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Yasmina Makram: elegancia del diseño árabe contemporáneo

Arte y literatura,  Cultura

Una nueva generación de creadoras árabes ha comenzado a redefinir la relación entre diseño, identidad cultural y estilo de vida contemporáneo. Arquitectas, diseñadoras y directoras creativas están construyendo un lenguaje visual propio que se aleja tanto de la copia occidental como de la nostalgia decorativa. Entre esas figuras destaca Yasmina Makram, arquitecta y diseñadora egipcia cuya obra representa una de las visiones más sofisticadas y refinadas de la arquitectura contemporánea del norte de África. Su trabajo no busca impresionar mediante el exceso ni el lujo ostentoso. Al contrario: Makram apuesta por una estética basada en el equilibrio, la luz natural, los materiales orgánicos y una reinterpretación contemporánea de la artesanía egipcia. Sus proyectos transmiten serenidad, precisión visual y una sensibilidad profundamente conectada con el Mediterráneo. En una región donde el diseño de interiores y la arquitectura viven una transformación acelerada, Yasmina Makram pertenece a una generación de mujeres árabes que están redefiniendo cómo se ven, se habitan y se sienten los espacios contemporáneos. Diseñar desde la sensibilidad La obra de Yasmina Makram posee algo poco frecuente en la arquitectura contemporánea: calma. Sus interiores no están dominados por tendencias efímeras ni por una necesidad constante de espectáculo visual. Cada espacio parece pensado para respirar. La arquitecta trabaja con materiales naturales, texturas suaves, tonos arena, piedra, madera y luz cálida para construir ambientes que transmiten intimidad y armonía. Existe una búsqueda constante de equilibrio entre sofisticación y sencillez. Esa sensibilidad se percibe claramente en varios de sus proyectos residenciales en la costa norte egipcia, especialmente en Almaza Bay, donde la diseñadora reinterpreta el lujo mediterráneo desde una perspectiva mucho más orgánica y emocional. Imagen tomada de la página AD En lugar de espacios excesivamente recargados, Makram crea interiores abiertos, luminosos y silenciosos, donde cada elemento parece tener una función emocional además de estética. Las ventanas amplias, las curvas suaves y la conexión entre interior y exterior recuerdan la importancia del clima, del paisaje y de la vida cotidiana dentro de su visión arquitectónica. La influencia de la arquitectura nubia de Yasmina Makram Uno de los aspectos más interesantes dentro del trabajo de Yasmina Makram es la manera en que incorpora referencias culturales egipcias sin convertirlas en elementos folclóricos. Su proyecto “Old Nubia”, ampliamente reconocido dentro del diseño regional, refleja precisamente esa intención. Inspirado en la arquitectura nubia tradicional, el espacio utiliza formas orgánicas, arcos, materiales naturales y una paleta cromática terrosa para reinterpretar la herencia arquitectónica del sur de Egipto desde un lenguaje contemporáneo. Imagen tomada de la página de Yasmina Makram La arquitectura nubia ha sido históricamente admirada por su capacidad para adaptarse al clima desértico y por la belleza de sus construcciones de adobe, cúpulas y patios interiores. Makram recoge parte de esa tradición y la transforma en una propuesta minimalista y moderna. El resultado evita tanto la imitación literal como la estética turística. En manos de la arquitecta, la referencia cultural se convierte en una herramienta de diseño elegante y sofisticada. Esta aproximación resulta especialmente importante en un momento donde muchos diseñadores árabes intentan recuperar elementos tradicionales sin caer en clichés visuales. Artesanía egipcia y lujo contemporáneo Otra dimensión fundamental en la obra de Yasmina Makram es su relación con la artesanía. La diseñadora entiende que el futuro del lujo contemporáneo no depende únicamente de materiales costosos o marcas internacionales, sino también de la capacidad de preservar el trabajo artesanal y darle nuevos contextos. Esa filosofía aparece claramente en proyectos como la joyería Nakhla dentro del Gran Museo Egipcio. Allí, Makram construye un espacio donde diseño contemporáneo y referencias históricas dialogan de manera natural. Joyería Nakhla en el Gran Museo Egipcio. Imagen tomada de la página Arquitectura y Empresa Lejos de convertir el patrimonio egipcio en una escenografía pesada o monumental, la arquitecta opta por líneas limpias, iluminación cálida y detalles cuidadosamente integrados. El proyecto refleja una característica constante en su trabajo: la capacidad de crear espacios modernos sin desconectarlos de la cultura local. Además, muchos de sus interiores incorporan piezas hechas a mano, tejidos naturales y objetos producidos por artesanos egipcios. Esta atención hacia el trabajo manual aporta profundidad y humanidad a sus proyectos. En una época marcada por la producción masiva y los interiores impersonales, la obra de Makram recuerda el valor emocional de los materiales auténticos y las técnicas tradicionales. Yasmina Makram: una estética árabe sin estereotipos Durante décadas, gran parte del diseño asociado al mundo árabe fue representado internacionalmente a través de imágenes cargadas de exotismo: exceso ornamental, dorados, patrones saturados y referencias orientalistas. La generación de Yasmina Makram propone otra narrativa. Su trabajo demuestra que la estética árabe contemporánea puede ser minimalista, sofisticada y profundamente internacional sin perder conexión con sus raíces culturales. Esa transformación visual forma parte de un cambio mucho más amplio dentro de la moda, la arquitectura y el arte contemporáneo del norte de África y Oriente Medio. Nuevas creadoras árabes están construyendo espacios visuales donde tradición y modernidad no aparecen como conceptos opuestos, sino como elementos capaces de coexistir. Makram representa perfectamente esa transición. Sus proyectos poseen una elegancia silenciosa que evita tanto la frialdad minimalista occidental como el exceso decorativo asociado muchas veces al lujo regional. El resultado es una estética refinada, contemporánea y emocionalmente conectada con el entorno. Mujeres árabes redefiniendo el diseño La trayectoria de Yasmina Makram también refleja el crecimiento de la presencia femenina dentro de la arquitectura y el diseño en el mundo árabe. Durante mucho tiempo, estos sectores estuvieron dominados principalmente por hombres, especialmente en posiciones de liderazgo creativo y proyectos de gran escala. Sin embargo, nuevas generaciones de arquitectas y diseñadoras están transformando ese panorama. Lo interesante es que muchas de estas creadoras no solo están cambiando quién diseña los espacios, sino también cómo se entienden esos espacios. En el caso de Makram, existe una fuerte atención hacia la experiencia emocional, la calma visual y la relación íntima entre las personas y la arquitectura. Sus interiores no parecen concebidos únicamente para ser fotografiados o exhibidos en redes sociales. Son espacios pensados para

29/07/2026 / 0 comentarios
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Cuatro proyectos sociales recomendados por nuestras lectoras

