En el Mediterráneo, el mar no separa: conecta. Conecta lenguas, historias, nostalgias y luchas. En ese espacio simbólico y real surge la voz de Habiba Chaouf. Cantante árabe y miembro activo del grupo Mujeres Mediterráneas, cuya música se ha convertido en un puente entre mujeres, generaciones y territorios. Habiba Chaouf no canta solo canciones: canta memorias. El canto como herencia femenina en el mundo árabe En muchas culturas árabes y mediterráneas, la música ha sido tradicionalmente territorio de las mujeres. Las canciones de cuna, los cantos rituales, las melodías de boda o de duelo han sido transmitidas de madre a hija como un archivo vivo de emociones y saberes. Habiba Chaouf creció escuchando estas voces. Voces que no estaban en los escenarios ni en los discos, pero sí en las cocinas, en los patios, en las noches compartidas entre mujeres. Su música bebe de esa tradición oral, resignificándola sin folclorizarla ni vaciarla de sentido. Cantar, para ella, es un acto de continuidad: una forma de honrar a las mujeres que cantaron antes sin ser escuchadas. ¿Quién es Habiba Chaouf? La construcción de una identidad artística Definir a Habiba Chaouf únicamente como cantante sería reducir la amplitud de su proyecto artístico. Su identidad se construye en la intersección entre música, memoria, feminismo, mediterráneo y colectividad. Su voz se caracteriza por una gran carga emocional, una interpretación intensa y una elección consciente de repertorios que dialogan con la identidad árabe desde una mirada femenina. No busca la perfección técnica como fin, sino la verdad emocional. Habiba canta desde el cuerpo, desde la experiencia y desde la escucha atenta de otras mujeres. Música árabe contemporánea con raíz Habiba Chaouf forma parte de una generación de artistas que apuestan por una música árabe contemporánea sin ruptura con la tradición, pero tampoco atrapada en ella. Sus interpretaciones dialogan con melodías tradicionales, ritmos mediterráneos e influencias modernas. Esta fusión no es estética únicamente. Habiba demuestra que la identidad árabe no es estática, sino viva, cambiante y creativa. Mujeres Mediterráneas: fusión musical y diálogo cultural desde 2015 Desde su creación en 2015, Mujeres Mediterráneas, del que forma parte Habiba como voz árabe, se ha consolidado como una formación musical singular cuya propuesta artística busca hacer visible el diálogo entre las culturas del Mediterráneo a través de la música. La agrupación no es un simple proyecto musical: es un espacio de convivencia sonora entre ritmos orientales y andalusíes, entre coplas flamencas, cantos árabes y melodías sefardíes que se entrelazan para contar historias comunes entre Oriente y Occidente. Imagen de la página de RTVE Es un laboratorio cultural donde el arte, la palabra y la música se convierten en herramientas de transformación. Dentro de este colectivo, Habiba Chaouf aporta su voz como elemento de unión entre culturas, herramienta de visibilización femenina y lenguaje emocional común. Su participación en encuentros, actos culturales y espacios comunitarios ha demostrado que la música puede crear diálogos donde antes había silencio o prejuicio. ¿Quiénes forman el grupo Mujeres Mediterráneas? El proyecto Mujeres Mediterráneas se caracteriza por ser una formación musical integrada por mujeres, donde cada integrante aporta una tradición, un lenguaje musical y una sensibilidad propia. Lejos de responder a una lógica jerárquica, el grupo se construye desde la escucha mutua y el diálogo artístico, reflejando la diversidad cultural del Mediterráneo. Además de Habiba, lo conforman Pilar Alonso (guitarra flamenca), Ana Sola (cantaora flamenca), Elena Botica (flautista) y La Meri (percusionista). Un lenguaje musical que une orillas La filosofía de Mujeres Mediterráneas parte de una premisa poderosa: que la música es un puente entre culturas y que este puente se construye desde la igualdad, el respeto y la creatividad compartida. Su repertorio denominado “Quejío y Mawal” explora cómo armonías, ritmos y melodías de la música árabe se hermanan con palos flamencos, generando un lenguaje propio que trasciende fronteras culturales. El papel fundamental de Habiba Chaouf Dentro de esta formación coral y creativa, Habiba Chaouf ocupa un lugar central como voz árabe y madrina emocional del proyecto. Nacida en Casablanca (Marruecos), Habiba ha combinado desde temprana edad sus raíces musicales con una pasión profunda por el flamenco, lo que la llevó a cristalizar —junto a otras músicas— un estilo que dialoga con la identidad mediterránea desde dentro. Habiba Chaouf: Una propuesta artística que trasciende la música Mujeres Mediterráneas no es un mero colectivo musical; es una manifestación cultural feminista y mediterránea que lleva la música a ser una herramienta de vínculo entre mujeres y culturas. La formación está compuesta íntegramente por mujeres artistas —cada una con una formación diversa— y su trabajo es un acto de presencia histórica y cultural. La voz de Habiba —junto con las de sus compañeras, guitarristas, flautistas y percusionistas— permite que el grupo recupere sonidos ancestrales del Mediterráneo, dialogue artísticamente con culturas diversas, interprete repertorios que abrazan y resignifican tradiciones. Te invitamos a escuchar la gran voz de Habiba y la perfecta fusión que lleva a cabo con sus compañeras de Mujeres Mediterrénas, artistas de gran talla como ella. Foto principal de la página Musicas del mundo
Noura bint Faisal Al Saud: moda y cultura en Arabia Saudí
Noura bint Faisal Al Saud nació en 1988 en Arabia Saudí, perteneciente a la extensa familia real saudí. Su formación académica combina una base de negocio con una mirada internacional. Obtuvo una licenciatura en Administración de Empresas y Marketing. Complementó sus estudios con un máster en Negocios Internacionales con enfoque japonés en la Rikkyo University, en Tokio. Esta combinación de raíces saudíes, educación internacional y sensibilidad empresarial sería clave para su papel como puente entre tradición y modernidad en su país. Ese bagaje formativo le permitió ganar una doble perspectiva. Por un lado, un profundo conocimiento de las dinámicas del mercado y los negocios; por otro, una apertura global cultural, educativa y profesional. Esto le permitiría imaginar nuevas rutas para Arabia Saudí en ámbitos hasta entonces poco explorados, como la moda o la cultura creativa. Imagen de la página de GNNHD.TV Primeros pasos profesionales: del emprendimiento a la industria de la moda saudí La carrera empresarial de Noura comenzó en 2009 en Estados Unidos. Más adelante, en 2015, cofundó su primer negocio, orientado a talento y estilo de vida. Con esa experiencia inicial, dio el salto a su país con una visión clara: contribuir al desarrollo de la moda saudí desde dentro. Fundó una consultoría de moda