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Khadija Amin: periodista afgana que desafía el silencio

Política

La libertad de prensa sigue siendo frágil en muchas regiones. En este sentido, Khadija Amin se consolida como un símbolo de coraje, dignidad y compromiso. Su historia refleja la lucha individual de una periodista pero también la resistencia colectiva de miles de mujeres que han sido silenciadas por contextos políticos adversos. Es presidenta de la Asociación Esperanza de Libertad, comprometida con la defensa de los derechos de mujeres y niñas en Afganistán, especialmente en contextos donde su acceso a la educación y la libertad está gravemente restringido. Su labor se centra en ofrecer apoyo integral a través de iniciativas como la educación clandestina, el impulso del emprendimiento femenino y la visibilización internacional de la situación que viven estas mujeres. Además, trabaja proporcionando recursos, formación y acompañamiento para fomentar su autonomía y dignidad, al tiempo que desarrolla acciones humanitarias como ayuda a familias vulnerables y proyectos de acogida. Los inicios de Khadija Amin: periodismo en un entorno hostil Nacida en Afganistán, Khadija Amin creció en un país marcado por décadas de conflicto. Desde joven mostró una clara inclinación por la comunicación, en un entorno donde el acceso de las mujeres a los medios era limitado. A pesar de las barreras culturales y sociales, logró formarse y comenzar su carrera en medios locales. Su estilo se caracterizaba por una narrativa cercana y humana, centrada en historias invisibilizadas: mujeres, niños, víctimas de la guerra y comunidades olvidadas. Imagen tomada de la página de la asociación Esperanza de Libertad que preside Khadiya Amin Su trabajo pronto la posicionó como una de las voces emergentes del periodismo afgano, destacando por su ética profesional y su valentía al abordar temas sensibles. El punto de inflexión de Khadija Amin: Afganistán tras el regreso talibán El año 2021 marcó un antes y un después con el retorno del régimen talibán tras la retirada internacional. Este cambio supuso un duro golpe para la libertad de prensa y, especialmente, para las mujeres periodistas. Khadija Amin fue una de las muchas profesionales que perdieron su espacio en los medios. Sin embargo, lejos de abandonar su vocación, decidió continuar alzando la voz, convirtiéndose en un referente internacional de resistencia. Las imágenes de mujeres periodistas siendo apartadas de sus trabajos generaron una fuerte reacción global, y Amin pasó a ser una de las figuras más representativas de esta lucha. Exilio y reconstrucción: una nueva etapa lejos de casa Ante el creciente peligro, Khadija Amin se vio obligada a abandonar Afganistán. El exilio no solo implicó una separación geográfica, sino también emocional. Adaptarse a una nueva cultura, reconstruir su carrera y mantener viva su conexión con su país fueron desafíos constantes. Sin embargo, su determinación la llevó a colaborar con medios internacionales y a participar en foros donde denuncia la situación en Afganistán. Su historia se transformó en un testimonio vivo de lo que significa ejercer el periodismo bajo amenaza. “¿Dónde están mis hijos?”: una miniserie que interpela al mundo Una de los testimonios más impactantes de Khadija Amin se reflejan en la miniserie Khadiya Amin ¿Dónde están mis hijos? (2025) dirigida por Vanessa Hernández Porque y Pablo Deus. En ella, se aborda una de las heridas más profundas de los conflictos armados: la desaparición y separación de familias. El documental combina testimonios reales, investigación periodística y una narrativa profundamente emocional. Amin interpela directamente al espectador, obligándolo a confrontar una realidad incómoda. A través de esta pieza, se logra dar visibilidad a historias que, de otro modo, quedarían relegadas al olvido. La pregunta que da título al documental no es solo literal, sino también simbólica: representa la pérdida, la incertidumbre y el dolor de una generación. “Sin velo”: el libro de Khadija Amin que desnuda la realidad Sin velo, es un libro en donde Khadija Amin ofrece una mirada íntima y valiente sobre su vida y el contexto de las mujeres en Afganistán. Ha sido publicado recientemente (2026) por la editorial Debate. En este texto, la autora va más allá del periodismo tradicional para adentrarse en lo personal. Relata experiencias propias, reflexiones sobre la identidad, la libertad y el papel de la mujer en sociedades restrictivas. Sin velo no es solo un título simbólico, sino una declaración de intenciones: despojarse de las imposiciones y mostrar la verdad sin filtros. El libro ha sido reconocido por su honestidad y su capacidad para conectar con lectores y lectoras de distintas partes del mundo. Además, se ha convertido en una herramienta educativa y de sensibilización sobre los derechos humanos. El impacto global de Khadija Amin en el periodismo La influencia de Khadija Amin ha contribuido a visibilizar problemáticas que a menudo quedan fuera de la agenda mediática internacional. Ha participado en conferencias, entrevistas y proyectos educativos, donde comparte su experiencia y promueve la libertad de prensa. Su voz representa a muchas otras que no pueden expresarse libremente. Mujeres, periodismo y resistencia: la lucha continua de Khadija Amin El caso de Khadija Amin pone de manifiesto las dificultades específicas que enfrentan las mujeres periodistas. A pesar de los avances, persisten desigualdades estructurales que limitan su desarrollo profesional. Amin se ha convertido en un símbolo de esta lucha, demostrando que el periodismo puede ser una herramienta de transformación social. Khadija Amin es una narradora de realidades incómodas, una defensora de los derechos humanos y una figura clave en el periodismo contemporáneo. Su trabajo representa mucho más que un perfil: es un recordatorio de la importancia de escuchar, de cuestionar y de no permanecer en silencio. Foto principal tomada del diario La Vanguardia