Cuatro proyectos sociales recomendados por nuestras lectoras

Cartas de las lectoras

Las mejores recomendaciones suelen llegar de quienes forman parte de una comunidad. Hace unos días os preguntamos por los proyectos sociales en los que colaboráis o que consideráis inspiradores. Como podemos corroborar a través de vuestras respuestas, existe una extensa red de mujeres que, desde distintos ámbitos, dedica su tiempo a construir espacios de encuentro, impulsar iniciativas culturales y ofrecer apoyo a quienes más lo necesitan. Cada proyecto tiene su propia historia, sus objetivos y su forma de trabajar. Algunos utilizan el arte para generar reflexión; otros apuestan por la educación, el acompañamiento o la cooperación internacional. Todos, sin embargo, comparten una convicción: los cambios más duraderos nacen cuando las personas deciden organizarse y trabajar juntas. Hoy queremos acercaros cuatro de los proyectos sociales que nos habéis compartido. Son propuestas diferentes entre sí, pero unidas por el deseo de fortalecer comunidades, crear oportunidades y hacer visibles experiencias que merecen ocupar un lugar en la conversación pública. Al Nisa. Las Mujeres: un espacio para compartir experiencias y conocimiento Entre las iniciativas que más habéis recomendado se encuentra Al Nisa. Las Mujeres, una plataforma que aborda la diversidad cultural desde las experiencias de mujeres árabes y musulmanas. Su trabajo demuestra la importancia de contar con espacios propios donde debatir, reflexionar y compartir perspectivas que pocas veces aparecen representadas con toda su riqueza. A través de contenidos culturales, entrevistas, artículos y actividades, la plataforma reúne voces diversas que contribuyen a ampliar la mirada sobre una realidad plural y dinámica. Las comunidades crecen cuando existen lugares donde las personas pueden reconocerse, intercambiar experiencias y participar en igualdad de condiciones. Ese es uno de los grandes valores de iniciativas como Al Nisa: favorecer el diálogo desde el respeto y el conocimiento mutuo. Artistas con Palestina: cuando la cultura también moviliza El arte ha acompañado siempre los grandes momentos de transformación social. La literatura, la fotografía, la música, el cine o las artes visuales permiten acercarse a conflictos complejos desde una dimensión profundamente humana. Por eso no sorprende encontrar entre vuestras recomendaciones a Artistas con Palestina, un movimiento que reúne a profesionales de la cultura comprometidos con la difusión de las voces palestinas y con la movilización del sector cultural. La iniciativa pone de relieve el papel que puede desempeñar la creación artística como herramienta de sensibilización. Las exposiciones, los conciertos, las publicaciones o las acciones colectivas generan espacios donde el público puede acercarse a otras realidades desde la reflexión y el intercambio de ideas. La cultura no ofrece respuestas sencillas, pero sí abre conversaciones necesarias. Esa capacidad para conectar personas y despertar nuevas preguntas explica por qué continúa siendo uno de los motores más poderosos de participación social. ACHIME: crecer acompañadas Otra de las propuestas compartidas por nuestras lectoras es ACHIME, una asociación que ofrece formación, apoyo y espacios de encuentro para jóvenes musulmanas en España. El inicio de la vida adulta suele venir acompañado de nuevos retos: continuar los estudios, incorporarse al mercado laboral, desarrollar proyectos personales o encontrar referentes con los que compartir inquietudes. Disponer de redes de apoyo durante ese proceso puede marcar una diferencia importante. Imagen tomada de la página de ACHIME ACHIME trabaja precisamente en esa dirección. Sus actividades favorecen el aprendizaje, el intercambio de experiencias y la creación de vínculos entre jóvenes que buscan participar activamente en la sociedad sin renunciar a aquello que las define. Las asociaciones juveniles cumplen una función esencial porque ayudan a fortalecer el liderazgo femenino desde edades tempranas. Cada taller, cada encuentro y cada proyecto colectivo contribuye a generar confianza y nuevas oportunidades para quienes participan en ellos. Asociación Palmira: cooperación que permanece También habéis querido destacar el trabajo de la Asociación Palmira, una entidad que desarrolla proyectos de cooperación y sensibilización con especial atención a las mujeres afectadas por el conflicto en Siria. Cuando una crisis deja de ocupar titulares, las necesidades de quienes la sufren no desaparecen. Por eso resulta tan importante la labor continuada de organizaciones que mantienen su compromiso a largo plazo, impulsando proyectos educativos, sociales y de apoyo comunitario. La cooperación internacional adquiere verdadero sentido cuando establece relaciones sostenidas con las comunidades y escucha cuáles son sus prioridades. Además del trabajo sobre el terreno, la sensibilización desempeña un papel igualmente relevante: informar, generar conciencia y acercar realidades que muchas veces permanecen invisibles. Palmira representa esa forma de cooperación que entiende la solidaridad como un compromiso constante y no como una respuesta puntual ante una emergencia. La fuerza de una red construida desde lo colectivo Aunque estas cuatro iniciativas trabajan en ámbitos diferentes, todas comparten una misma filosofía. Creen en la capacidad de las personas para organizarse, aprender unas de otras y construir soluciones colectivas. Estos proyectos recuerdan el valor de las redes humanas. Cada asociación, cada colectivo y cada plataforma crea espacios donde surgen nuevas colaboraciones, amistades, aprendizajes y oportunidades. No existe una única forma de participar. Algunas mujeres impulsan proyectos culturales; otras organizan actividades educativas, desarrollan programas de cooperación, promueven el diálogo intercultural o acompañan a quienes necesitan apoyo. Todas ellas contribuyen a fortalecer un tejido social más diverso y participativo. Precisamente esa diversidad convierte a estas iniciativas en una fuente constante de inspiración. Demuestran que el compromiso puede expresarse desde disciplinas muy distintas y que cualquier persona, con tiempo, conocimiento o creatividad, puede formar parte de un proyecto colectivo. Gracias por seguir construyendo comunidad y compartir proyectos sociales Queremos agradecer a todas las lectoras que compartisteis vuestras recomendaciones. Esta selección es solo una pequeña muestra del enorme trabajo que muchas mujeres desarrollan cada día desde asociaciones, colectivos y plataformas repartidas por distintos territorios. Nos alegra comprobar que nuestra comunidad también sirve para conectar iniciativas, descubrir proyectos y dar visibilidad a quienes trabajan con constancia para generar cambios positivos. Seguiremos reservando este espacio para conocer nuevas propuestas, porque cada historia compartida puede convertirse en el punto de partida de otra colaboración, otra idea o una nueva red de apoyo. Si participas en un proyecto social, cultural o educativo, nos encantará seguir descubriéndolo. Las comunidades crecen cuando comparten sus experiencias y, sobre

27/07/2026 / 0 comentarios
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Shahira Fahmy: arquitecta egipcia entre el diseño, el cine y la creatividad

