El pasado 4 de junio tuvimos la oportunidad de asistir a la inauguración de la XVIII edición de “La voz de la sin voz”. El acto tuvo lugar en la Casa Encendida de Madrid. Lo han organizado La Casa Encendida y la Red de ONGD de Madrid.
Para su primera sesión, se programó el documental de Estela Vidal Hijas de la Nakba. Un filme actual y necesario para comprender el papel de las mujeres palestinas en la defensa de su cultura y su territorio desde principios del siglo XX.

A través de entrevistas a ocho mujeres de diferente perfil social y económico, Vidal muestra la repercusión del conflicto en sus vidas y las formas en que se han organizado para participar activamente en él. Lo cual rompe estereotipos sobre la pasividad de la mujer árabe y su identificación exclusiva con el espacio doméstico.
Khitam Saafin, Mariam Abu Turki, Leila Khaled, Jaldía Abubakra, Doha Asous, Manal Tamimi Nisreen Azzeh y Hawa Kawaja son las protagonistas, las que hablan y cuentan sus historias.
Hawa Kawaja explica cómo era su vida antes de la Nakba: “Teníamos una vida incomparable. Teníamos ovejas, hacíamos queso, mantequilla y miel, teníamos muchas tierras y éramos felices”. Khitam Saafin sitúa el desastre en el fin de la Primera Guerra Mundial y los acuerdos Sykes-Picot. Afirma que con ellos el imperialismo francés y árabe acuerdan la división del mundo árabe. Nos cuenta cómo “las mujeres palestinas participaron en las primeras manifestaciones en contra de la Declaración Balfour”. Así como su participación en los congresos feministas árabes anticoloniales.
Por su parte, Jaldía Aboubakra, exiliada palestina en Madrid desde 1985, estuvo también presente en el acto, hace alusión al Primer Congreso de la Mujer Árabe de 1929 y al del Cairo de 1936. Mujeres como Fátima Ghazal, son recordadas como figuras claves en este movimiento. Ghazal, considerada un mártir, fue arrestada y asesinada en 1936. Nisreen Azzeh recuerda la forma en que la Nakba, la expulsión obligatoria a la que se vieron sometidos en 1948, representó un desastre en sus vidas.

Asimismo, Laila Khaled, reconocida figura también del movimiento de resistencia e integrante del Frente Popular, narra en primera persona su motivación para secuestrar un avión en 1969. Lo hzio “para liberar a los presos, especialmente mujeres”. Mariam Abu Turki y Manal Tamimi, inciden en el impacto de la situación en el papel de la mujer. Y Doha Asous se lamenta de la separación de las familias.
Tras la realización del documental, Vidal publicó un libro que recoge dos entrevistas más. Con ellas enriquece el material que nos ofrece la autora para acercarnos a un tema que no solo nos habla del conflicto palestino sino del rol concreto de las mujeres en él.
El Coloquio posterior a la proyección del documental lo moderó Sonsoles García-Nieto, presidenta de la Red de ONGD de Madrid. Contó con la presencia de Estela Vidal, directora del documental, Iskra Soto Orantes, técnica representante país de Munduba y Jaldía Abubakra, activista palestina.