08/04/2026 / Comentarios desactivados en Khadija Amin: periodista afgana que desafía el silencio
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Jokha al-Harthi: escritora omaní que conquistó la literatura mundial

Arte y literatura,  Cultura

Durante décadas, la literatura árabe ha sido leída en el mundo occidental a través de un puñado de países y nombres recurrentes. Sin embargo, en los últimos años han surgido voces que han ampliado ese mapa literario, llevando al centro del debate cultural realidades poco exploradas. Una de las más destacadas es Jokha al-Harthi, escritora omaní que hizo historia al convertirse en la primera autora en lengua árabe en ganar el Premio Man Booker Internacional en 2019. Su obra no solo puso a Omán en el foco literario mundial, sino que también abrió una ventana íntima a una sociedad compleja, en transición y profundamente humana. Imagen tomada de la página de Carnegie Endowment for International Peace Raíces y formación: entre la tradición y la academia Jokha al-Harthi nació en 1978 en Omán, un país del Golfo Pérsico que durante mucho tiempo permaneció relativamente aislado del escenario internacional. Esta particularidad geográfica y cultural marcaría profundamente su obra. Creció en una sociedad donde la tradición oral, la poesía clásica árabe y las estructuras sociales heredadas convivían con una modernización acelerada. Al-Harthi estudió literatura árabe en la Universidad Sultan Qaboos, en Mascate, y más tarde obtuvo un doctorado en literatura clásica árabe en la Universidad de Edimburgo. Esta doble formación, arraigada tanto en la tradición árabe como en el pensamiento académico occidental, le permitió desarrollar una voz literaria singular: respetuosa del pasado, pero crítica; íntima, pero universal. Además de escritora, Jokha al-Harthi es profesora universitaria, lo que refuerza su mirada analítica sobre la historia, el lenguaje y las narrativas que construyen la identidad colectiva. “Cuerpos celestes”: la novela de Jokha al-Harthi que hizo historia La consagración internacional de Jokha al-Harthi llegó con la novela Cuerpos celestes (Celestial Bodies), publicada originalmente en árabe en 2010 y traducida al inglés por Marilyn Booth. En 2019, esta obra ganó el Man Booker Internacional, un premio que reconoce tanto a la autora como a la traductora, subrayando la importancia del diálogo intercultural. La novela narra la historia de tres hermanas —Mayya, Asma y Khawla— en un pueblo omaní, y a través de ellas despliega un fresco social que abarca varias generaciones. El relato aborda temas como el matrimonio, el amor, la esclavitud, la libertad femenina, la memoria y el paso del tiempo, todo ello enmarcado en una Omán que transita del pasado tradicional hacia la modernidad. Uno de los grandes logros de Cuerpos celestes es su estructura narrativa fragmentada. Al-Harthi rompe con la linealidad clásica y permite que múltiples voces cuenten la historia desde distintos ángulos. Esta polifonía refleja la complejidad de una sociedad donde el pasado no desaparece, sino que convive —a veces de forma incómoda— con el presente. Escribir desde Omán: lo local como universal Lo que distingue a Jokha al-Harthi no es solo el contexto poco habitual desde el que escribe, sino su capacidad para convertir lo local en universal. Aunque sus historias están profundamente arraigadas en la cultura omaní —con referencias a costumbres, jerarquías sociales y tradiciones específicas—, los conflictos emocionales que presenta son reconocibles para cualquier lector: el deseo