con base en Riad, lo que marcó el inicio de un recorrido único. Su primer gran hito ocurrió en abril de 2018, cuando organizó la primera edición oficial de Saudi Fashion Week (Semana de la Moda de Arabia Saudí). Un evento histórico, que reunió por primera vez a diseñadores, talentos locales y actores internacionales del mundo de la moda en el reino. Este logro no solo puso en evidencia la capacidad emprendedora de Noura. También su compromiso de legitimar la moda saudí como industria, oficio y espacio de creatividad. Imagen del diario Arab News Impulsora institucional: la transformación del sector moda y cultural en Arabia Saudí El impacto de Noura no se limita a su faceta emprendedora. En junio de 2019, se incorporó al Ministry of Culture (Saudi Arabia). Ahí desempeñó un rol clave en la creación y estructuración del sector moda del país. Fue parte del equipo encargado de diseñar la estrategia nacional para la moda, desarrollar alianzas con instituciones internacionales de moda, y fomentar el talento local a través de programas de mentoría. Entre sus logros más relevantes en este contexto están proyectos emblemáticos como: Su rol como responsable de “Ecosystem Integration & Program Delivery” implicaba no solo diseñar estrategias. Aseguró la implementación de iniciativas con un enfoque profesional, sostenible y de largo plazo. Con ello, Noura ayudó a institucionalizar lo que hasta hace poco era considerado “moda emergente” en Arabia Saudí. Lo transformó en un sector estructurado, con oportunidades reales y proyección internacional. De vuelta al sector privado: cultura, creatividad y negocios responsables En 2022, Noura decidió regresar al sector privado con un nuevo proyecto. Fundó Culture House, una agencia boutique saudí especializada en consultoría cultural, creatividad y negocios sostenibles. Este paso marca su evolución de gestora pública a emprendedora cultural, llevando su visión de modernización a un plano más amplio. No solo moda, sino cultura, identidad, creatividad en múltiples dimensiones. Paralelamente, Noura asumió el cargo de CEO de JAY3LLE, una marca de lujo progresista con visión global, donde dirige la estrategia y crecimiento internacional. Con ello, su acción no solo tiene impacto en Arabia Saudí, sino que busca colocar lo saudí en un contexto global. Reinterpretó tradición, identidad y modernidad desde una perspectiva empresarial y cultural. En 2024 fue nombrada asesora del grupo de inversión Al Othaim Investment Co., donde asumió el puesto de CEO de su filial cultural, “Al Othaim Culture. Lideró iniciativas de moda y cultura dentro del grupo. Este cargo refleja la confianza del sector privado en su visión, su experiencia y su capacidad para integrar negocio, cultura y responsabilidad social. Reconocimiento internacional y liderazgo femenino La trayectoria de Noura ha sido reconocida globalmente. En 2023 fue nombrada “Young Global Leader” por World Economic Forum —un reconocimiento a líderes jóvenes con capacidad de generar impacto social, cultural o económico. Fue presidenta del Forbes Middle East Women’s Summit 2023. Un foro que reúne a mujeres destacadas de distintos sectores para impulsar liderazgos, redes de colaboración y empoderamiento femenino en Oriente Medio. En 2024 fue incluida en la prestigiosa BOF 500 —el índice global de las 500 personas que moldean la industria de la moda— lo que la sitúa entre las referentes mundiales del sector. Estos reconocimientos no solo validan sus logros, sino su capacidad para liderar procesos de transformación cultural y social. Noura actuó como puente entre tradición saudí, modernización, emprendimiento y empoderamiento femenino. Imagen tomada de la página de Global Village Space ¿Por qué Noura bint Faisal representa una mujer árabe de vanguardia? En un contexto donde la moda, la cultura contemporánea, la emprendeduría y el activismo creativo están en pleno proceso de redefinirse dentro del Medio Oriente, Noura encarna varios rasgos que la convierten en referente: Un legado en construcción: desafíos, impacto y futuro El proyecto de Noura bint Faisal Al Saud ya ha dejado huellas concretas: una industria de la moda en Arabia que empieza a tener estructura, instituciones, visibilidad internacional; una nueva generación de diseñadores saudíes con oportunidades reales; una narrativa diferente: de modernidad, creatividad, talento nacional; un espacio para mujeres que antes no existía. Los retos son numerosos: transformar mentalidades, profesionalizar sectores creativos, compatibilizar tradición y apertura, asegurar sostenibilidad, fomentar talento local. Pero su trayectoria demuestra que son retos posibles, siempre que haya liderazgo, visión, convicción y colaboración. Ahora, con su regreso a la dirección de Culture House, su liderazgo en JAY3LLE, su experiencia en el sector privado y público, su presencia en foros globales, Noura tiene en sus manos la posibilidad de consolidar un modelo de moda y cultura que represente al nuevo Arabia: diverso, creativo, moderno, arraigado en su identidad. En un momento de transformación profunda en su país —social, cultural, económico— figuras como la de Noura bint Faisal son claves: no como excepción, sino como ejemplo de lo
Lorca Sbeity: la poeta y presentadora libanesa que convierte la palabra en libertad
En el panorama profesional árabe, pocas figuras encarnan con tanto poder poético, cultural y mediático como Lorca Sbeity. Nacida el 21 de diciembre de 1979 en Kfar Sir (sur del Líbano), es una voz múltiple: poeta, narradora, escritora infantil, docente, presentadora de radio y televisión. En su trayectoria converge la creación literaria, el compromiso social y la comunicación, lo que la convierte en un ejemplo de talento femenino árabe versátil y comprometido. De Kfar Sir a Beirut: raíces y formación Lorca Sbeity creció en el Líbano profundo, en un entorno cargado de historia, memoria y desafíos. Según sus biografías, estudió Educación Física y obtuvo una licenciatura en Educación Física y luego una maestría en Filosofía. Ese cruce entre cuerpo y pensamiento se refleja en su poesía: una sensibilidad delicada, a veces surrealista, que dialoga con lo íntimo, lo psicológico y lo social. Su familia también ha dejado huella en su identidad literaria: proviene de un contexto cultural marcado por la poesía, pues su padre era poeta y su propia hermana también figura pública creativa. Ese trasfondo le aportó un sentido profundo del lenguaje como herencia y como herramienta de transformación. Una creadora multifacética Lo que realmente hace brillar a Lorca Sbeity en la esfera profesional árabe es su capacidad para ocupar múltiples roles con autenticidad. No es solo poeta, sino también narradora infantil: ha escrito varios libros para niños, como Adám y el sueño, Sumsum dentro del vientre de mamá, Tengo dos casas en lugar de una, ¿Qué es lo