Salima Naji: Medalla de Oro de la Academia de Arquitectura francesa

Salima Naji, antropóloga y arquitecta de origen marroquí, ha sido acreedora el miércoles pasado a la medalla de Oro de la Academia de Arquitectura francesa. Naji es conocida por su valioso trabajo en la preservación de la arquitectura tradicional y el patrimonio cultural de Marruecos. Su enfoque combina una comprensión profunda de la antropología con una práctica arquitectónica comprometida con la sostenibilidad y la identidad local. Naji ha ganado reconocimiento por su capacidad para integrar técnicas constructivas ancestrales en el diseño contemporáneo, siempre respetando el contexto social y cultural.

Salima Naji

Imagen tomada de la Agencia Marroquí de Noticias (MAP)

Formación y trayectoria profesional

Naji nació en 1971 y se formó como arquitecta en la Escuela de Arquitectura de París-La Villette. Ahí desarrolló una profunda apreciación por las técnicas de construcción tradicionales, especialmente aquellas relacionadas con la arquitectura de tierra y la preservación de edificaciones históricas. Posteriormente, se doctoró en antropología en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de París (EHESS). Esto le permitió ampliar su visión sobre la relación entre el espacio construido y las prácticas culturales.

Desde los inicios de su carrera, Naji ha dedicado sus esfuerzos a la preservación de la arquitectura vernacular, especialmente en regiones rurales de Marruecos. Su enfoque destaca por su fusión entre el conocimiento académico y la intervención práctica. Trabaja en el terreno con comunidades locales para restaurar monumentos, kasbahs (fortalezas) y mezquitas históricas, así como viviendas de barro y piedra.

Un enfoque de arquitectura sostenible y comunitaria

Salima Naji aboga por una arquitectura sostenible que respete el medio ambiente y las culturas locales. Ha revitalizado técnicas de construcción tradicionales como el «pisé» (tierra compactada). También el uso de ladrillos de adobe y la madera, materiales que han sido históricamente clave en la arquitectura de muchas regiones de Marruecos, como el sur y el Atlas.

Uno de los elementos más destacados de su enfoque es su colaboración con las comunidades. Naji no se limita a restaurar edificios, sino que busca empoderar a los habitantes locales, enseñándoles técnicas tradicionales de construcción y promoviendo la autosuficiencia. En muchas ocasiones, los propios habitantes participan activamente en los proyectos de restauración. Lo anterior garantiza que el conocimiento arquitectónico se transmita y mantenga vivo entre las generaciones más jóvenes. Esta metodología ha ayudado a preservar las habilidades tradicionales y a generar empleo local, creando un impacto positivo tanto cultural como económico.

Proyectos significativos de Salima Naji

Entre los proyectos más importantes de Salima Naji se encuentran las restauraciones de kasbahs y agadir (graneros fortificados) en la región del Souss-Massa-Draa, en el sur de Marruecos. Uno de sus trabajos más notables fue la restauración del Agadir de Amtoudi. Se trata de un granero colectivo que data de varios siglos atrás que servía para almacenar alimentos y proteger a las comunidades de la zona. Este proyecto no solo restauró la estructura física del granero. También revitalizó su papel como símbolo de la identidad colectiva y la autosuficiencia comunitaria.

Imagen de la restauración del granero de Aït Kin por parte de Naji

Otro proyecto destacado es la mezquita de Tinmel, una joya de la arquitectura almohade ubicada en las montañas del Alto Atlas. En este proyecto, Naji utilizó técnicas tradicionales de restauración, respetando las formas originales del edificio y su historia, y trabajando con artesanos locales para garantizar que los métodos y materiales utilizados fueran fieles a los originales.

Publicaciones y pensamiento antropológico

Además de su trabajo como arquitecta, Salima Naji ha publicado varios libros y artículos sobre la relación entre la arquitectura y las culturas locales en Marruecos. Su obra «Art et Architectures de Terre au Maroc» es una referencia clave en la documentación y preservación de la arquitectura de tierra en Marruecos. En sus escritos, Naji explora la importancia del patrimonio arquitectónico no solo como una cuestión estética o funcional, sino como una expresión de identidad y una herramienta para fortalecer la cohesión social.

A través de su trabajo como antropóloga, Naji ha destacado la importancia de comprender las prácticas culturales y el modo de vida de las comunidades en las que trabaja. Para ella, la arquitectura no es un fenómeno aislado, sino un reflejo del entorno social, económico y ecológico. Esto la ha llevado a criticar los enfoques modernistas que, según su visión, imponen modelos arquitectónicos externos que no se adaptan a las realidades locales, generando una ruptura entre las personas y sus entornos.

Reconocimiento de Salima Naji

A lo largo de su carrera, Salima Naji ha recibido múltiples reconocimientos por su contribución a la preservación del patrimonio cultural y la sostenibilidad en la arquitectura. Su trabajo lo han valorado no solo en Marruecos, sino a nivel internacional, consolidándola como una de las voces más influyentes en el ámbito de la arquitectura sostenible y comunitaria en el mundo árabe.

El legado de Naji no solo reside en los edificios que ha restaurado. También, en la consciencia que ha generado sobre la importancia de preservar el patrimonio cultural y arquitectónico de Marruecos. Su trabajo sirve como un recordatorio de que la arquitectura es más que una cuestión de diseño: es una herramienta poderosa para preservar identidades, fortalecer comunidades y promover un futuro más sostenible.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...