de amar libremente, el peso de las expectativas familiares, la búsqueda de identidad y la lucha entre obediencia y autonomía. Un aspecto especialmente relevante de su obra es la exploración del legado de la esclavitud en Omán, un tema poco tratado en la literatura árabe contemporánea. Al-Harthi no lo aborda desde el sensacionalismo, sino desde la memoria cotidiana, mostrando cómo estas heridas históricas siguen influyendo en las relaciones sociales y personales. La mirada femenina: mujeres complejas, no idealizadas Aunque Jokha al-Harthi ha sido frecuentemente presentada como una “voz femenina del mundo árabe”, su literatura evita los estereotipos. Sus personajes femeninos no son heroínas idealizadas ni víctimas pasivas: son mujeres contradictorias, silenciosas a veces, rebeldes otras, profundamente humanas. Mayya, Asma y Khawla representan distintas formas de habitar el mundo como mujer en una sociedad tradicional. Ninguna de ellas encarna una única verdad; juntas, componen un mosaico de experiencias que cuestiona cualquier lectura simplista sobre la condición femenina en el Golfo. Al-Harthi ha señalado en varias ocasiones que no escribe con la intención de “explicar” Omán al mundo, sino de contar buenas historias. Sin embargo, esa honestidad narrativa termina siendo, paradójicamente, una de las formas más eficaces de desmontar prejuicios culturales. Más allá de la novela: una obra diversa de Jokha al-Harthi Aunque Cuerpos celestes es su obra más conocida, Jokha al-Harthi ha publicado novelas, libros de relatos cortos y literatura infantil. Esta diversidad revela su interés por explorar distintos formatos y públicos, así como su compromiso con la cultura y la lengua árabes. En sus relatos cortos, suele experimentar con el simbolismo y lo poético, mientras que en sus novelas se inclina por narrativas más amplias, centradas en la memoria colectiva y las relaciones familiares. En todos los casos, el lenguaje ocupa un lugar central: preciso, contenido y cargado de significado. Un acontecimiento cultural El éxito internacional de Jokha al-Harthi no solo es un logro personal, sino también un acontecimiento cultural. Su reconocimiento ha contribuido a visibilizar la literatura omaní y, más ampliamente, la riqueza y diversidad del mundo árabe, más allá de los discursos políticos y mediáticos habituales. En un momento en el que las identidades culturales suelen simplificarse, la obra de al-Harthi invita a leer con paciencia, a escuchar voces múltiples y a aceptar que las sociedades —como las personas— están llenas de contradicciones. Jokha al-Harthi: La literatura como memoria viva Jokha al-Harthi escribe desde un lugar específico, pero su literatura no conoce fronteras. Sus novelas nos recuerdan que la historia no solo se construye en los grandes acontecimientos, sino también en las cocinas, los matrimonios arreglados, los silencios heredados y las decisiones íntimas. Leer a Jokha al-Harthi es acercarse a Omán, sí, pero también es mirarnos en un espejo narrativo que refleja preguntas universales: ¿cuánto del pasado nos pertenece?, ¿qué significa ser libre?, ¿cómo se heredan las emociones? En ese espacio entre lo íntimo y lo histórico, su voz sigue creciendo, firme y necesaria. Principales obras de Jokha al-Harthi Novelas Libros de relatos cortos Literatura infantil y juvenil Jokha

07/04/2026 / Comentarios desactivados en Jokha al-Harthi: escritora omaní que conquistó la literatura mundial
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Hejer Charf: cine, exilio y creación entre culturas