Cine y televisión,  Cultura

Existen personas capaces de desafiar las categorías tradicionales. La egipcia Shahira Fahmy es una de ellas. Arquitecta reconocida internacionalmente, académica, investigadora y también actriz, su trayectoria demuestra que la creatividad no entiende de fronteras disciplinarias. Fahmy se ha convertido en una de las voces más originales de la arquitectura contemporánea del mundo árabe. Su trabajo combina innovación, sensibilidad cultural y una reflexión constante sobre el espacio, la identidad y la transformación social. Y como si eso no fuera suficiente, también ha desarrollado una inesperada carrera en el cine, llegando incluso al Festival de Cannes. Shahira Fahmy: arquitecta formada en Egipto Shahira Fahmy nació en El Cairo en 1974 y estudió Arquitectura en la Universidad de la misma ciudad, donde se graduó en 1997. Posteriormente obtuvo un máster en la misma institución y desarrolló una trayectoria académica que la llevó a colaborar con algunas de las universidades más prestigiosas del mundo. Imagen tomada de la página de World Architecture Desde el inicio de su carrera mostró un interés especial por la relación entre arquitectura, cultura y vida cotidiana. Mientras muchos arquitectos centran su trabajo en la construcción de edificios icónicos, Fahmy ha defendido una visión más humana y contextual del diseño. Su filosofía parte de una pregunta aparentemente sencilla: ¿cómo puede la arquitectura mejorar la experiencia de quienes habitan los espacios? Esta preocupación la llevó a fundar su propio estudio, Shahira Fahmy Architects, en El Cairo, desde donde comenzó a desarrollar proyectos residenciales, culturales y urbanos tanto en Egipto como en otros países. Diseñar desde la identidad Uno de los aspectos más interesantes de la obra de Shahira Fahmy es su capacidad para reinterpretar elementos tradicionales de la arquitectura árabe sin caer en la nostalgia ni en la repetición. En AlUla, Shahira Fahmy transformó ruinas del casco antiguo en una vivienda familiar de carácter orgánico y terroso.El proyecto recupera el patrimonio de este barrio histórico, trabajando con artesanos locales para devolverle su vida y valor cultural. Imagen tomada de la cuenta Instagram de Fahmy A menudo incorpora conceptos inspirados en la arquitectura islámica, la vida mediterránea y las formas de habitar propias de Oriente Medio, pero lo hace desde una perspectiva contemporánea. Expansión de la Delfina Foundation (Londres, 2014), proyecto realizado junto a Studio Octopi. Intervención en dos casas victorianas que se transforman en un espacio de residencias artísticas. Imagen tomada de la página e-architect En lugar de copiar modelos históricos, los transforma. Esta aproximación ha llamado la atención de instituciones internacionales y le ha permitido participar en proyectos y exposiciones en Europa, Estados Unidos y Oriente Medio. También ha sido profesora invitada en universidades de prestigio y ha desarrollado investigaciones sobre urbanismo, diseño y sociedad. Su trabajo ha sido reconocido con diversos premios, entre ellos el Young Architect Award de la Biblioteca de Alejandría y varias distinciones internacionales relacionadas con la innovación arquitectónica. Una carrera marcada por los cambios de Egipto La trayectoria profesional de Fahmy está profundamente vinculada a los cambios recientes de Egipto. Como muchas creadoras de su generación, ha vivido los cambios políticos, sociales y culturales que han transformado el país durante las últimas décadas. En varias entrevistas ha explicado cómo esos procesos influyeron en su forma de entender la arquitectura y el espacio público. Para ella, los edificios no son simples objetos físicos. Son escenarios donde se desarrollan relaciones humanas, debates sociales y experiencias colectivas. Esta visión explica por qué muchos de sus proyectos buscan generar diálogo entre tradición y modernidad, entre memoria y futuro. Harvard, Columbia y una mirada global de Shahira Fahmy El prestigio de Shahira Fahmy no se limita al mundo árabe. A lo largo de su carrera ha desarrollado vínculos con instituciones académicas de primer nivel. Fue becaria Loeb en la Graduate School of Design de Harvard y participó en programas de investigación relacionados con ciudad, tecnología y sociedad. También ha impartido docencia en la Universidad de Columbia, una de las escuelas de arquitectura más influyentes del mundo. Estas experiencias internacionales enriquecieron su perspectiva profesional sin alejarla de sus raíces egipcias. De hecho, uno de los rasgos más llamativos de su trabajo es precisamente esa capacidad para moverse entre contextos culturales muy distintos manteniendo una voz propia. Cuando la arquitectura se encontró con el cine Sin embargo, la historia de Shahira Fahmy dio un giro inesperado cuando decidió explorar otra de sus pasiones: la interpretación. Tras estudiar actuación y dirección, comenzó a interesarse por el cine como una nueva forma de expresión artística. Lo que parecía una aventura paralela acabó convirtiéndose en una segunda carrera profesional. Su debut cinematográfico llegó de una manera casi cinematográfica en sí misma. En 2017 participó en la película Claire’s Camera, dirigida por el prestigioso cineasta surcoreano Hong Sang-soo y protagonizada por Isabelle Huppert. La película fue presentada en el Festival de Cannes y supuso una sorprendente entrada de Fahmy en el mundo del cine internacional. Según relató posteriormente, el encuentro con Hong Sang-soo se produjo de forma casual durante una visita al festival, demostrando que algunas oportunidades surgen cuando menos se esperan. Del plano arquitectónico al plano cinematográfico Aunque arquitectura y cine parecen disciplinas muy diferentes, Fahmy ha señalado en diversas ocasiones que ambas comparten numerosos elementos. Las dos trabajan con el espacio, la percepción, la luz, el movimiento y la experiencia humana. Un arquitecto diseña recorridos físicos; un cineasta diseña recorridos emocionales. En ambos casos se trata de construir una narrativa. Quizá por eso su transición al cine resultó más natural de lo que muchos podrían imaginar. Tras su debut continuó participando en producciones egipcias y desarrolló una presencia creciente dentro de la industria audiovisual. Un referente femenino en el mundo árabe Más allá de sus logros concretos, Shahira Fahmy representa algo especialmente importante: la posibilidad de construir una carrera multidisciplinar en un contexto donde las mujeres todavía enfrentan numerosos desafíos profesionales. Su éxito en ámbitos tradicionalmente dominados por hombres, como la arquitectura, la ha convertido en una figura inspiradora para muchas jóvenes creadoras de Oriente Medio y el norte de África. Además, su

22/07/2026 / 0 comentarios
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Dima Wannous: escritora siria que transformó el miedo en literatura

Arte y literatura,  Cultura

Una de las voces más importantes de la literatura árabe contemporánea Dima Wannous es una novelista, periodista y traductora siria. Su obra se ha convertido en una referencia fundamental para comprender no solo la realidad de Siria en las últimas décadas, sino también las complejas relaciones entre memoria, trauma, identidad y poder. A través de una escritura elegante, introspectiva y profundamente psicológica, Wannous ha construido un universo literario donde el miedo deja de ser una emoción individual para convertirse en una experiencia colectiva. Sus novelas exploran las consecuencias emocionales de la violencia, la represión y el exilio, convirtiéndola en una de las autoras árabes más leídas y reconocidas de su generación. ¿Quién es Dima Wannous? Dima Wannous nació en Damasco, Siria, en 1982. Creció en una familia estrechamente vinculada a la cultura y al pensamiento crítico. Es hija del célebre dramaturgo sirio Saadallah Wannous, considerado una de las figuras más influyentes del teatro árabe moderno. Sin embargo, lejos de depender de la fama de su padre, Dima desarrolló una identidad literaria propia. Desde muy joven mostró interés por la literatura, los idiomas y las dinámicas sociales que moldean la vida de las personas. Estudió Literatura Francesa en la Universidad de Damasco y posteriormente continuó su formación en Francia, donde también profundizó en los estudios de traducción. Su experiencia entre Siria y Europa le permitió desarrollar una mirada multicultural que posteriormente se reflejaría en sus novelas, caracterizadas por una gran sensibilidad hacia los conflictos humanos y las complejidades de la identidad contemporánea. Los inicios de su carrera literaria La carrera literaria de Dima Wannous comenzó con la publicación de su colección de relatos Detalles en 2007. En esta obra ya aparecían algunos de los temas que marcarían su trayectoria: la vulnerabilidad humana, la opresión social, el aislamiento emocional y las tensiones entre el individuo y el poder. Sus primeros textos llamaron rápidamente la atención de la crítica por su capacidad para retratar situaciones cotidianas cargadas de profundidad psicológica. En lugar de centrarse en grandes acontecimientos políticos, la autora prefería observar cómo estos afectaban la vida íntima de las personas. Un año después publicó su primera novela, consolidando una carrera que pronto despertó el interés de lectores y especialistas en literatura árabe contemporánea. Su talento fue reconocido internacionalmente cuando fue incluida en Beirut39, una selección de los escritores árabes menores de cuarenta años más prometedores de la región. Dima Wannous y la literatura del miedo Uno de los aspectos más distintivos de la obra de Dima Wannous es su exploración del miedo como fenómeno social y psicológico. En sus textos, el miedo no aparece únicamente como una reacción ante situaciones de peligro. Se convierte en una fuerza que moldea comportamientos, relaciones familiares, decisiones personales y formas de entender el mundo. La autora analiza cómo los regímenes autoritarios, los conflictos armados y la incertidumbre política pueden generar generaciones enteras marcadas por la ansiedad y la inseguridad. Esta perspectiva resulta especialmente relevante en el contexto sirio, donde décadas de represión política y años de guerra han dejado profundas secuelas emocionales en la población. La escritora aborda estos temas desde una perspectiva profundamente humana, evitando discursos simplistas o narrativas propagandísticas. Su interés se centra en las emociones, las contradicciones y los silencios que acompañan la experiencia del trauma. “Los que tienen miedo”: la novela que la consagró internacionalmente La obra que consolidó definitivamente el prestigio internacional de Dima Wannous fue Los que tienen miedo (The Frightened Ones), publicada en 2017. La novela sigue la historia de Suleima, una joven siria que vive en Damasco mientras intenta lidiar con los efectos psicológicos de la violencia y la represión. La trama se desarrolla cuando recibe el manuscrito de un antiguo amante exiliado en Alemania. A partir de ese momento, realidad y ficción comienzan a mezclarse, creando una estructura narrativa compleja y fascinante. A través de esta historia, Wannous explora cuestiones como la memoria, la paranoia, el trauma y la dificultad de construir una identidad estable en medio del caos. Lo que distingue a esta novela es que la guerra nunca se presenta únicamente como un acontecimiento militar o político. La autora muestra cómo el conflicto transforma la mente de las personas, afectando sus relaciones, sus sueños y su percepción de la realidad. La obra fue ampliamente elogiada por la crítica internacional y considerada una de las novelas más importantes surgidas del contexto de la guerra siria. El papel de las mujeres en la obra de Dima Wannous Las mujeres ocupan un lugar central en el universo narrativo de Dima Wannous. Sus protagonistas suelen enfrentarse a múltiples formas de presión: familiares, sociales, políticas y emocionales. Sin embargo, la autora evita representarlas exclusivamente como víctimas. Por el contrario, construye personajes complejos, inteligentes y llenos de matices que intentan encontrar espacios de libertad dentro de contextos opresivos. A través de estas figuras femeninas, Wannous reflexiona sobre la autonomía, la identidad y la capacidad de resistencia de las mujeres en sociedades marcadas por el conflicto y la desigualdad. Esta mirada ha convertido su obra en una referencia importante para quienes estudian la representación femenina en la literatura árabe contemporánea. El exilio y la identidad en la literatura de Dima Wannous Otro de los temas recurrentes en la producción literaria de la autora es el exilio. Como muchos intelectuales sirios de su generación, Dima Wannous ha vivido fuera de su país durante años. Esta experiencia aparece reflejada en sus textos mediante personajes que viven entre dos mundos, atrapados entre el recuerdo de su lugar de origen y la necesidad de construir nuevas vidas en otros países. La autora explora las emociones asociadas al desplazamiento, incluyendo la nostalgia, la pérdida, la fragmentación de la identidad y la búsqueda constante de pertenencia. Sus novelas muestran que el exilio no es únicamente una experiencia geográfica. También implica una transformación profunda de la memoria y de la forma en que las personas se relacionan consigo mismas. El legado literario de Dima Wannous Actualmente, Dima Wannous es considerada una de las voces más relevantes de la literatura árabe del siglo

