasos en el escenario. Estudió actuación en el Instituto Superior de Artes Dramáticas de Damasco, una de las instituciones más prestigiosas del mundo árabe en formación teatral. Allí, desarrolló su técnica actoral, alimentó su pasión por el arte escénico y comenzó a construir su red de contactos en el mundo del entretenimiento sirio. Más que una actriz: un ícono de estilo y empoderamiento Además de su carrera actoral, Nour Ali se ha convertido en un ícono de estilo en el mundo árabe. Su elegancia en alfombras rojas y eventos culturales, combinada con una personalidad serena pero poderosa, ha hecho que muchos la consideren un modelo de mujer moderna que combina tradición y contemporaneidad. En entrevistas, Nour ha hablado con honestidad sobre los desafíos de ser mujer en la industria del entretenimiento árabe. Un sector que aún enfrenta barreras en temas de género y representación. Sin embargo, ella ha desafiado estereotipos, apostando por personajes complejos y rompiendo con los moldes típicos de “heroína frágil” o “villana superficial”. Su selección de roles demuestra una conciencia artística madura: Nour elige proyectos que aportan algo más que entretenimiento, buscando guiones que cuestionen estructuras sociales, den voz a mujeres silenciadas o muestren realidades olvidadas. Imagen de la actriz de su cuenta oficial de FB Trayectoria internacional y presencia en el mundo árabe de Nour Ali Aunque su carrera ha estado principalmente centrada en Siria y en el mundo árabe, Nour Ali ha participado en coproducciones regionales que han sido emitidas en países como Egipto, Líbano, Jordania y Emiratos Árabes Unidos. Su trabajo ha sido aplaudido en festivales árabes de cine y televisión, consolidando su estatus como una artista regional con proyección internacional. La diáspora árabe, especialmente en Europa y América, también la sigue de cerca, encontrando en ella un puente entre las raíces culturales y las nuevas formas de identidad en el exilio. La guerra, la resistencia y el arte Como muchos artistas sirios, Nour Ali vivió de cerca las consecuencias del conflicto en Siria, que desde 2011 ha marcado profundamente la vida cultural del país. Aunque no ha sido especialmente mediática en cuestiones políticas, su presencia constante en el arte durante estos años es una forma de resistencia cultural. Ha participado en proyectos que retratan la realidad de las familias sirias durante la guerra, mostrando las pérdidas, la esperanza y la reconstrucción del tejido social desde lo íntimo. En entrevistas, ha manifestado su deseo de que el arte sea una herramienta para la sanación colectiva y una vía para preservar la identidad siria. Nour Ali: Un futuro lleno de proyectos y compromiso Actualmente, Nour Ali continúa activa en la escena artística, trabajando en nuevas producciones tanto para la televisión como para plataformas de streaming, que han comenzado a abrir nuevas puertas a las producciones árabes. También se ha acercado al cine independiente, colaborando con jóvenes directores que buscan renovar el panorama audiovisual de la región. Además, ha expresado interés en la dirección y producción, lo cual podría marcar un nuevo capítulo en su ya sólida carrera. Su compromiso con el arte como herramienta de cambio social sigue siendo el motor principal de su trayectoria. Una actriz con alma de narradora Nour Ali no es simplemente una actriz talentosa; es una narradora de historias humanas. A través de sus personajes, ella nos habla de mujeres fuertes, de familias desgarradas por la guerra, de amores imposibles y de esperanzas persistentes. Su legado artístico, lejos de terminar, está en constante evolución, reflejando una profunda conexión con su tierra, su tiempo y su gente. En un mundo donde las pantallas a menudo muestran versiones superficiales de la realidad, Nour Ali nos invita a mirar más profundo. Imagen de portada de la cuenta oficial de FB de la actriz
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