Cine y televisión,  Cultura

En el panorama del cine contemporáneo independiente, hay figuras que trabajan lejos de los grandes focos mediáticos pero que construyen trayectorias profundamente coherentes, comprometidas y singulares. Hejer Charf es una de ellas: productora, directora y guionista de origen tunecino, cuya obra se sitúa en la intersección entre culturas, lenguajes y formas de entender el cine. Nacida en Túnez y establecida en Montreal, Charf encarna una identidad transnacional que atraviesa toda su filmografía. Más que una simple etiqueta biográfica, este cruce de geografías y experiencias constituye el núcleo de su mirada cinematográfica. Orígenes y formación de Hejer Charf: del periodismo al cine Antes de dedicarse plenamente al cine, Hejer Charf tuvo una formación diversa. Estudió periodismo y derecho en Francia, siguiendo inicialmente una trayectoria más cercana al ámbito intelectual y jurídico. Sin embargo, su interés por el arte —especialmente por el cine, la pintura y la literatura— terminó imponiéndose. Imagen tomada de la página Youtube de la Biennale de Rabat Este paso previo no es menor. Su obra posterior refleja una sensibilidad analítica y crítica que se nutre precisamente de esa formación. Charf no llega al cine únicamente como creadora visual, sino como pensadora, alguien que entiende el cine como una herramienta de reflexión política y cultural. Antes incluso de consolidarse como directora, trabajó como periodista y crítica de cine, además de participar en la organización de festivales. Esto contribuyó a construir una mirada amplia sobre el medio cinematográfico, que más tarde trasladaría a sus propias obras. Nadja Productions: independencia como filosofía En 1996, ya instalada en Montreal, fundó su propia productora: Nadja Productions. Este paso es clave para entender su trayectoria, ya que define su apuesta por un cine independiente, alejado de las estructuras comerciales tradicionales. La productora se especializa en películas de autor y proyectos que combinan cine, música y otras formas artísticas No se trata solo de producir películas, sino de crear un espacio donde el cine dialogue con otras disciplinas. Esta independencia le ha permitido mantener una coherencia artística poco común. En lugar de adaptarse a las exigencias del mercado, Charf construye proyectos que responden a inquietudes personales, políticas y culturales. Influencias y visión del cine de Hejer Charf La propia directora ha declarado su admiración por cineastas como Jean-Luc Godard o Pier Paolo Pasolini, figuras clave del cine europeo que rompieron con las narrativas convencionales. Esta influencia se percibe en su forma de concebir el cine: como un arte híbrido, capaz de mezclar ficción y realidad, poesía y pensamiento, imagen y discurso. Para Charf, el cine no es solo entretenimiento, sino un espacio de experimentación intelectual. Su propia definición del cine como un arte “enciclopédico” refleja esta ambición. En sus obras, el cine dialoga con la literatura, la filosofía y la política, generando piezas que invitan a la reflexión más que al consumo pasivo. Filmografía: entre documental y docuficción La obra de Hejer Charf se mueve principalmente en el terreno del documental y la docuficción. Su primer largometraje, Les Passeurs (2003), marcó el inicio de una trayectoria sólida, obteniendo el “Sello de la Paz” de la ciudad de Florencia. A partir de ahí, desarrolló una filmografía centrada en temas sociales, culturales y políticos: Autour de Maïr (2015), un documental sobre la escritura femenina en Quebec y Francia. Béatrice un siècle (2018), retrato de una intelectual feminista cuya vida atraviesa el siglo XX. Années en parenthèses 2020-2022 (2023), una obra colectiva surgida durante la pandemia. Además de estos largometrajes, ha realizado numerosos cortos, instalaciones visuales y piezas experimentales, consolidando un lenguaje propio. Un cine político y feminista el de Hejer Charf Uno de los ejes más importantes en la obra de Charf es el compromiso político. Sus películas abordan cuestiones como el feminismo, la memoria histórica, el exilio y las identidades múltiples. En Béatrice un siècle, por ejemplo, explora la vida de una mujer intelectual que participó en movimientos políticos y feministas del siglo XX, conectando lo personal con lo colectivo. En Autour de Maïr, el foco está en la escritura femenina y en la construcción de una voz propia dentro de contextos históricamente dominados por hombres. Su cine no es panfletario, pero sí profundamente comprometido. Se sitúa en una tradición donde el arte no se separa de la realidad social, sino que dialoga con ella. La colaboración con Anna Karina Uno de los momentos más destacados de su carrera como productora fue su colaboración con la actriz y cineasta Anna Karina, icono de la Nouvelle Vague. Charf produjo la película Victoria (2008), escrita, dirigida y protagonizada por Karina. Este proyecto no solo consolidó su perfil internacional, sino que también evidencia su conexión con una tradición cinematográfica europea que valora la autoría y la experimentación. Además, produjo espectáculos musicales de Anna Karina y Philippe Katerine en Canadá, ampliando su trabajo más allá del cine. Cine como espacio de encuentro cultural Uno de los rasgos más distintivos de Hejer Charf es su interés por el diálogo intercultural. Su propia biografía —entre Túnez, Francia y Canadá— se traduce en un cine que explora el tránsito entre culturas. Sus obras abordan temas como la migración, la identidad y la convivencia entre religiones y tradiciones. No se trata solo de representar estas realidades, sino de construir un espacio donde puedan dialogar. Este enfoque es especialmente relevante en el contexto actual, marcado por tensiones identitarias y debates sobre la multiculturalidad. La pandemia como materia cinematográfica Su película más reciente, Années en parenthèses 2020-2022, es un ejemplo claro de su capacidad de adaptación. Durante el confinamiento, transformó una situación de crisis en un proyecto colectivo, invitando a artistas e intelectuales a contribuir con imágenes y reflexiones. El resultado es una obra coral que captura la experiencia de la pandemia desde múltiples perspectivas. Más que un simple documento, se trata de una reflexión sobre el tiempo, la incertidumbre y la transformación social. Hejer Charf: Una cineasta entre fronteras Hejer Charf no es una figura masiva ni mediática, pero su trayectoria es profundamente significativa. Representa una forma de hacer cine que prioriza la libertad