que amo?, Sueño con un mundoo Así es como me amo. Al mismo tiempo, en el Líbano ha sido figura mediática: productora, presentadora de programas de radio y televisión, con una presencia consolidada en medios. Esa doble faceta —arte literario y comunicación pública— le da una plataforma poderosa para conectar con audiencias distintas: niños, jóvenes, lectores de poesía y público general. Imagen de la página oficial de FB de Lorca Sbeity Además, forma parte de asociaciones profesionales, como la Asociación de Escritores del Líbano, lo que demuestra su implicación institucional en la vida cultural de su país. La poesía como espacio de sanación y crítica La obra poética de Lorca Sbeity no rehúye el dolor; al contrario, lo abraza para transformarlo. En artículos sobre ella, se señala que su poesía utiliza componentes de lo inconsciente, con referencias al psicoanálisis y al surrealismo. En su poemario Este es todo antes de ti (“This Is All Before You”), por ejemplo, emerge una escritura introspectiva, densa, donde el “yo” poético habla desde sueños, miedos y memorias. En otras colecciones, como Insomnio (“Nothing but Insomnia”) o Manicomio, Lorca explora la fragmentación del alma, la lucha interna, los estados alterados de conciencia. Esta dimensión mental y emocional de su trabajo literario la distingue de muchas voces contemporáneas: no solo busca embellecer con metáforas, sino sacar a la luz lo reprimido, lo invisible, lo no dicho. Al mismo tiempo, su poesía no es completamente ajena a lo social. Como mujer árabe del Líbano, su discurso literario también carga con las tensiones de género, identidad y pertenencia. En varias entrevistas, ha reconocido que muchas de sus composiciones provienen de procesos personales de terapia y autoexploración. Escritora para niños y narradora de esperanza Uno de los aspectos más inspiradores de la carrera de Lorca Sbeity es su aporte a la literatura infantil. Al escribir para niños, no solo transmite historias, sino también valores, emociones y reflexiones profundas. Sus libros infantiles han sido traducidos o reconocidos en contextos literarios árabes, y uno de sus relatos, titulado Tengo dos casas en lugar de una, habla directamente desde la experiencia del desplazamiento, la pertenencia y la identidad. Esta labor hace que su talento no quede limitado al nicho de la poesía, sino que impacte en generaciones jóvenes: niñas y niños que, a través de sus historias, pueden aprender a nombrar sus sentimientos, a imaginar mundos y a encontrar consuelo en la palabra. En un contexto árabe donde las mujeres narradoras a menudo deben luchar por visibilidad, el hecho de que haya una poeta que también escriba para infancia tiene un valor añadido: amplía el alcance de su voz y deja una semilla para el futuro. Vocera en medios: comunicación con propósito Lorca no se contenta solo con escribir; ha llevado su sensibilidad al mundo del periodismo y la comunicación. Su trabajo como presentadora y productora en radio y televisión le ha permitido compartir su visión con una audiencia más amplia, y al mismo tiempo promover la cultura, el cuestionamiento y el diálogo. Su presencia mediática cobra aún más importancia en un contexto donde las voces femeninas árabes, especialmente las que traen poesía o introspección, no siempre tienen espacio. Imagen de la página oficial de FB de Lorca Sbeity Este papel profesional demuestra que su talento no es solo literario: es estratégico. Sabe que para transformar realidades se necesita más que versos. Necesita micrófonos, pantallas, espacios de debate. Y ella los ocupa con dignidad y creatividad. Reconocimiento y desafíos Aunque no siempre se hable de ella en el mainstream, Lorca Sbeity ha sido reconocida internacionalmente: su perfil figura en el Festival Internacional de Poesía de Medellín, un evento cultural de gran prestigio. Su participación como poeta en festivales, así como su presencia en medios literarios, la sitúa como referente para la nueva generación de mujeres árabes que buscan abrirse paso en las artes. No obstante, su camino no ha sido fácil. En 2017, se informó que fue criticada por una publicación en redes sociales que fue considerada como blasfema por algunos sectores. Este episodio refleja las tensiones que muchas mujeres árabes creativas enfrentan cuando su trabajo no solo es arte, sino también una forma de resistencia. En un contexto cultural y religioso complejo, su voz se arriesga y no siempre es cómoda para todos. Además, su poesía —en especial aquella más íntima y psicológica— puede ser vista por algunos como provocadora o difícil de clasificar. Pero es precisamente esa complejidad la que la convierte en una figura valiosa: no busca la complacencia, sino la verdad. Su fuerza profesional reside en su autenticidad y en su convicción de que
Saja Kilani: una voz nueva y urgente del mundo árabe contemporáneo
Saja Kilani es actriz, poeta, testigo. Con apenas unos años dedicados al cine y la poesía, esta mujer jordano-palestino-canadiense se ha convertido en parte de la nueva narrativa árabe —una narrativa consciente, comprometida, hecha desde la raíz. Orígenes híbridos y formación internacional Saja Kilani proviene de una familia de raíces palestinas y jordanas, y posee también la ciudadanía canadiense. Su formación es un cruce de disciplinas que refleja esa identidad plural: en 2020 se graduó en Relaciones Internacionales y Teatro en la University of Toronto, y en 2022 obtuvo un título en actuación para cine y televisión en la Toronto Film School. Saja Kilani, imagen de la revista Telva Desde sus inicios, Kilani ha considerado el arte no sólo como entretenimiento, sino como puente: comunicación, memoria, denuncia. Esa convicción formativa e intelectual se mezcla con su herencia cultural —la de una diáspora palestina que lleva consigo recuerdos, ausencia, identidad. En esa hibridación nace su motor creativo. El salto al cine de Saja Kilani: primeros pasos con fuerza Aunque su trayectoria profesional es reciente, sus primeros pasos han sido firmes y resonantes. Este reconocimiento confirmó lo que ya se intuía: Kilani no solo actúa, interpreta desde la verdad. Su estilo es sobrio, visceral, directo: una sensibilidad que no busca dramatismos vacíos, sino humanidad. Voces que importan: del dolor personal a la poesía colectiva Más allá del cine, Saja Kilani ha explorado la poesía hablada (spoken word) como su otro gran medio artístico. Su obra explora temas de identidad, pertenencia, inseguridad, memoria y autoaceptación. Un ejemplo reciente es su pieza Dear Vitiligo —un poema + proyecto visual en el que afronta su propia experiencia con el vitíligo, una condición cutánea que la sociedad muchas veces invisibiliza o estigmatiza. A través del poema, la fotografía y el maquillaje, transforma su piel en símbolo de orgullo, denuncia y amor propio. Como ella misma ha dicho, “Dear