Cuando el verano llega a Jordania, una antigua ciudad romana cobra vida con una explosión de cultura, música, danza y poesía. Se trata del Festival de Cultura y Artes de Jerash. Se celebra anualmente en las majestuosas ruinas de la ciudad de Jerash. La 38 edición se llevará a cabo del 23 de julio al 2 de agosto. Este evento no solo es uno de los festivales culturales más importantes del mundo árabe. Es también un reflejo del dinamismo social y artístico del país. En los últimos años, la participación de mujeres artistas, poetas, cantantes y artesanas ha ido ganando protagonismo.
Festival de Jerash: Un festival con historia
El Festival de Jerash fue fundado en 1981 por la reina Noor de Jordania. El objetivo, conectar las raíces culturales del país con una plataforma moderna para la expresión artística. Desde entonces, ha crecido exponencialmente, atrayendo cada año a más de 100,000 visitantes y contando con la participación de artistas de todo el mundo.

Una imagen de archivo muestra a bailarines del grupo de danza folclórica circasiana Al-Jeel Al-Jadeed actuando en el Festival de Cultura y Artes de Jerash. Imagen tomada de The Arab Weekly
El evento se celebra en los impresionantes restos arqueológicos de Jerash, una de las ciudades romanas mejor conservadas fuera de Italia. El contraste entre la historia milenaria de sus columnas corintias y las luces y sonidos de las presentaciones contemporáneas convierte al festival en una experiencia única.
Una plataforma para la diversidad cultural
El programa del festival es rico y diverso: desde conciertos de música clásica árabe y folclore jordano hasta teatro, danza contemporánea, poesía y cine. A lo largo de tres semanas, múltiples escenarios dispersos por la ciudad romana acogen más de 250 actividades culturales.
Pero quizás lo más significativo del Festival de Jerash es su compromiso con la inclusión y representación. En un entorno tradicionalmente conservador como Jordania, este festival ha abierto un espacio para la expresión libre, y en particular para que las mujeres artistas participen activamente y compartan sus voces.
Mujeres protagonistas en el escenario del Festival de Jerash
En los últimos años, el festival ha sido testigo de una creciente presencia de cantantes, escritoras, actrices, poetas y diseñadoras jordanas y de otros países árabes. Esta participación ha sido vital no solo para promover la igualdad en el ámbito cultural, sino también para inspirar a nuevas generaciones de jóvenes mujeres que sueñan con seguir caminos artísticos.
Una de las voces más destacadas ha sido la de Macadi Nahhas, una reconocida cantante jordana que ha fusionado la música folclórica árabe con influencias modernas. Su participación en el Festival de Jerash ha sido aplaudida por su poderosa voz, pero también por su capacidad de abordar temas sociales y femeninos a través de sus canciones.
En la presente edición, podremos contar con la actuación de artistas sirias como Mayada El Hennawy o Assala Nasri.
Este año, también se podrá disfrutar de la cantante emiratí Ahlam, quien regresa al festival por tercera vez, mientras que la participación jordana femenina está presente en el escenario con Nidaa Sharaara y Diana Karazon.
El escenario principal acogerá una serie de actos de países amigos y hermanos árabes, entre ellos: Ruanda, Países Bajos, Egipto, China, Irak, Georgia, Argelia, España, Polonia, Chipre, Sudán, Azerbaiyán, Filipinas, Corea del Sur, el Sultanato de Omán, India, Arabia Saudí y Grecia, entre otros.
Las artes visuales y el diseño femenino del Festival de Jerash
Más allá del escenario, muchas mujeres también participan en el festival como artesanas, diseñadoras y artistas plásticas. Las ferias de arte y mercado que acompañan al evento son una muestra viva de la creatividad femenina, con stands de bordado tradicional, cerámica, joyería hecha a mano y arte contemporáneo.
El colectivo de mujeres «Art Femmes Jordan», por ejemplo, ha participado con exposiciones que combinan técnicas tradicionales y mensajes de transformación social. Su enfoque ha sido visibilizar las narrativas femeninas que a menudo quedan al margen del discurso oficial, conectando arte y activismo.
Educación y diálogo
Uno de los pilares fundamentales del Festival de Jerash es su dimensión educativa. A través de talleres, foros y mesas redondas, el festival ofrece un espacio de diálogo sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en el mundo artístico. Se discuten temas como el acceso a la financiación, la representación en las instituciones culturales, la censura y el rol de las mujeres en la preservación del patrimonio.
En colaboración con organizaciones como la Comisión Nacional de Mujeres de Jordania y diversas ONG, se han realizado sesiones enfocadas específicamente en el desarrollo de capacidades para jóvenes artistas femeninas, desde escritura creativa hasta producción escénica.
Retos y avances
El Festival de Jerash ha sido una herramienta de cambio progresivo, ayudando a normalizar la participación de mujeres en el espacio público y cultural. La presencia femenina en un evento de esta magnitud actúa como símbolo de una Jordania que mira hacia el futuro.

Una inspiración para el mundo árabe
En un momento en que muchas regiones del mundo árabe enfrentan tensiones políticas y culturales, el Festival apuesta por el arte, la paz y el diálogo lo convierte en un modelo de cómo la cultura puede ser una vía para la transformación social.
La participación activa de mujeres en todas las dimensiones del festival no solo enriquece la programación, sino que también envía un mensaje poderoso: las mujeres árabes están aquí, creando, liderando y narrando sus propias historias.
El Festival de Cultura y Artes de Jerash no es solo un evento cultural. Es una celebración de identidad, memoria y transformación. En sus escenarios antiguos, se están escribiendo nuevas historias donde las mujeres no son solo espectadoras, sino protagonistas. Su arte desafía las normas, conecta generaciones y demuestra que la cultura, cuando es inclusiva, puede ser una de las herramientas más poderosas para el cambio.
La próxima vez que escuches sobre el festival, recuerda que detrás de cada melodía, danza o obra, hay también una lucha silenciosa —y cada vez más visible— por la igualdad, la voz y el reconocimiento de todas las mujeres.








