Najat Mokhtar es un claro ejemplo de perseverancia, dedicación y excelencia. Su trayectoria no solo redefine lo que significa «ser mujer y científica» en el mundo árabe, sino que representa una historia de superación personal, compromiso con la salud global y liderazgo internacional.
Orígenes y formación: del interés por la ciencia a la ambición internacional
Najat Mokhtar nació en Marruecos. Desde joven mostró una curiosidad profunda por entender «cómo funcionan las cosas», una inquietud que rompía con las expectativas sociales de su generación.
Esa curiosidad la llevó a estudiar biología con especialización en bioquímica y ciencia de los alimentos. Más adelante, buscó ampliar sus horizontes académicos: obtuvo un doctorado en Ciencias de los Alimentos en la Universidad de Dijon (Francia) y otro doctorado en Nutrición y Endocrinología en la Universidad Laval de Canadá. Además, realizó formación postdoctoral en la prestigiosa Johns Hopkins University (Estados Unidos), lo cual le brindó exposición internacional y consolidó su perfil científico.
Este camino formativo combina logros académicos con valentía personal: estudiar en el extranjero, especializarse en áreas de vanguardia, mantenerse firme ante estructuras tradicionales. Pero más allá del mérito individual, Mokhtar lleva consigo el sueño de usar la ciencia como herramienta de transformación social.
Una labor con impacto global: de la nutrición a la ciencia nuclear para la salud
Al regresar a Marruecos tras sus estudios, Mokhtar se propuso abordar un problema crucial: el malnutrición y las carencias en salud, especialmente en mujeres y sectores vulnerables. En un contexto donde no existían programas avanzados de investigación en nutrición, ella actuó como pionera: promovió y coordinó los primeros másters y doctorados en nutrición en su país, asegurando ayudas, colaboraciones internacionales y construyendo capacidades científicas locales.
Sin embargo, su trayectoria dio un salto inesperado cuando, tras una beca postdoctoral, descubrió que su especialización podía tener un gran impacto desde una institución internacional. Aplicó a una vacante en International Atomic Energy Agency (IAEA), y fue seleccionada como experta en nutrición, usando técnicas nucleares —como el análisis de isótopos estables— para estudiar la absorción de nutrientes, composición corporal y problemas de malnutrición: una intersección entre nutrición, salud pública y ciencia nuclear.

Imagen tomada de la página de la ONU
Este giro representó un desafío enorme: «tenía que aprender todo desde cero —desde aplicaciones nucleares hasta salud ambiental—» recordó Mokhtar. Pero lo vio como una oportunidad: “el desconocido no es un obstáculo: es donde comienza el trabajo significativo.”
Ese paso marcó el inicio de su influencia global en salud, nutrición y desarrollo. Su experiencia científica, su capacidad de adaptación, y su visión holística del bienestar le permitieron abrir caminos nuevos para la ciencia aplicada al bienestar humano.
Liderazgo institucional: primera mujer árabe en su puesto y defensora del empoderamiento femenino
Desde el 1 de enero de 2019, Najat Mokhtar ocupa un cargo histórico: Directora General Adjunta y Jefa del Departamento de Ciencias y Aplicaciones Nucleares de la IAEA. Este nombramiento es especialmente significativo: representa no solo un logro personal, sino un hito simbólico para las mujeres árabes en la ciencia y en organismos internacionales de alto perfil.
En su rol, Mokhtar lidera proyectos internacionales —desde seguridad alimentaria hasta salud pública— que impactan comunidades de todo el mundo. Pero además, su presencia visible en un organismo global como la IAEA envía un mensaje poderoso: la ciencia, la toma de decisiones técnicas, el liderazgo en la salud global pueden (y deben) tener voces femeninas, árabes, diversas.
Para ella, la mentoría es parte esencial de su misión. Ha apoyado iniciativas como el programa de becas para jóvenes —especialmente mujeres del Sur global— promovido por la IAEA, fomentando que nuevas generaciones aspiran a la ciencia. “Ver mujeres liderando laboratorios que antes no les estaban accesibles —eso demuestra que nuestro trabajo importa”, dice.
Así, Mokhtar no solo produce ciencia: construye puentes, capacita, alienta, impulsa una transformación estructural, colectiva. Su liderazgo es tan científico como inspiracional.
Vocación de servicio: ciencia al servicio de la dignidad humana
Lo que distingue a Najat Mokhtar no es únicamente su capacidad técnica, sino su convicción de que la ciencia debe servir a las personas. Su trayectoria en nutrición y salud pública —dirigida a combatir la malnutrición, mejorar la calidad de vida, proteger a entornos vulnerables— evidencia una ética de compromiso social profundo.