Vitiligo” nació porque quiso ser “la voz que necesitaba cuando era más joven”. Y ese acto de visibilización —tan íntimo como universal— define muy bien su propuesta artística: honesta, valiente, emocional. El papel de su vida: denuncia, memoria y valentía en pantalla El gran salto internacional de Saja Kilani llega en 2025 con The Voice of Hind Rajab, dirigido por Kaouther Ben Hania. En la película interpreta a Rana Hassan Faqih —una voluntaria de la Palestine Red Crescent Society— que recibe la llamada desesperada de una niña palestina atrapada en Gaza tras la muerte de su familia. El filme —basado en hechos reales— fue presentado en el Venice International Film Festival 2025 y ganó el Gran Premio del Jurado. La interpretación de Kilani fue recibida con elogios, ovaciones y reconocimiento internacional. Pero más allá de la técnica, lo que conmueve es su compromiso: actuar no para evadir, sino para visibilizar la tragedia, para humanizar los números, para que una niña —y todas las niñas como ella— dejen de ser estadísticas y vuelvan a ser personas. “Sin los cuerpos, solo quedan cifras”, declaró en Venecia; “¿cómo permitimos que una niña suplique por su vida?”. Con esta pregunta sobre el escenario, reivindicó el valor del arte como acto de resistencia. Para una mujer árabe joven, con herencia palestina —y desde la diáspora— aceptar este reto no es solo un papel, sino una responsabilidad histórica. Saja lo sabe, y no teme asumirlo. Identidad, memoria y empoderamiento: Saja Kilani como símbolo ¿Qué hace especial a Saja Kilani en el panorama árabe contemporáneo? Su aporte se articula en tres ejes. 1. Reivindicación de la identidad compleja.No es la hija de “la tradición” ni la representante de la diáspora occidental: ella es ambas cosas. Jordana-palestina-canadiense. Sus raíces y su formación conviven, y eso le da una perspectiva amplia, consciente, crítica. 2. Arte como verdad necesaria.Ni glamour fácil ni escapismo superficial: su poesía, sus actuaciones, sus decisiones artísticas buscan confrontar. Hablan de piel, dolor, pérdida, memoria, injusticia. Pero también de dignidad, resiliencia, voz. 3. Visibilidad de lo invisible.Con proyectos como Dear Vitiligo da visibilidad a quienes han aprendido a ocultarse; con The Voice of Hind Rajab trae al cine una historia dolorosa, real, urgente. Y lo hace desde el respeto, desde la autenticidad, sin sensacionalismos. Porque recuerda que detrás de cada tragedia hay un ser humano con nombre, miedo, esperanza. Saja Kilani: Una promesa que ya es presente Aunque Saja Kilani apenas tiene unos años de carrera, su ascenso es meteórico. En 2025, a sus poco más de 20 años —según fuentes— ya ha recibido premios, cumplido sueños, desafiado silencias. Pero más allá del éxito, lo valioso es su convicción: usar el arte como herramienta de transformación. En sus propias palabras: “Si no hacemos arte para transformar a las personas, ¿para qué lo hacemos?”. Para muchas mujeres árabes —jóvenes, de la diáspora o de las tierras de origen— Saja se ha convertido en un referente: una prueba de que es posible contar tu historia, con honestidad y valor; de que puedes ocupar espacios; de que tu voz importa. Y lo hace desde la vulnerabilidad, desde la memoria, desde la urgencia. Reflexiones finales: arte, memoria y dignidad No estamos ante una simple actriz emergente: estamos ante una estrategia de dignidad cultural. Su trabajo demuestra que el cine, la poesía, la actuación, no son meros entretenimientos: pueden ser actos de reclamación, de memoria, de sanación. Ella nos recuerda que detrás de cada conflicto, de cada noticia, de cada tragedia, existen nombres, historias, cuerpos. Y que, como artistas hay que darles voz, humanizarlas, conservarlas. Porque la vanguardia no es sólo innovación estética: es coraje. Coraje para visibilizar lo olvidado; para mostrar lo incómodo; para dar piel, voz y corazón a quienes ya no tienen fuerzas para hablar. Saja Kilani es, sin duda, una de esas mujeres de vanguardia. Imagen principal tomada de Vogue Arabia
Rand Abou Fakher: artista multidisciplinaria
Rand Abou Fakher es una joven cineasta, artista multidisciplinaria y programadora, cuya voz emergente — y fuertemente marcada por experiencias de desplazamiento, memoria y pertenencia — la posiciona como una figura muy interesante dentro del cine contemporáneo árabe y europeo. Nacida en Siria en 1995, estudió flauta en el Conservatorio Nacional de Damasco y desde 2015 reside en Bruselas (Bélgica). Su obra aborda temas como la memoria, la guerra, el desplazamiento, la intimidad familiar y la identidad, mediante una aproximación visual experimental que difumina los límites entre ficción y realidad. En este blog me propongo recorrer su trayectoria, su obra principal, sus preocupaciones estéticas y políticas, y el impacto que está teniendo su trabajo. Orígenes y formación de Rand Abou Fakher Rand Abou Fakher nació en Siria y cursó sus estudios musicales en el Conservatorio Nacional de Damasco, especializándose en flauta. Este trasfondo musical muestra ya un interés temprano por la continuidad artística, más allá del cine. En 2015 se trasladó a Bruselas, lo cual marca un punto de inflexión tanto personal como creativo. La experiencia de migración — dejar Siria para instalarse en Europa — no solo se convierte en un hecho biográfico, sino en un motor creativo para su obra, donde el tema de la pertenencia, del exilio y de la memoria del hogar perdido aparece con fuerza. En ese contexto, decidió expandir su práctica artística hacia el audiovisual y el cine, explorando cómo el cine puede capturar lo que no siempre es visible o lo que ha sido desplazado. Primeros trabajos y reconocimiento La primera obra relevante de Rand es el cortometraje Braided Love (2018), que ella escribió y dirigió. Estrenado en el Festival de Sarajevo, este film fue su presentación internacional al cine. En 2020 realizó el cortometraje So We Live (16 minutos), producido en Bélgica. La trama: una familia en un país devastado por la guerra experimenta lo que parece una velada normal, mientras conversaciones cotidianas se entrelazan con el trasfondo de la guerra. Este film obtuvo importantes reconocimientos: ganó el Gran Premio de la competición internacional del Brussels Short Film Festival (BSFF) en 2021. También obtuvo el premio a la mejor cortometraje flamenco en el Festival de Cortometrajes de Lovaina (“Kortfilmfestival Leuven”) en 2020. Estos premios no solo han validado su trabajo sino que lo han colocado en un contexto internacional, permitiéndole que su voz sea escuchada más allá de los círculos del cine de autor o de las comunidades árabes. Temáticas y estilo Una de las señas de identidad de Rand Abou Fakher es su enfoque sobre la memoria — tanto individual como colectiva — y la forma en que esta memoria se ve sacudida por la guerra, el desplazamiento y la ruptura