15/07/2026 / Comentarios desactivados en Dima Wannous: escritora siria que transformó el miedo en literatura
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Nour El Sherbini: Egipto en el centro del squash mundial

Deporte,  Uncategorized

Existe una atleta que ha dominado su deporte durante años con una autoridad comparable y que, pese a ello, sigue siendo relativamente desconocida para gran parte del público hispanohablante. Se trata de Nour El Sherbini, la jugadora egipcia que ha redefinido los límites del squash femenino y se ha convertido en una de las mayores leyendas de este deporte. Su historia es la de una niña prodigio que cumplió todas las expectativas. Pero también es la historia de una mujer que ha ayudado a transformar la imagen del deporte femenino en el mundo árabe y que ha situado a Egipto en el epicentro de una disciplina históricamente dominada por otros países. Una infancia entre raquetas y sueños Nour El Sherbini nació el 1 de noviembre de 1995 en Alejandría, una ciudad portuaria del Mediterráneo que ha sido durante siglos un punto de encuentro de culturas. Como muchos niños egipcios, creció en un país donde el squash goza de una popularidad poco común. Mientras en España o América Latina sigue siendo un deporte minoritario, en Egipto forma parte de una auténtica tradición nacional. Desde muy pequeña mostró unas capacidades excepcionales. Su coordinación, rapidez de reflejos y comprensión del juego llamaron la atención de entrenadores y especialistas cuando apenas era una niña. A diferencia de otros talentos precoces que brillan en categorías inferiores pero desaparecen al llegar a la élite, Nour parecía destinada a algo mucho más grande. Imagen tomada de la cuenta Instagram de la deportista Con tan solo trece años logró un hito histórico: convertirse en la jugadora más joven en alcanzar la final de un torneo profesional femenino. Aquella actuación provocó que muchos comenzaran a compararla con las grandes figuras del squash mundial. Lo que nadie imaginaba era que aquellas comparaciones acabarían quedándose cortas. La llegada de una campeona El salto definitivo llegó en 2016. Ese año conquistó su primer Campeonato del Mundo y alcanzó el número uno del ranking internacional. Tenía apenas veinte años. La victoria fue mucho más que un triunfo deportivo. Supuso la confirmación de que una nueva era acababa de comenzar en el squash femenino. Su combinación de inteligencia táctica, precisión técnica y fortaleza mental la convertía en una rival extremadamente difícil de superar. A partir de entonces, Nour comenzó a construir un palmarés extraordinario. Títulos internacionales, campeonatos mundiales y largas etapas como líder del ranking se fueron acumulando temporada tras temporada. Lo más impresionante no fue únicamente ganar, sino hacerlo de forma constante. Mantenerse en la cima durante años es uno de los mayores desafíos del deporte profesional. Las lesiones, la presión mediática y la aparición de nuevas generaciones suelen acabar erosionando el rendimiento de cualquier atleta. Sin embargo, Nour encontró la manera de reinventarse una y otra vez. El dominio egipcio de Nour El Sherbini Hablar de Nour El Sherbini implica hablar también del fenómeno deportivo que representa Egipto. Durante las últimas dos décadas, el país se ha convertido en la gran potencia mundial del squash. Tanto en categoría masculina como femenina, los jugadores egipcios dominan habitualmente los rankings internacionales. Este éxito no es fruto de la casualidad. Egipto ha desarrollado una cultura deportiva en torno al squash que combina excelentes entrenadores, una fuerte tradición competitiva y una enorme cantera de jóvenes talentos. En ese contexto, destacar resulta especialmente complicado. La competencia interna es feroz. Precisamente por eso el éxito de Nour adquiere una dimensión aún mayor. No solo logró imponerse a las mejores jugadoras del mundo, sino también a algunas de las mejores deportistas que ha producido su propio país. Sus enfrentamientos con otras estrellas egipcias como Raneem El Welily o Nouran Gohar se han convertido en auténticos clásicos del squash moderno. Partidos intensos, técnicamente brillantes y seguidos por aficionados de todo el planeta. La forma diferente de entender el juego de Nour El Sherbini Muchos especialistas consideran que una de las claves del éxito de Nour El Sherbini reside en su inteligencia dentro de la pista. El squash es un deporte extremadamente exigente. Los partidos pueden convertirse en auténticas batallas físicas donde la resistencia juega un papel fundamental. Sin embargo, Nour ha demostrado que la estrategia puede ser tan importante como la condición física. Su capacidad para leer el partido, anticipar movimientos y adaptar su planteamiento en función de la rival la distingue de muchas otras jugadoras. No depende exclusivamente de la potencia ni de la velocidad. Construye cada punto con paciencia, analiza los patrones de juego y aprovecha los errores de sus oponentes. Esta inteligencia competitiva le ha permitido mantenerse en la élite incluso cuando nuevas generaciones intentaban desplazarla. Un referente para las mujeres árabes Más allá de los títulos, Nour representa algo mucho más importante para millones de personas. En numerosas ocasiones ha sido presentada como un símbolo de las posibilidades que tienen las mujeres árabes para alcanzar el éxito internacional en cualquier ámbito. Aunque ella suele evitar los discursos grandilocuentes y prefiere que hablen sus resultados, su figura tiene un enorme impacto social. Imagen tomada de la publicación Egypt Independent Durante décadas, la imagen de las mujeres de Oriente Medio y el norte de África ha estado marcada por estereotipos simplistas en gran parte de los medios occidentales. Deportistas como Nour contribuyen a desmontar esas visiones reduccionistas. Su carrera demuestra que existe una generación de mujeres árabes altamente cualificadas, competitivas y capaces de liderar proyectos de alcance global en ámbitos tan diversos como el deporte, la ciencia, la política o la cultura. Para muchas niñas egipcias, verla levantar trofeos internacionales ha significado descubrir que sus propios sueños también son posibles. La presión de ser una leyenda Convertirse en la mejor tiene ventajas, pero también implica enormes responsabilidades. Cada torneo que disputa Nour está acompañado por expectativas extraordinarias. Sus rivales quieren derrotarla porque vencer a una campeona siempre tiene un valor especial. Los aficionados esperan actuaciones memorables. Los medios siguen cada resultado con atención. Gestionar esa presión durante años requiere una fortaleza psicológica excepcional. Una de las características más admiradas de Nour es precisamente su serenidad. Incluso en

08/07/2026 / Comentarios desactivados en Nour El Sherbini: Egipto en el centro del squash mundial
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Naziha Arebi: cámaras, memoria y vida cotidiana en Libia