Imagen tomada de la página de la IAEA
Además, su paso de la investigación local en Marruecos a la arena internacional demuestra su ambición de escalar soluciones: mejorar políticas alimentarias, fortalecer capacidades científicas globales, integrar ciencia y desarrollo humano. Nadie mejor que ella para mostrar que la ciencia no es una torre de marfil alejada de la realidad: es una herramienta de transformación concreta.
El equilibrio entre su vida profesional, su rol como madre y su trabajo en un ámbito exigente también testimonia la doble carga que muchas mujeres enfrentan —y cómo es posible afrontarla con resiliencia si se cuenta con apoyo, convicción y determinación.
Reconocimientos y logros recientes: un reflejo de su influencia
En 2025, Mokhtar recibió el Arab Woman of the Year Award en Londres, en reconocimiento a su brillante trayectoria científica, su liderazgo en un organismo internacional, y su compromiso con el empoderamiento femenino en el mundo árabe.
Este premio no es sólo un galardón personal: simboliza lo que muchas mujeres pueden alcanzar cuando se les da oportunidad, apoyo y se reconocen sus méritos. Destaca también la importancia de visibilizar científicas árabes que, como Mokhtar, trabajan detrás de cámaras, muchas veces fuera de la atención mediática masiva.
Hoy en día, su carrera inspira a jóvenes mujeres del mundo árabe y global: a quienes sueñan con romper barreras, combinar ciencia con servicio social, ciencia con identidad.
Por qué Najat Mokhtar es un referente de vanguardia
Si buscáramos un modelo contemporáneo de mujer árabe de vanguardia —valiente, brillante, comprometida, adulta responsablemente de su rol global—, Najat Mokhtar encarna esa imagen en varios sentidos:
- Ciencia y excelencia sin renuncias: demostró que es posible seguir una carrera científica exigente, con rigor académico internacional, sin abandonar la identidad, el origen, la conciencia social.
- Liderazgo femenino en espacios internacionalizados: acceder a posiciones de alto nivel en organismos globales austeros y técnicos demuestra que las mujeres árabes pueden liderar en ciencia, tecnología y gobernanza internacional.
- Compromiso ético y social: su trabajo está orientado no al prestigio, sino al bienestar humano: nutrición, salud, seguridad alimentaria, mentoría —qué la ciencia sirva para mejorar vidas.
- Puente entre culturas y generaciones: su formación en Marruecos, Europa y América del Norte refleja una experiencia transnacional; su trayectoria inspira tanto a jóvenes científicas en el mundo árabe como a mujeres migrantes o de origen árabe en diáspora.
- Visibilidad como inspiración: ser reconocida con premios, ocupar espacio público, protagonizar cambios institucionales —hace que su historia sea visible, tangible, replicable.
Retos, expectativas y horizonte futuro
Aunque muy exitosa, la historia de Mokhtar también recuerda los obstáculos que muchas mujeres enfrentan: presión social, barreras de género, exigencias laborales y familiares, riesgo de invisibilización. Su éxito no borra esas realidades, pero muestra que pueden superarse.
Uno de sus principales proyectos a futuro es fortalecer sistemas de formación científica en países en desarrollo, promover becas para mujeres jóvenes, y ampliar el uso de la ciencia nuclear para abordar problemas de nutrición, salud, seguridad alimentaria y cambio climático.
De esta forma, Mokhtar aspira no sólo a generar conocimiento: a dejar estructuras, redes, oportunidades. Construir un legado que trascienda su nombre, que beneficie sociedades, que abra puertas a quienes vengan después.
Una historia de coraje, ciencia y esperanza
La vida de Najat Mokhtar es un testimonio poderoso de lo que puede lograr una mujer árabe cuando combina talento, formación, convicción y visión. Su carrera —desde la bioquímica en Marruecos, pasando por la nutrición, la investigación internacional, hasta ocupar cargos de liderazgo en un organismo mundial— narra una historia de superación, pero también de responsabilidad, de mirada amplia hacia el mundo, de compromiso con la humanidad.
Ejemplos como ella son fundamentales: muestran que la modernización no debe ir en contra de la identidad; que el progreso puede venir desde adentro, desde mujeres conscientes de su origen y su responsabilidad.
Para muchas jóvenes mujeres árabes —científicas, estudiantes, soñadoras— Mokhtar representa ese faro: la prueba de que se puede alcanzar el más alto nivel, sin renunciar a uno mismo, sin perder la dignidad, con la meta puesta no en el éxito individual, sino en el bienestar común.
Imagen principal de la página de la IAEA