del hogar. Por ejemplo, en “So We Live” la vida cotidiana de una familia se ve interrumpida por la incesante amenaza de la guerra; Rand declaró que “quería una familia que hubiera vivido durante la guerra en Siria… que supiera lo que era estar en tal situación”. Otro aspecto clave es su interés por el sueño, la visión, la noción de “olvido” y de cómo las heridas del pasado se transmiten de generación en generación. Su proyecto de largometraje On the Way to Forgive I Forgot Myself (en desarrollo) aborda precisamente esto: una joven siria, ya en Bruselas, que intenta recordar un sueño olvidado que la conecta con su tierra natal, descubriendo traumas familiares y memorias enterradas. Estilísticamente, Rand mezcla elementos de documental, ficción, trabajo de archivo, performances y visuales experimentales, lo que la ubica en esa frontera del cine donde el medio busca reinventarse para hacer justicia a las historias complejas. Su filmografía, aunque breve hasta ahora, muestra una evolución hacia formatos más largos y ambiciosos. Proyecto en desarrollo y otras actividades El proyecto “On the Way to Forgive I Forgot Myself” es un gran paso para Rand. En el catálogo del TorinoFilmLab (TFL) se describe así: “past, present, dreams and visions collide in Brussels as Rï, una joven siria, trata de recordar un sueño olvidado (…) mientras descubre la historia de opresión política, social y familiar de sus ancestros”. Imagen de la página de Rand Abou Fakher Además de su trabajo como directora, Rand también participa como programadora: desde 2021 trabaja para el Toronto Arab Film Festival (Canada) como programadora de cine árabe. Asimismo, fue seleccionada como artista asociada para el centro cultural Beursschouwburg en Bruselas, como parte de un programa de apoyo a artistas emergentes (2022-2025). Esto demuestra que su trabajo no está limitado a la realización de cortometrajes, sino que forma parte de una práctica artística más amplia, que incluye investigación, instalaciones, performances y colaboración con instituciones culturales. Ella misma habla de “The Act of Witnessing: Challenging Hierarchies in Crafting the Moving Image” como su línea de trabajo de mediano plazo. Relevancia y contexto cultural La obra de Rand Abou Fakher se inserta en varios contextos culturales y políticos: por un lado, en el cine árabe (y más específicamente sirio) de la diáspora, que ha visto proliferar voces que abandonaron sus países de origen por la guerra; por otro, en el cine europeo contemporáneo que explora la migración, la identidad híbrida, y la memoria del conflicto. Su trabajo aporta una mirada personal e íntima, que evita el tono meramente documental de “testimonio”, pero que tampoco rehúye la politización del arte. Ese equilibrio es una de sus fortalezas: no busca explicitar grandes teoremas, sino que se sumerge en lo cotidiano, en los cuerpos que siguen adelante, en las cicatrices que no se borran. Y lo hace con una sensibilidad visual que demuestra dominio del medio (como también lo mencionaron los jurados del Festival de Lovaina al premiarla). Además, su práctica multidisciplinaria (música, cine, artes visuales) le da un carácter híbrido que puede conectar con públicos que no solo están interesados en el cine, sino en el arte contemporáneo en general. Impacto y proyección de Rand Abou Fakher Como señalábamos, su cortometraje “So We Live” obtuvo el Gran Premio de BSFF en 2021. Esto es un hito
Patricia Esquivias: narración, historia y tejidos olvidados
Patricia Esquivias (Caracas, 1979) ha elaborado a lo largo de más de dos décadas una práctica artística singular. Se sitúa en el cruce entre la narración, la investigación histórica y la observación de lo cotidiano. No se limita a mostrar hechos, utiliza la creatividad como herramienta para cuestionar cómo se construyen los relatos culturales, sociales y políticos que nos rodean. Emplea medios diversos: vídeo, texto, voz en off, collage, dibujo o instalaciones. Esquivias trenza fragmentos de información aparentemente dispares para revelar las tensiones entre memoria oficial y memoria popular, entre historia reconocida y saberes subestimados. En sus vídeos la artista narra con su propia voz historias que combinan documentos, anécdotas, símbolos arquitectónicos, fotografías personales y referencias populares. Genera formas narrativas que desdibujan los límites entre el documento y la ficción. Su interés por lo marginal, lo cotidiano y lo que ha sido excluido de los relatos hegemónicos hace de su obra una reflexión crítica sobre la historia y la memoria cultural. “Al puro ver se ve”: un proyecto textil con historia Una de las propuestas más fascinantes de Esquivias en 2025–2026 es la exposición Al puro ver se ve. Se presenta en el Museo Nacional de Artes Decorativas (Madrid) desde octubre de 2025 hasta enero de 2026. Esta muestra forma parte del ambicioso proyecto Memoria, tejidos, museos. Los barrios bajos de la atención. Se trata de una iniciativa del Ministerio de Cultura destinada a revisar las colecciones textiles de los museos estatales desde una perspectiva contemporánea. En este contexto, Esquivias no solo expone obras, sino que despliega un ejercicio de investigación artística. Explora técnicas textiles, saberes tradicionales, historias de mujeres creadoras y la manera en la que los objetos aparentemente humildes pueden contener complejas tramas históricas y culturales. Tejidos como territorios de memoria La piedra angular de la exposición es la exploración de una técnica de bordado de hilos contados, reversible e idéntica por ambas caras. Su elaboración exige un cálculo matemático preciso —sin margen de error—. Este bordado es conocido como tarz el ghorza en Marruecos y como punto moruno en Caleruela (Toledo). A primera vista, podría parecer un detalle técnico. Sin embargo, para Esquivias ese bordado se transforma en un portal para entender cómo las prácticas artesanales son vehículos de intercambio cultural, construcción identitaria y emancipación social. La artista rastrea las rutas de este saber a través del tiempo y el espacio. Conecta Marruecos, Turquía y España, y revela cómo una misma técnica puede viajar, transformarse y reinterpretarse en diferentes contextos culturales. Este enfoque no es casual. Para Esquivias, las técnicas textiles, a menudo relegadas a una categoría menor dentro de la historia del arte, contienen historias de personas, migraciones, encuentros y tensiones coloniales y poscoloniales. Al centrarse en el bordado reversible, la exposición pone en evidencia cómo lo que ha sido históricamente considerado “artesanía” está en realidad íntimamente ligado a procesos culturales de largo alcance. Estructura y narrativa de la exposición de Patricia Esquivias La exposición se organiza en varias secciones que siguen un recorrido narrativo y visual cuidadosamente construido. La