Cine y televisión,  Cultura

En los últimos años, el cine documental ha desempeñado un papel fundamental para mostrar realidades que a menudo permanecen invisibles para el resto del mundo. Entre las voces más destacadas de esta nueva generación de cineastas se encuentra Naziha Arebi, una directora y documentalista libia-británica cuya obra ha contribuido a ofrecer una visión más humana, compleja y esperanzadora de Libia. A través de sus películas, Arebi explora temas como la identidad, la libertad, el papel de la mujer y los desafíos de una sociedad en constante transformación. Los orígenes de una narradora visual de Naziha Arebi Naziha Arebi creció entre distintas culturas, una experiencia que marcaría profundamente su manera de entender el mundo y de contar historias. Su formación internacional le permitió desarrollar una perspectiva amplia sobre cuestiones relacionadas con la identidad, la pertenencia y el cambio social. Desde muy joven mostró interés por la fotografía y el lenguaje audiovisual. Su trabajo inicial como fotógrafa le permitió documentar la vida cotidiana de las mujeres libias en un contexto marcado por importantes cambios políticos y sociales. Estas experiencias sentaron las bases de una carrera dedicada a dar voz a personas cuyas historias rara vez ocupan titulares internacionales. A diferencia de muchos relatos mediáticos centrados exclusivamente en los conflictos y la inestabilidad política de Libia, Arebi optó por acercarse a las experiencias humanas detrás de las noticias. Su mirada se caracteriza por la sensibilidad, la cercanía y el deseo de mostrar la complejidad de una sociedad que lucha por redefinirse después de décadas de autoritarismo y años de incertidumbre. Freedom Fields: una historia de sueños y resistencia La obra más conocida de Naziha Arebi es sin duda Freedom Fields, un documental estrenado en 2018 que recibió reconocimiento internacional en numerosos festivales de cine. La película sigue la historia de tres jóvenes mujeres que forman parte de la selección femenina de fútbol de Libia. Tras la revolución de 2011 y la caída del régimen de Muamar Gadafi, estas deportistas ven una oportunidad para perseguir sus sueños en una sociedad que parece abrirse al cambio. Sin embargo, pronto descubren que las transformaciones políticas no siempre se traducen en avances sociales inmediatos. A lo largo de varios años, Arebi acompaña a las protagonistas mientras entrenan, compiten y enfrentan obstáculos tanto personales como colectivos. El fútbol se convierte en una poderosa metáfora de la libertad, la esperanza y la lucha por la igualdad. Más que una película deportiva, Freedom Fields es un retrato íntimo de mujeres que intentan construir su futuro en medio de la incertidumbre. Uno de los mayores logros del documental es su capacidad para mostrar la realidad libia desde una perspectiva poco habitual. En lugar de centrarse únicamente en la violencia o los enfrentamientos políticos, la directora dirige la atención hacia los sueños, las aspiraciones y la resiliencia de las personas comunes. Las protagonistas representan a una generación que desea participar activamente en la construcción de una nueva Libia. Sus historias reflejan los avances logrados, pero también las dificultades que aún enfrentan muchas mujeres en el país. Naziha Arebi: Un estilo documental basado en la confianza Una de las características más destacadas del trabajo de Naziha Arebi es la cercanía que logra establecer con las personas que filma. Sus documentales se desarrollan a partir de relaciones de confianza construidas durante largos periodos de tiempo. Este enfoque le permite capturar momentos de gran autenticidad emocional. Los espectadores no observan simplemente acontecimientos externos; tienen la sensación de acompañar a los protagonistas en sus experiencias cotidianas, sus alegrías, sus frustraciones y sus esperanzas. La directora evita los enfoques sensacionalistas y apuesta por una narrativa pausada que permite comprender mejor el contexto social y humano de sus personajes. Esta sensibilidad ha sido ampliamente reconocida por críticos y festivales internacionales. Además, Arebi utiliza la imagen como una herramienta para desafiar estereotipos. Muchas veces, las representaciones occidentales de Libia y del mundo árabe se centran en conflictos, extremismo o represión. Su trabajo ofrece una visión mucho más rica y diversa, mostrando personas con aspiraciones universales que buscan oportunidades, libertad y dignidad. La representación de las mujeres libias El papel de la mujer ocupa un lugar central en la obra de Naziha Arebi. A través de sus documentales y proyectos fotográficos, ha contribuido a visibilizar experiencias femeninas que con frecuencia quedan fuera de los discursos dominantes. Las mujeres que aparecen en sus trabajos no son presentadas únicamente como víctimas de las circunstancias. Por el contrario, son retratadas como agentes activos de cambio, capaces de desafiar normas sociales, perseguir metas personales y participar en la transformación de sus comunidades. Imagen tomada de Festival des Cinémas d’Afrique du pays Esta perspectiva resulta especialmente relevante en el contexto libio, donde las mujeres han desempeñado un papel importante en la vida social, cultural y política, aunque muchas veces su contribución haya sido insuficientemente reconocida. Arebi utiliza el cine como una plataforma para amplificar estas voces y generar conversaciones sobre igualdad, participación y derechos. Su trabajo demuestra que las historias personales pueden convertirse en poderosas herramientas de reflexión social. Reconocimiento internacional Gracias a la calidad de su trabajo, Naziha Arebi ha obtenido reconocimiento en numerosos festivales de cine alrededor del mundo. Freedom Fields fue proyectada en importantes certámenes internacionales y recibió varios premios y menciones por su contribución al cine documental. El éxito de la película permitió que audiencias de diferentes países conocieran una realidad libia alejada de los clichés habituales. También consolidó a Arebi como una de las voces más interesantes del documental contemporáneo relacionado con el norte de África y el mundo árabe. Su capacidad para combinar observación social, sensibilidad artística y compromiso con los derechos humanos la ha convertido en una figura influyente dentro del panorama cinematográfico internacional. Más allá de Freedom Fields Aunque Freedom Fields es la obra por la que Arebi alcanzó mayor visibilidad internacional, el interés de su trabajo no reside únicamente en el éxito de un documental concreto. Lo que distingue su filmografía es la atención a espacios que rara vez ocupan el centro de la narrativa sobre Libia. Frente a las imágenes dominadas

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Rehab Nazzal: el arte como memoria, resistencia y testimonio

