El cine de la directora tunecina Sarra Abidi no necesita héroes ni escenas espectaculares para emocionar al espectador. Le basta con observar la rutina de personas corrientes y descubrir, entre silencios, miradas y pequeños gestos, las emociones que muchas veces pasan desapercibidas.
Con Looking for Ayda, su segundo largometraje, la cineasta vuelve a demostrar que las historias más íntimas pueden convertirse en un espejo de toda una sociedad. A través de una mujer atrapada en la monotonía de un centro de llamadas, Abidi plantea preguntas universales sobre la identidad, la libertad, el paso del tiempo y la necesidad de recuperar el control de la propia vida.
Sara Abidi: Una cineasta formada entre Túnez y Europa
Nacida en Gabès (Túnez), Sarra Abidi estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de Túnez antes de especializarse en montaje cinematográfico en el INSAS de Bruselas. Posteriormente amplió su formación en documental en Montreal y en producción audiovisual en París, un recorrido internacional que ha enriquecido su manera de entender el cine.

Imagen tomada de la página Artify
Su carrera comenzó con varios cortometrajes y documentales que llamaron la atención de festivales especializados. Entre ellos destacan Le Rendez-vous (2006), Le Dernier Wagon (2010) y el documental 111 Rue de la Poste (2011), obras en las que ya se apreciaba un interés constante por explorar las relaciones humanas y las transformaciones sociales desde una mirada cercana.
En 2018 debutó en el largometraje con Benzine, una película que fue seleccionada en numerosos festivales internacionales y recibió una excelente acogida de la crítica. Aquella primera obra confirmó la aparición de una directora con una voz propia dentro del cine magrebí contemporáneo.
Looking for Ayda: cuando la rutina se convierte en una prisión
Con Looking for Ayda, estrenada mundialmente en el Festival Internacional de Cine de El Cairo, Sarra Abidi propone una historia que, aunque profundamente enraizada en la realidad tunecina, conecta con millones de mujeres de cualquier parte del mundo.
La protagonista, Ayda, tiene alrededor de cuarenta años y trabaja desde hace más de una década en un centro de atención telefónica. Cada día responde llamadas utilizando el nombre ficticio de «Clara», una identidad europea creada para vender paquetes vacacionales a clientes extranjeros. Vive sola, repite las mismas frases durante horas y regresa a casa cuando ya ha caído la noche.
Su existencia parece suspendida en un tiempo inmóvil, marcada por la repetición y la soledad.
Todo cambia cuando una serie de pequeños acontecimientos altera esa rutina aparentemente inquebrantable. La marcha inesperada de un compañero, decisiones laborales que afectan a sus colegas y encuentros fortuitos comienzan a despertar en ella una necesidad que llevaba años dormida: preguntarse si esa vida es realmente la que desea vivir.
Sarra Abidi: El retrato de la mujer contemporánea
Aunque el argumento pueda parecer sencillo, la fuerza de Looking for Ayda reside precisamente en esa aparente normalidad.
Ayda no representa a una heroína extraordinaria. Es una mujer que podría vivir en Túnez, Madrid, París o Ciudad de México. Su cansancio, la presión del trabajo, el aislamiento y la sensación de que los años pasan demasiado deprisa son experiencias compartidas por muchas mujeres que intentan equilibrar responsabilidades profesionales y personales mientras buscan un espacio para sí mismas.
Abidi evita convertir a su protagonista en un símbolo político. Prefiere mostrar cómo las estructuras laborales, la precariedad emocional y la falta de perspectivas pueden ir apagando lentamente los sueños de cualquier persona.
El resultado es un retrato profundamente humano que invita a reflexionar sobre el precio que a veces pagamos por adaptarnos a una rutina que deja poco margen para la felicidad.
El trabajo como metáfora
Uno de los aspectos más interesantes de la película es el uso del centro de llamadas como escenario principal.