primera parte, Lo izieron en Fez, reúne bordados originarios de esa ciudad norteafricana. Forman parte de los fondos del Museo Nacional de Artes Decorativas. A través de estos objetos y de textos que explican su adquisición y catalogación, Esquivias invita a reflexionar sobre cómo ingresan las piezas a los museos y qué historias quedan silenciadas en ese proceso. La segunda sección, Lo izieron en Caleruela, se adentra en la tradición del punto moruno en esta localidad toledana. Aquí, la artista presenta no solo los bordados locales. También las voces y trayectorias de las primeras creadoras que dominaron esta técnica. Las ubica en diálogo con agentes culturales como antropólogos, educadores o miembros de la Generación del 27 que, en los años treinta, contribuyeron a poner estos saberes en un contexto más amplio. La muestra concluye con Lo izieron, un espacio que combina un bordado con una obra en vídeo de Esquivias misma. Esta sección hace una reivindicación explícita de la autoría femenina en la producción de objetos textiles. Así desafía las jerarquías tradicionales que han colocado tales prácticas fuera del foco del arte contemporáneo. Memoria, tejidos, museos: una mirada crítica El proyecto más amplio en el que se inscribe Al puro ver se ve —Memoria, tejidos, museos. Los barrios bajos de la atención— tiene un propósito claro. Pone en valor prácticas textiles y saberes asociados que han sido históricamente marginados en la narrativa museística tradicional. Textiles, bordados, costuras, tejidos y otros artefactos materiales que han sido relegados a categorías de “artes decorativas” o “cultura material funcional”. Separados de las narrativas hegemónicas del arte, la historia y la cultura. Fotograma del vídeo “Al puro ver se ve” (Tomado de la página del Ministerio de Cultura) Este proyecto propone releer las colecciones textiles desde una óptica contemporánea y crítica. Invita a artistas como Narelle Jubelin, Las Hijas de Felipe, Eva Lootz, Teresa Lanceta y, por supuesto, Patricia Esquivias para intervenir en diferentes museos estatales. Cada artista ofrece su propia mirada sobre los tejidos, ya sea por su materialidad, su simbología, su dimensión antropológica o como medio creativo en sí mismo. Así, la iniciativa no solo amplía la percepción pública sobre lo textil y lo artesanal, sino que también cuestiona cómo los museos han organizado históricamente sus colecciones, qué se ha considerado digno de atención artística y qué ha quedado excluido de la historia cultural oficial. El arte de Patricia Esquivias como intervención crítica Lo que hace especialmente potente a la propuesta de Esquivias es su capacidad para combinar investigación rigurosa, sensibilidad estética y una postura crítica clara ante las estructuras de poder que han definido qué historias se cuentan y cuáles se ignoran. En Al puro ver se ve, los bordados no son solo objetos; son narrativas encapsuladas en hilos, testimonios de intercambios culturales y de dinámicas de género, identidad y memoria. La artista recupera historias que a menudo se pasan por alto, devolviendo agencia a las creadoras de saberes tradicionales y proponiendo una lectura del patrimonio que no está centrada únicamente en los grandes relatos canónicos sino en las prácticas marginales que constituyen los cimientos de muchas culturas. Entre la memoria y la creación La obra de Patricia Esquivias,
Najat Mokhtar: ciencia, convicción y liderazgo
Najat Mokhtar es un claro ejemplo de perseverancia, dedicación y excelencia. Su trayectoria no solo redefine lo que significa «ser mujer y científica» en el mundo árabe, sino que representa una historia de superación personal, compromiso con la salud global y liderazgo internacional. Orígenes y formación: del interés por la ciencia a la ambición internacional Najat Mokhtar nació en Marruecos. Desde joven mostró una curiosidad profunda por entender «cómo funcionan las cosas», una inquietud que rompía con las expectativas sociales de su generación. Esa curiosidad la llevó a estudiar biología con especialización en bioquímica y ciencia de los alimentos. Más adelante, buscó ampliar sus horizontes académicos: obtuvo un doctorado en Ciencias de los Alimentos en la Universidad de Dijon (Francia) y otro doctorado en Nutrición y Endocrinología en la Universidad Laval de Canadá. Además, realizó formación postdoctoral en la prestigiosa Johns Hopkins University (Estados Unidos), lo cual le brindó exposición internacional y consolidó su perfil científico. Este camino formativo combina logros académicos con valentía personal: estudiar en el extranjero, especializarse en áreas de vanguardia, mantenerse firme ante estructuras tradicionales. Pero más allá del mérito individual, Mokhtar lleva consigo el sueño de usar la ciencia como herramienta de transformación social. Una labor con impacto global: de la nutrición a la ciencia nuclear para la salud Al regresar a Marruecos tras sus estudios, Mokhtar se propuso abordar un problema crucial: el malnutrición y las carencias en salud, especialmente en mujeres y sectores vulnerables. En un contexto donde no existían programas avanzados de investigación en nutrición, ella actuó como pionera: promovió y coordinó los primeros másters y doctorados en nutrición en su país, asegurando ayudas, colaboraciones internacionales y construyendo capacidades científicas locales. Sin embargo, su trayectoria dio un salto inesperado cuando, tras una beca postdoctoral, descubrió que su especialización podía tener un gran impacto desde una institución internacional. Aplicó a una vacante en International Atomic Energy Agency (IAEA), y fue seleccionada como experta en nutrición, usando técnicas nucleares —como el análisis de isótopos estables— para estudiar la absorción de nutrientes, composición corporal y problemas de malnutrición: una intersección entre nutrición, salud pública y ciencia nuclear. Imagen tomada de la página de la ONU Este giro representó un desafío enorme: «tenía que aprender todo desde cero —desde aplicaciones nucleares hasta salud ambiental—» recordó Mokhtar. Pero lo vio como una oportunidad: “el desconocido no es un obstáculo: es donde comienza el trabajo significativo.” Ese paso marcó el inicio de su influencia global en salud, nutrición y desarrollo. Su experiencia científica, su capacidad de adaptación, y su visión holística del bienestar le permitieron abrir caminos nuevos para la ciencia aplicada al bienestar humano. Liderazgo institucional: primera mujer árabe en su puesto y defensora del empoderamiento femenino Desde el 1 de enero de 2019, Najat Mokhtar ocupa un cargo histórico: Directora General Adjunta y Jefa del Departamento de Ciencias y Aplicaciones Nucleares de la IAEA. Este nombramiento es especialmente significativo: representa no solo un logro personal, sino un hito simbólico para las mujeres árabes en la ciencia y en