Arte y literatura,  Entrevistas

Algunos artistas utilizan la fotografía para capturar un instante. Otros emplean el vídeo para construir relatos o el sonido para crear atmósferas. En el caso de Rehab Nazzal, cada imagen, cada grabación y cada instalación nacen de una necesidad mucho más profunda: documentar una realidad que, según sostiene, ha sido sistemáticamente invisibilizada. Su obra aspira a generar preguntas, despertar conciencia y preservar la memoria de un pueblo. Esa vocación queda especialmente reflejada en Conducir por Palestina (Driving in Palestine), uno de sus proyectos más relevantes y recientemente presentado en Casa Árabe de Madrid. Esta exposición propone un recorrido visual y sonoro por las carreteras de la Palestina ocupada, transformando un gesto tan cotidiano como conducir en una reflexión sobre el control del territorio, la movilidad y la libertad. Es una invitación a mirar un paisaje que, lejos de ser neutral, revela las huellas de décadas de ocupación y vigilancia. Imagen de Rehan Nazzal tomada de la página de la Casa Árabe Artista multidisciplinar, investigadora y docente palestino-canadiense, Rehab Nazzal trabaja entre Canadá y Palestina utilizando fotografía, vídeo, instalación y arte sonoro para explorar las consecuencias de la ocupación militar, el colonialismo de asentamiento y la violencia sobre las personas, el territorio y el medio ambiente. Su trayectoria internacional la ha convertido en una de las voces más singulares del arte documental contemporáneo comprometido con los derechos humanos. Comprender su obra implica conocer primero la historia que la hizo posible. A continuación os contamos esta historia con parte de su testimonio plasmado en una entrevista que generosamente concedió a Fialmuanath. Una infancia marcada por la ocupación Rehab Nazzal nació en Qabatiya, cerca de Jenín, al norte de Palestina. Su infancia coincidió con la ocupación de Cisjordania tras la guerra de 1967, un acontecimiento que transformó radicalmente la vida de su familia. Lejos de abandonar su hogar, como hicieron miles de palestinos durante la Nakba de 1948, su padre tomó una decisión que marcaría para siempre la memoria familiar: permanecer en su tierra. «Preferimos morir en nuestra patria antes que huir», recuerda Rehab que decía su padre. Imagen tomada de la publicación CBC Arts Desde entonces, la ocupación dejó de ser un concepto político para convertirse en una experiencia cotidiana. Toques de queda, redadas nocturnas, registros militares, permisos para desplazarse y una vigilancia constante formaron parte de su infancia. Su familia sufrió directamente las consecuencias de ese contexto: la demolición de la casa de su abuelo, el encarcelamiento y la tortura de varios de sus hermanos y de su padre, el asesinato de uno de ellos y el exilio forzado de otro. Así lo relata la artista: «Experimenté lo que significa la ocupación militar siendo una niña pequeña: toques de queda, redadas nocturnas y detenciones. Soldados registrando casa por casa,confiscando cualquier cosa que los palestinos pudieran utilizar para defenderse. Mi familia sufrió todo el espectro de la violencia colonialista israelí: la casa de mi abuelo fue volada por los aires; mi padre y mis hermanos fueron encarcelados en múltiples ocasiones y torturados. Mi hermano mayor fue asesinado; otro hermano fue deportado. Nuestros movimientos estaban controlados, nuestras vidas vigiladas y asfixiadas. La actividad más sencilla requería un permiso de la potencia colonizadora. Vi cómo se desmantelaba la economía palestina y se cerraban nuestras fronteras. Nos convertimos en prisioneros de una prisión al aire libre. El agua, la tierra, los mercados y la mano de obra: todo estaba controlado. Subordinando la economía palestina al Estado colonial y a sus creadores y financiadores occidentales. Nuestras escuelas se convirtieron en focos de resistencia. Protestábamos con frecuencia, soportábamos los ataques de los soldados e incluso inhalábamos gas lacrimógeno durante toda nuestra etapa escolar. Llevar la bandera palestina o incluso dibujar el mapa de Palestina estaba prohibido y podía acarrear una detención». Aquellas experiencias no solo marcaron a la persona, sino también a la artista. «Las imágenes y los sonidos de aquellos primeros años siguen vivos en mi memoria», explica. El estruendo de los aviones militares, las explosiones, las personas huyendo o el impacto del gas lacrimógeno terminarían convirtiéndose, décadas más tarde, en elementos fundamentales de su lenguaje artístico. Rehab Nazzal: Del exilio a la creación artística Tras finalizar sus estudios secundarios, obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Damasco. Sin embargo, al concluir la carrera, las autoridades israelíes le impidieron regresar a Palestina, una situación que afectó también a decenas de miles de estudiantes palestinos que permanecían en el extranjero. Ese exilio forzado la condujo a Canadá a comienzos de los años noventa, donde inició una nueva etapa académica. Allí completó un máster en Medios Documentales y un doctorado en Arte y Cultura Visual, consolidando una práctica artística profundamente ligada a la investigación y al compromiso social. No fue hasta 2005 cuando obtuvo un permiso para regresar temporalmente a Palestina tras más de veinte años de ausencia. Ese regreso marcaría un antes y un después en su carrera. «Lo que presencié aquel año superó cualquier cosa que la ficción pudiera inventar», recuerda. Los muros, las carreteras segregadas, los asentamientos, los puestos de control y las múltiples formas de violencia que atravesaban la vida cotidiana transformaron definitivamente su mirada. Fue entonces cuando comprendió que la fotografía, el vídeo y el sonido podían convertirse en herramientas capaces de registrar aquello que muchas veces permanece fuera de las narrativas oficiales. Así lo explica: «Desde entonces, la fotografía, el vídeo y el sonido se han convertido en los medios que utilizo en mi práctica, documentando tanto mis experiencias sobre el terreno como el impacto del terror israelí sobre el pueblo palestino. El lenguaje visual y sonoro de los medios documentales traspasa fronteras, es capaz de penetrar, despertar recuerdos, plantear preguntas, revelar cuestiones silenciadas y ofrecer una experiencia que otras formas de conocimiento no pueden proporcionar». El arte como archivo de la experiencia palestina Toda la producción artística de Rehab Nazzal gira alrededor de una misma pregunta: ¿cómo representar una experiencia marcada por la ocupación permanente? Sus proyectos combinan imágenes, paisajes sonoros, instalaciones inmersivas y estrategias experimentales que invitan

03/07/2026 / Comentarios desactivados en Rehab Nazzal: el arte como memoria, resistencia y testimonio
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Monia’s Q. Arab Flamenco

Monia’s Q. Arab Flamenco: cuando las dos orillas del Mediterráneo se encuentran

Cultura,  Eventos,  Música

La madrugada del 20 al 21 de junio de 2026, dentro de la programación de la histórica Noche Blanca del Flamenco, el público cordobés tendrá la oportunidad de asistir a una de las propuestas más sugerentes y originales del panorama musical actual: el concierto de Monia’s Q. Arab Flamenco Project, liderado por la cantante tunecina Monia Abdelali. La actuación, organizada con la colaboración de Casa Árabe, tendrá lugar a las 2:00 de la madrugada en la Plaza de San Francisco de Córdoba, con entrada libre hasta completar aforo. Este concierto es una invitación a recorrer siglos de intercambios culturales, viajes, memorias y sonidos compartidos entre el mundo árabe y Andalucía. Un diálogo artístico que recuerda que el Mediterráneo no solo separa territorios: los une. Una propuesta que recupera una herencia común Según explica Casa Árabe, Monia’s Q. Arab Flamenco Project nace con el propósito de explorar los vínculos históricos y emocionales entre la música árabe y el flamenco. A través de composiciones originales, arreglos propios y reinterpretaciones de distintos repertorios, el espectáculo busca tender puentes entre tradiciones musicales que, aunque hoy se perciban como diferentes, comparten numerosas raíces. Los modos melódicos árabes, conocidos como maqamat, han sido objeto de estudio por musicólogos que encuentran conexiones con determinadas formas expresivas del flamenco. Del mismo modo, la presencia árabe en Al-Ándalus durante siglos dejó una profunda huella en la cultura andaluza, visible en la arquitectura, la literatura, la gastronomía y también en la música. Monia Abdelali convierte esa herencia compartida en una experiencia contemporánea. Su propuesta no pretende fusionar dos tradiciones de manera superficial, sino mostrar cómo ambas han dialogado durante siglos y continúan haciéndolo en el presente. De Gabes a Sevilla: la trayectoria de Monia Abdelali entre culturas Nacida en Gabes, en el sur de Túnez, en 1991, Monia Abdelali creció rodeada de los cantos tradicionales que acompañaban celebraciones familiares, bodas y encuentros comunitarios. Desde pequeña estuvo marcada por el sonido de la darbuka, los coros populares y los modos musicales árabes que forman parte de la identidad cultural tunecina. Antes de dedicarse profesionalmente a la música, estudió Filología Francesa. Sin embargo, la vocación artística terminó imponiéndose y decidió profundizar en su formación ingresando en la Escuela Superior de Arte de Gabes, donde estudió canto árabe durante tres años y se graduó con honores. Allí se especializó en diversos estilos, entre ellos el maluf tunecino, el tarab clásico y la música oriental contemporánea. Su carrera pronto comenzó a expandirse más allá de Túnez. Participó en proyectos audiovisuales y musicales en Túnez, Libia y Egipto, y fue ganando reconocimiento en diferentes escenarios del norte de África y Oriente Medio. Más tarde se instaló en Sevilla, ciudad desde la que ha desarrollado buena parte de su trayectoria artística reciente. Uno de los aspectos más interesantes de su perfil es su capacidad para moverse entre diferentes idiomas y universos culturales. Monia canta en árabe, francés, inglés y español, una versatilidad que se refleja también en la amplitud de sus proyectos musicales. Del proyecto Bakalawa al Arab Flamenco Project Quienes han seguido la carrera de Monia reconocerán algunas de las señas de identidad que ya estaban presentes en proyectos anteriores como Bakalawa, desarrollado junto a músicos procedentes de España, Túnez y Cuba. En aquel espectáculo, presentado en diversos festivales y ciclos culturales, la artista exploraba la conexión entre canciones árabes tradicionales y ritmos afrocaribeños, jazz, bolero y flamenco. La crítica destacó especialmente la naturalidad con la que convivían influencias procedentes de Egipto, Líbano, Francia, Cuba y Andalucía dentro de un mismo repertorio. Monia’s Q. Arab Flamenco Project supone un nuevo paso en esa búsqueda artística. Iniciado en 2024, el proyecto concentra la atención específicamente en el diálogo entre la música árabe y el flamenco, profundizando en las conexiones históricas entre ambas tradiciones y proponiendo nuevas formas de creación compartida. Un equipo de músicos de primer nivel Para esta aventura musical, Monia estará acompañada por un grupo de intérpretes con amplia experiencia internacional. Entre ellos destacan el guitarrista flamenco David Caro, el percusionista Javier Rabadán, la violinista Leslie Jordan y el bajista y productor musical Manuel Sierra «Chechu». La combinación de estos músicos permite construir un lenguaje sonoro particularmente rico. El flamenco aporta su intensidad emocional y su fuerza rítmica; la tradición árabe ofrece sofisticados desarrollos melódicos; mientras que el jazz introduce espacios para la improvisación y el diálogo instrumental. El resultado es una propuesta difícil de encasillar dentro de una única categoría musical. Quizá por eso resulta tan atractiva para públicos diversos. Casa Árabe y su apuesta por el encuentro musical La presencia de Monia Abdelali en Córdoba no es casual. Desde hace más de quince años, Casa Árabe mantiene una estrecha colaboración con la Noche Blanca del Flamenco, impulsando espectáculos que exploran las relaciones entre las músicas árabes y andaluzas. Por este escenario han pasado artistas como el guitarrista marroquí Ali Khattab, la cantante jordana Farah Siraj, proyectos de música andalusí, grupos multiculturales formados por mujeres del Mediterráneo y diversas propuestas de flamenco fusión. Esta línea de trabajo conecta con la misión de Casa Árabe de fomentar el conocimiento mutuo entre España y el mundo árabe mediante la cultura, la educación y el diálogo intercultural. Monia Abdelali: Una voz femenina que construye puentes En un momento histórico marcado por discursos de división e identidades enfrentadas, la propuesta de Monia Abdelali adquiere una relevancia especial. Su música no habla únicamente de estilos musicales. Habla de migraciones, de herencias compartidas, de encuentros culturales y de la posibilidad de construir espacios comunes sin renunciar a las propias raíces. Como mujer árabe que ha desarrollado parte de su carrera en España. Monia representa además una generación de artistas que desafían las fronteras tradicionales y reivindican identidades múltiples y abiertas. Su recorrido demuestra que la tradición no es algo inmóvil, sino una realidad viva capaz de dialogar con el presente. Quizá por eso su voz resulta tan significativa en el contexto actual: porque recuerda que las culturas no crecen aisladas, sino a través del intercambio. Quienes asistan a este concierto en Córdoba no