En ese espacio, los trabajadores deben ocultar su identidad, adoptar nombres occidentales y seguir guiones estrictamente establecidos para atender a clientes extranjeros. La productividad se mide constantemente y las relaciones humanas quedan relegadas a un segundo plano.
Este entorno se convierte en una metáfora de una sociedad donde muchas personas sienten que interpretan un papel para sobrevivir. Ayda deja de ser ella misma durante la jornada laboral para convertirse en «Clara», una identidad construida para satisfacer las expectativas de otros.
La directora utiliza esta situación para plantear una cuestión de enorme actualidad: ¿cuántas veces renunciamos a una parte de quienes somos para encajar en el mundo profesional?
El cine de Sarra Abidi apuesta por los silencios
Sus películas avanzan con calma, dejando espacio para que el espectador observe los pequeños detalles de la vida cotidiana. Los silencios tienen tanto peso como las palabras y las emociones surgen de gestos mínimos, una forma de narrar que recuerda al mejor cine de autor europeo sin perder nunca su identidad tunecina.
Más que ofrecer respuestas, Abidi invita al público a acompañar a sus personajes en un proceso de introspección.
Es un cine que exige atención, pero que recompensa con historias capaces de permanecer en la memoria mucho tiempo después de terminar la proyección.
Mujeres complejas, lejos de los estereotipos
Uno de los rasgos que distinguen la filmografía de Sarra Abidi es la manera en que construye sus personajes femeninos.
No son mujeres definidas únicamente por su papel dentro de la familia o por los conflictos sentimentales. Son personas llenas de contradicciones, dudas, frustraciones y deseos, cuya vida interior ocupa el verdadero centro del relato.
En Looking for Ayda, la protagonista no emprende una revolución espectacular. Su transformación es mucho más sutil: consiste en recuperar la capacidad de imaginar otro futuro posible.
Ese planteamiento convierte la película en una reflexión sobre la autonomía personal y la importancia de escuchar las propias necesidades, incluso cuando la rutina parece haberlas silenciado.
Sarra Abidi: Una voz imprescindible del cine tunecino
Durante las dos últimas décadas, el cine tunecino ha experimentado una notable renovación gracias a una generación de directoras que están ampliando los temas y las perspectivas desde las que se cuentan las historias del país.
Sarra Abidi forma parte de ese movimiento junto a otras cineastas que exploran la realidad social desde una mirada profundamente humana.
Su trabajo demuestra que el cine árabe contemporáneo está muy lejos de los tópicos que durante años dominaron la visión occidental de la región. En lugar de recurrir a relatos centrados exclusivamente en los grandes conflictos políticos, apuesta por historias íntimas donde el verdadero drama nace de la vida cotidiana.
Más allá de las fronteras
El éxito internacional de Looking for Ayda confirma el creciente interés por un cine árabe hecho por mujeres y protagonizado por personajes femeninos complejos y creíbles.
La película habla de Túnez, pero también de todas aquellas personas que alguna vez han sentido que la rutina les arrebataba sus sueños. Habla de la soledad en las grandes ciudades, del desgaste emocional provocado por trabajos deshumanizados y del valor necesario para empezar de nuevo.
Quizá esa sea la mayor virtud del cine de Sarra Abidi: recordar que las transformaciones más profundas no siempre llegan con grandes acontecimientos. A veces comienzan con una pregunta sencilla, casi imperceptible: ¿y si todavía estoy a tiempo de cambiar mi vida?
Con Looking for Ayda, la directora tunecina confirma que las mejores historias no necesitan artificios para emocionar. Basta una mujer corriente, un escenario reconocible y una cineasta capaz de mirar donde los demás apenas se detienen.
Este enfoque, centrado en la identidad, el trabajo, la madurez y la búsqueda de sentido, convierte a Looking for Ayda en una película especialmente relevante para una revista femenina interesada en cultura, sociedad y el papel de las mujeres en el cine contemporáneo.
Imagen principal tomada de la página Artify