organismos internacionales de alto perfil. En su rol, Mokhtar lidera proyectos internacionales —desde seguridad alimentaria hasta salud pública— que impactan comunidades de todo el mundo. Pero además, su presencia visible en un organismo global como la IAEA envía un mensaje poderoso: la ciencia, la toma de decisiones técnicas, el liderazgo en la salud global pueden (y deben) tener voces femeninas, árabes, diversas. Para ella, la mentoría es parte esencial de su misión. Ha apoyado iniciativas como el programa de becas para jóvenes —especialmente mujeres del Sur global— promovido por la IAEA, fomentando que nuevas generaciones aspiran a la ciencia. “Ver mujeres liderando laboratorios que antes no les estaban accesibles —eso demuestra que nuestro trabajo importa”, dice. Así, Mokhtar no solo produce ciencia: construye puentes, capacita, alienta, impulsa una transformación estructural, colectiva. Su liderazgo es tan científico como inspiracional. Vocación de servicio: ciencia al servicio de la dignidad humana Lo que distingue a Najat Mokhtar no es únicamente su capacidad técnica, sino su convicción de que la ciencia debe servir a las personas. Su trayectoria en nutrición y salud pública —dirigida a combatir la malnutrición, mejorar la calidad de vida, proteger a entornos vulnerables— evidencia una ética de compromiso social profundo. Imagen tomada de la página de la IAEA Además, su paso de la investigación local en Marruecos a la arena internacional demuestra su ambición de escalar soluciones: mejorar políticas alimentarias, fortalecer capacidades científicas globales, integrar ciencia y desarrollo humano. Nadie mejor que ella para mostrar que la ciencia no es una torre de marfil alejada de la realidad: es una herramienta de transformación concreta. El equilibrio entre su vida profesional, su rol como madre y su trabajo en un ámbito exigente también testimonia la doble carga que muchas mujeres enfrentan —y cómo es posible afrontarla con resiliencia si se cuenta con apoyo, convicción y determinación. Reconocimientos y logros recientes: un reflejo de su influencia En 2025, Mokhtar recibió el Arab Woman of the Year Award en Londres, en reconocimiento a su brillante trayectoria científica, su liderazgo en un organismo internacional, y su compromiso con el empoderamiento femenino en el mundo árabe. Este premio no es sólo un galardón personal: simboliza lo que muchas mujeres pueden alcanzar cuando se les da oportunidad, apoyo y se reconocen sus méritos. Destaca también la importancia de visibilizar científicas árabes que, como Mokhtar, trabajan detrás de cámaras, muchas veces fuera de la atención mediática masiva. Hoy en día, su carrera inspira a jóvenes mujeres del mundo árabe y global: a quienes sueñan con romper barreras, combinar ciencia con servicio social, ciencia con identidad. Por qué Najat Mokhtar es un referente de vanguardia Si buscáramos un modelo contemporáneo de mujer árabe de vanguardia —valiente, brillante, comprometida, adulta responsablemente de su rol global—, Najat Mokhtar encarna esa imagen en varios sentidos: Retos, expectativas y horizonte futuro Aunque muy exitosa, la historia de Mokhtar también recuerda los obstáculos que muchas mujeres enfrentan: presión social, barreras de género, exigencias laborales y familiares, riesgo de invisibilización. Su éxito
Sabores sin barreras: descubriendo la comida árabe sin gluten
La comida árabe es famosa por su riqueza de sabores, aromas y texturas: hummus cremoso, falafel crujiente, cuscús aromático y dulces como baklava que parecen obras de arte comestibles. Pero, ¿qué pasa si necesitas una dieta sin gluten? No te preocupes: la gastronomía árabe tiene muchísimo que ofrecer, y con algunas adaptaciones y elecciones inteligentes, puedes disfrutar de auténticos platos sin gluten sin sacrificar sabor ni tradición. La cocina árabe y el gluten Cuando hablamos de comida árabe, solemos pensar en panes como el khubz o los deliciosos pasteles rellenos de masa filo. Ambos son clásicos que contienen trigo, la principal fuente de gluten. Sin embargo, la cocina árabe es más que pan: legumbres, verduras, frutos secos, carnes, pescados, especias y hierbas aromáticas son la base de un recetario naturalmente libre de gluten. La buena noticia es que muchos platos tradicionales árabes ya son aptos para quienes necesitan evitar el gluten. Desde ensaladas hasta guisos, hay un mundo de sabores por descubrir que respeta tu salud sin comprometer la experiencia culinaria. Entrantes y mezze sin gluten El mezze es el corazón de la gastronomía árabe: una selección de pequeños platos que se sirven antes del plato principal. Muchos mezze son naturalmente sin gluten: Estos entrantes no solo son deliciosos, sino que también aportan fibra, proteínas vegetales y antioxidantes, haciendo que tu mesa árabe sin gluten sea saludable y colorida. Platos principales árabes sin gluten Cuando llegamos al plato fuerte, la cocina árabe ofrece muchas opciones: La clave está en revisar los ingredientes añadidos: algunas salsas comerciales pueden contener harinas o espesantes con gluten. Preparadas en casa o en restaurantes especializados, estas delicias son totalmente seguras. Cereales y acompañamientos Aunque el cuscús tradicional es de trigo, existen alternativas libres de gluten que no pierden sabor ni textura: Además, muchas ensaladas de verduras y legumbres (como ensalada de garbanzos o ensalada de berenjenas al horno) complementan perfectamente estos acompañamientos. Postres árabes sin gluten Los postres son el toque dulce de cualquier comida árabe, pero muchos contienen harina de trigo o masa filo. No obstante, hay alternativas deliciosas: Con un poco de creatividad, es posible disfrutar de la repostería árabe sin sacrificar la textura ni el sabor. Especias y hierbas: la esencia de la cocina árabe Gran parte del encanto de la comida árabe radica en las especias y hierbas, que no contienen gluten de forma natural. Algunas imprescindibles: Estas especias aportan aromas característicos y sabores profundos, y permiten que los platos sin gluten sean igual de satisfactorios que los tradicionales. Consejos para disfrutar comida árabe sin gluten Disfrutar de la tradición sin gluten La comida árabe sin gluten demuestra que la tradición y la salud pueden ir de la mano. Desde un mezze lleno de hummus y baba ganoush hasta un tagine aromático con arroz especiado, pasando por postres delicados como la mahalabia, es posible disfrutar de sabores auténticos sin preocuparse. Más allá de las recetas, esta cocina enseña que la creatividad y la adaptación pueden abrir puertas: puedes mantener la esencia de una cultura rica en sabores mientras respetas tus necesidades alimenticias. La comida árabe sin gluten es un ejemplo de cómo las tradiciones culinarias pueden reinventarse y seguir siendo deliciosas, nutritivas y, sobre todo, inclusivas.