01/07/2026 / Comentarios desactivados en Monia’s Q. Arab Flamenco: cuando las dos orillas del Mediterráneo se encuentran
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Mujeres con la batuta: las directoras de orquesta árabes que transforman la música clásica

Cultura,  Música

Una nueva generación de músicas, compositoras y directoras de orquesta árabes está redefiniendo el papel de las mujeres dentro de la música clásica y sinfónica. Lejos de limitarse a interpretar obras, estas artistas lideran orquestas, diseñan proyectos educativos, impulsan intercambios culturales y ocupan puestos de responsabilidad artística que hasta hace poco parecían inalcanzables. Entre las figuras más destacadas de este movimiento se encuentran Yasmina Sabbah, Yara Al Nimer y Nadia Emam. Tres mujeres cuyas trayectorias reflejan la diversidad, el talento y la capacidad de innovación que caracteriza al panorama musical árabe contemporáneo. Las directoras están rompiendo barreras en el podio La dirección de orquesta exige una combinación poco común de conocimientos musicales, liderazgo, sensibilidad artística y capacidad de comunicación. Durante mucho tiempo, los prejuicios sociales dificultaron que las mujeres accedieran a este ámbito profesional. En muchos países árabes, además de las barreras presentes en la industria musical internacional, las mujeres tuvieron que enfrentarse a expectativas sociales que limitaban su presencia en espacios públicos de liderazgo cultural. A pesar de ello, una generación de artistas ha logrado abrir caminos y demostrar que el talento no entiende de género. Hoy, las directoras de orquesta árabes representan una nueva imagen de liderazgo artístico: abierta, diversa y profundamente conectada con los cambios culturales que atraviesan sus sociedades. Yasmina Sabbah: una líder musical de alcance internacional Entre las figuras más influyentes destaca la directora libanesa Yasmina Sabbah, considerada una de las batutas más prometedoras del panorama musical de Oriente Medio. Formada en la Universidad de Cambridge, donde estudió música y dirección orquestal, Sabbah ha desarrollado una carrera que combina la excelencia artística con una visión moderna del papel de la música en la sociedad. Desde muy joven mostró interés por la dirección, una disciplina que históricamente ha estado dominada por hombres y en la que las mujeres siguen siendo minoría a nivel mundial. Su reconocimiento internacional llegó especialmente gracias a su trabajo con la Firdaus Orchestra, una innovadora agrupación integrada exclusivamente por mujeres procedentes de diferentes países de Oriente Medio, África del Norte y Asia. La orquesta fue creada en el contexto de la Expo 2020 Dubái con el objetivo de reunir a instrumentistas de diversas culturas y demostrar el potencial de la colaboración artística femenina. Bajo la dirección de Sabbah, el proyecto se convirtió en un símbolo de empoderamiento y excelencia musical. Firdaus Orcheste. Imagen tomada de la publicación The National Más allá de sus logros artísticos, Yasmina Sabbah se ha convertido en una defensora de la educación musical y de la participación de las mujeres en puestos de liderazgo dentro del sector cultural. Su trabajo demuestra que la música puede actuar como un puente entre culturas y como una herramienta para impulsar cambios sociales positivos. Su presencia en escenarios internacionales ha contribuido a visibilizar una nueva generación de directoras árabes que están redefiniendo los límites tradicionales de la profesión. Yara Al Nimer: pionera de la dirección orquestal en Jordania Otra figura fundamental es Yara Al Nimer, considerada una de las pioneras de la dirección orquestal en Jordania. Música, cantante y directora, Al Nimer se convirtió en una de las primeras mujeres jordanas en especializarse académicamente en dirección de orquesta. Su trayectoria representa un importante avance para la presencia femenina en la música clásica dentro de su país y de la región. Desde sus primeros años de formación, mostró interés por combinar las tradiciones musicales árabes con los lenguajes de la música clásica occidental. Esta capacidad para moverse entre distintos universos culturales se ha convertido en una de las características más distintivas de su trabajo. Imagen tomada de la publicación The Arab Weekly A diferencia de quienes entienden la música clásica como un espacio exclusivamente europeo, Al Nimer ha defendido la posibilidad de integrar elementos árabes dentro de las estructuras sinfónicas contemporáneas. Su trabajo explora el diálogo entre tradición y modernidad, creando puentes entre repertorios aparentemente distantes. Además de su labor como directora, ha participado activamente en proyectos educativos destinados a acercar la música a las nuevas generaciones. Para ella, la formación artística no solo contribuye al desarrollo cultural, sino que también fomenta valores como la creatividad, la disciplina y el entendimiento intercultural. Nadia Emam: la música como espacio de encuentro Aunque no es propiamente directora, sino vocalista, la egipcia Nadia Emam ocupa un lugar singular dentro de este movimiento. Uno de los proyectos más significativos en los que ha participado es ALMAR’À, la Orquesta de Mujeres Árabes y Mediterráneas, una iniciativa que reúne intérpretes procedentes de diferentes países del Mediterráneo. La filosofía de este proyecto va más allá de la interpretación musical. La orquesta busca construir redes de colaboración entre mujeres artistas de distintas culturas, promoviendo el intercambio de experiencias y la creación de nuevos repertorios. A través de iniciativas como esta, Nadia Emam ha contribuido a demostrar que la música puede convertirse en una herramienta para superar fronteras geográficas, lingüísticas y culturales. Imagen tomada de la cuenta de FB de ALMAR’À, la Orquesta de Mujeres Árabes y Mediterránea Su labor también pone de manifiesto la importancia de las mujeres no solo como intérpretes o directoras, sino también como creadoras, gestoras culturales y promotoras de proyectos internacionales. El impacto de una nueva generación de directoras Las trayectorias de Yasmina Sabbah, Yara Al Nimer y Nadia Emam reflejan una transformación más amplia que está teniendo lugar en el mundo árabe. La dirección de orquesta y la participación en orquestas es una profesión que exige autoridad, visión artística y capacidad. Durante mucho tiempo se asumió erróneamente que estas cualidades estaban asociadas a figuras masculinas. Las carreras de Yasmina Sabbah, Yara Al Nimer y Nadia Emam demuestran exactamente lo contrario. Sus logros evidencian que el liderazgo artístico puede adoptar múltiples formas y que las mujeres están desempeñando un papel cada vez más importante en la construcción del futuro cultural de la región. Su trabajo contribuye a construir una escena artística más diversa, inclusiva y abierta al mundo. Gracias a ellas, la imagen de una mujer al frente de una gran orquesta ya no es una excepción, sino una realidad cada vez más visible y prometedora

25/06/2026 / Comentarios desactivados en Mujeres con la batuta: las directoras de orquesta árabes que transforman la música clásica
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Fadéla M’Rabet: cuando la independencia no era suficiente

Política

La historia del siglo XX está llena de mujeres que participaron en grandes transformaciones políticas y sociales para descubrir, poco después, que aquellas revoluciones no siempre incluían sus propias reivindicaciones. Entre ellas se encuentra Fadéla M’Rabet, una de las intelectuales más singulares de la Argelia contemporánea y, al mismo tiempo, una de las menos conocidas fuera de los círculos especializados. Fadéla M’Rabet: Una intelectual nacida entre dos mundos Nacida durante el periodo colonial francés, M’Rabet creció en un mundo atravesado por tensiones políticas, culturales e identitarias. Su generación asistió al final de un sistema colonial que había marcado profundamente la vida de millones de personas y contempló con esperanza el nacimiento de un nuevo país independiente. Como muchos intelectuales de su tiempo, creyó que la liberación nacional abriría una etapa de renovación profunda, capaz de transformar no solo las instituciones políticas, sino también las estructuras sociales que condicionaban la vida cotidiana. Imagen tomada del diario Le Monde Sin embargo, la realidad resultó más compleja. La independencia trajo consigo nuevas posibilidades, pero también nuevas contradicciones. Fue precisamente en ese espacio de expectativas y desencantos donde comenzó a forjarse la voz intelectual de Fadéla M’Rabet. La independencia de Argelia y las promesas de una nueva sociedad La independencia de Argelia en 1962 fue celebrada como una victoria histórica. Tras una guerra larga y dolorosa, el país iniciaba una nueva etapa marcada por la reconstrucción nacional y el deseo de definir una identidad propia. En aquel contexto, la participación de las mujeres en la lucha anticolonial era un hecho ampliamente reconocido. Muchas habían contribuido de forma decisiva a la resistencia, ya fuera como militantes, mensajeras, enfermeras o colaboradoras de distintos movimientos políticos. Sin embargo, una vez alcanzada la independencia, comenzaron a surgir preguntas incómodas. ¿Qué lugar ocuparían esas mujeres en la nueva sociedad? ¿Tendrían acceso a los mismos derechos y oportunidades que los hombres? ¿Formaría parte la igualdad de género del proyecto nacional que se estaba construyendo? Mientras gran parte del debate público se concentraba en cuestiones económicas, institucionales y diplomáticas, Fadéla M’Rabet dirigió su atención hacia estas cuestiones fundamentales. Su preocupación no se limitaba a la situación legal de las mujeres. Le interesaba comprender cómo una sociedad que aspiraba a reinventarse podía seguir reproduciendo formas tradicionales de desigualdad. Las mujeres argelinas después de la revolución Lo que distingue a M’Rabet de otras figuras de su época es que observó muy pronto una contradicción que muchos preferían ignorar. Las mujeres habían sido celebradas como heroínas durante la lucha por la independencia, pero una vez terminada la guerra se esperaba de ellas que regresaran a funciones más convencionales dentro de la familia y la comunidad. Para M’Rabet, esta situación planteaba una cuestión esencial. Si la revolución había transformado la relación entre Argelia y la potencia colonial, ¿por qué no iba a transformar también las relaciones entre hombres y mujeres? Desde su punto de vista, la emancipación femenina no era una reivindicación secundaria ni una influencia extranjera. Formaba parte del mismo proceso de modernización que el país afirmaba perseguir. Esta idea resultaba especialmente provocadora en una época marcada por la necesidad de consolidar la unidad nacional. Muchos consideraban que los debates sobre igualdad podían esperar. M’Rabet, en cambio, sostenía que aplazarlos equivalía a perpetuar viejas formas de exclusión bajo nuevos discursos políticos. Fadéla M’Rabet: Escribir contra el silencio A lo largo de la década de 1960, Fadéla M’Rabet encontró en la escritura y en los medios de comunicación un espacio desde el que intervenir en la conversación pública. Sus textos se caracterizan por una extraordinaria claridad. No recurría a consignas ni a declaraciones grandilocuentes. Prefería formular preguntas directas que obligaban a examinar la realidad con honestidad. Su mirada se detenía en aspectos concretos de la vida cotidiana: la educación, la autonomía económica, las expectativas familiares, la representación de las mujeres en la esfera pública. Le interesaban tanto las leyes como las costumbres, consciente de que las transformaciones profundas rara vez dependen únicamente de reformas institucionales. M’Rabet defendió la necesidad de debatir abiertamente sobre la condición femenina. No lo hizo desde la confrontación permanente, sino desde la convicción de que ninguna sociedad puede desarrollarse plenamente mientras una parte de sus miembros carezca de las mismas oportunidades para participar en ella. Una mirada propia sobre la emancipación femenina Con frecuencia, los debates occidentales sobre el feminismo en el mundo árabe han tendido a simplificar realidades complejas. Las mujeres aparecen presentadas como víctimas pasivas o como receptoras de ideas procedentes de Europa y Norteamérica. La trayectoria de Fadéla M’Rabet cuestiona ambos estereotipos. Su pensamiento nació de una experiencia histórica específica: la de una sociedad que acababa de salir del colonialismo y trataba de definir su propio camino. Por eso sus reflexiones no pueden entenderse como una simple adaptación de teorías extranjeras. M’Rabet analizaba problemas concretos de la sociedad argelina y buscaba respuestas vinculadas a ese contexto. Su principal preocupación era la ciudadanía. Le interesaba saber qué significaba ser una mujer libre en una nación que acababa de conquistar su propia libertad. Esa pregunta atraviesa buena parte de su obra y explica la vigencia que conserva décadas después. Cuando la crítica incomoda al poder Las sociedades suelen celebrar a quienes confirman sus certezas, pero reaccionan con mayor incomodidad ante quienes señalan sus contradicciones. Fadéla M’Rabet perteneció a esta segunda categoría. Sus intervenciones generaron debates intensos porque cuestionaban algunas de las narrativas más optimistas de la Argelia poscolonial. Mientras muchos insistían en destacar los logros alcanzados, ella recordaba que aún quedaba un largo camino por recorrer. Su insistencia en abordar cuestiones relacionadas con la igualdad de género fue percibida por algunos sectores como una crítica inoportuna en un momento de construcción nacional. Con el tiempo, esa tensión limitó parte de su presencia en el espacio público. Sin embargo, lejos de disminuir la importancia de su trabajo, esta circunstancia ayuda a comprender su significado histórico. M’Rabet no fue una observadora distante. Participó activamente en los debates más sensibles de su época y asumió las consecuencias de hacerlo. El redescubrimiento de

23/06/2026 / Comentarios desactivados en Fadéla M’Rabet: cuando la independencia no era suficiente
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