Carol Mansour: retratar la justicia social a través del cine documental
Carol Mansour es una cineasta comprometida que utiliza la cámara como herramienta para visibilizar historias silenciadas y construir puentes hacia la justicia social. En este blog exploraremos el viaje de Carol Mansour: sus orígenes, su carrera, su visión artística y el impacto de su obra en el mundo del documental. Se trata de una directora de cine documental de origen libanés‑canadiense con raíces palestinas. Antes de dedicarse al cine, desempeñó diversos trabajos, incluso bartending, mientras buscaba su camino. A los 31 años, tras realizar un curso en Montreal, descubrió una pasión clara por la realización cinematográfica. En 1992, trabajó en el canal de televisión libanés Future TV, lo que le proporcionó experiencia en producción, dirección y presentación de programas en vivo. Fue allí donde aprendió muchas de las habilidades que luego aplicaría en el documental. Finalmente, en el año 2000 fundó su propia compañía, Forward Film Production, con base en Beirut, Líbano. Visión, temas y estilo La obra de Mansour se caracteriza por su fuerte compromiso con los derechos humanos, la justicia social y las voces marginadas. Su filmografía aborda temáticas como trabajadores migrantes, refugiados, salud mental, memoria de guerra, género, desplazamiento y derechos de la infancia. Su estilo se basa en mostrar rostros humanos —no estadísticas—, narrando desde el terreno, desde la experiencia directa. Por ejemplo, documentales suyos toman lugar en campamentos de refugiados, con entrevistas íntimas, y testimonios que no siempre son fáciles. En una entrevista dijo que su labor “es muy cansada… ver el mismo metraje una y otra vez” pero que “cuando la película sale” vale la pena. Obras clave y logros de Carol Mansour Entre sus trabajos más destacados destacan: En reconocimiento a su trabajo, Mansour ha recibido premios internacionales, tales como el Audience Award en el Boston Palestine Film Festival o el Best Documentary Award en el Delhi International Film Festival. Impacto social y relevancia El impacto de Carol Mansour no se limita a la pantalla: varias de sus películas son utilizadas en contextos educativos y de sensibilización. Por ejemplo, “Maid in Lebanon” y su secuela se proyectan en escuelas de Líbano para abordar las condiciones de las trabajadoras migrantes domésticas. Su labor cumple al menos tres funciones clave: Además, su empresa en Beirut —en un país marcado por la guerra, la crisis económica y la migración— es una señal de que el cine documental puede operar desde contextos difíciles, con recursos reducidos, y aun así tener alcance global. Retos y contexto de Carol Mansour La producción documental en Oriente Medio no es sencilla. Filmaciones pueden enfrentar barreras de acceso, censura, falta de financiación, logística en zonas de conflicto o desplazamiento. Carol lo ha señalado: la labor es exhaustiva e implica muchas veces exponer realidades dolorosas. Además, como mujer cineasta en un entorno regional conservador, su posición tiene doble reto: gestionar los obstáculos propios del medio audiovisual más la realidad sociocultural de género. Aunque no he localizado una cita directa sobre esto, su temática feminista y el enfoque en mujeres sugieren que ella es consciente de ello. Otro contexto relevante: su identidad libanés‑canadiense y raíces palestinas implican una aproximación desde la diáspora y la conexión con el Medio Oriente, lo cual le da una perspectiva tanto interior como exterior, de testigo y participante. Esta dimensión añade riqueza a su voz artística. Imagen tomada de la página de TV5 Monde Carol Mansour: Visión futura Mirando hacia adelante, Carol Mansour continúa produciendo y quizá ampliando sus horizontes. Con más de 25 años de experiencia, su legado ya está siendo trenzado en festivales, en ámbitos educativos y en el archivo documental de la región. ¿Qué puede venir? Algunos posibles ejes: En definitiva, la aportación de Carol Mansour será colectiva: no solo por las películas que produjo, sino por los temas que dejó abiertos, los debates que provocó y los caminos que abrió para otros. Carol Mansour es un ejemplo de cine documental como acto de justicia, de memoria y de humanidad. Su cámara no sólo registra: interroga, conecta, humaniza. Desde Beirut, desde el Líbano, desde el mundo árabe y la diáspora palestina‑canadiense, ha tejido historias de quienes resisten, de quienes esperan, de quienes narran sus vidas frente a la adversidad. Al ver una película de Carol Mansour, vemos mucho más que imágenes: vemos un llamado a la empatía, a la acción, a la solidaridad. No se trata solo de arte: se trata de humanidad. Imagen principal de la publicación Arab Cinema
Souad Al-Sabah: un merecido homenaje
El próximo 15 de noviembre de 2025 se inaugurará la 14.ª edición del Festival Internacional de Cine y Memoria Común de Nador (FICMEC), en la ciudad de Nador (Marruecos), un certamen que se celebra del 15 al 20 de noviembre bajo el lema «Memoria de la Paz». En esa ceremonia de inauguración se ha anunciado un homenaje especial a Souad Al-Sabah, destacada figura intelectual, literaria y defensora de los derechos humanos. ¿Quién es Souad Al-Sabah? Nacida el 22 de mayo de 1942, Souad Al-Sabah pertenece a la familia real de Kuwait (la dinastía Al-Sabah). Imagen de la página de Accion Group Holdings ¿Por qué el homenaje de Souad Al-Sabah en el festival? El Festival de Nador dedica esta edición a “la memoria de la paz”, entendida como el camino de la reconciliación, el diálogo, la cultura de los derechos humanos y el cine como agente transformador.El homenaje a Souad Al-Sabah se justifica porque su trayectoria reúne muchos de esos elementos: Qué esperar de la inauguración Durante la ceremonia del 15 de noviembre, además de la proyección inaugural del festival, se celebrará un coloquio internacional titulado “Lealtad a la lealtad”, con investigadores del mundo árabe, España y América Latina, en honor a su homenajeada. Se hará entrega formal de este reconocimiento, y se abrirá un espacio de diálogo sobre la memoria, la paz, el arte y la literatura. La 14.ª edición del festival en cifras y espíritu ¿Qué significa esto para Nador y el público? Invitación abierta Si estás interesado/a en asistir o seguir el festival, te animamos a: Imagen principal del diario Kuwait Times