31/03/2026 / Comentarios desactivados en Hejer Charf: cine, exilio y creación entre culturas
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La pasión como forma de libertad: crear, moverse, viajar y compartir

Cartas de las lectoras

Hace unos días lanzamos una pregunta sencilla a nuestras lectoras: ¿Cuál es vuestra pasión? No buscábamos grandes discursos ni respuestas elaboradas. Solo queríamos saber qué cosas ocupan ese espacio íntimo donde una persona se siente viva, curiosa y libre. Las respuestas llegaron rápido y, aunque hablaban de actividades distintas —deporte, costura, viajar o cocinar—, todas tenían algo en común: no hablaban solo de lo que hacen, sino de lo que crean cuando lo hacen. Una lectora nos contaba que le encanta entrenar y ver cómo poco a poco aguanta más y levanta más peso. Otra había descubierto recientemente la costura y estaba fascinada con la idea de hacerse sus propias prendas. También hubo quien hablaba de viajar y de cómo cada país le deja el corazón lleno de historias. Y otra confesaba que su mayor placer es cocinar recetas diferentes para reunir a amigos y familia alrededor de la mesa. A primera vista podrían parecer actividades cotidianas. Pero en realidad son formas de crear, explorar y expresarse. Además, son actividades que no tienen género. Durante mucho tiempo se han etiquetado como “cosas de mujeres” o “cosas de casa”, especialmente la cocina o la costura. Sin embargo, reducirlas a eso invisibiliza algo mucho más importante: en todas ellas hay creatividad, pensamiento, técnica y una forma de mirar el mundo, y son actividades que en el mundo realizan todos los géneros dentro y fuera de casa. El deporte como exploración del cuerpo El deporte es una de las formas más claras de creación personal. No se trata solo de hacer ejercicio, sino de descubrir hasta dónde puede llegar el propio cuerpo. Cada entrenamiento es una conversación entre disciplina, paciencia y curiosidad. Se trata de observar cómo cambia la fuerza, la resistencia o la coordinación con el tiempo. Es un proceso lento, pero profundamente transformador. Muchas deportistas árabes han demostrado que el deporte también puede ser una forma de romper límites culturales y abrir nuevas posibilidades. Un ejemplo muy conocido es Nawal El Moutawakel, de origen marroquí. Se convirtió en la primera mujer africana y árabe en ganar una medalla de oro olímpica en 1984 en los 400 metros vallas. Su victoria no fue solo un logro deportivo, sino también un símbolo de cambio. Nawal El Moutawakel, imagen tomada de la página de la Cadena Ser Otra figura inspiradora es la tunecina Raja Toumi, jugadora de balonmano, cuyo recorrido muestra cómo la disciplina y la constancia pueden convertir una pasión en una carrera de excelencia. Raja Toumi, imagen tomada de la publicación Alchetron Historias como las suyas recuerdan algo importante: el cuerpo también es un espacio creativo. Entrenar es moldearlo, comprenderlo y descubrir nuevas posibilidades. La costura como diseño y arte como pasión Otra de las respuestas que recibí hablaba de costura: “Siempre había querido hacerme mis propias prendas y he descubierto que me encanta”. Durante mucho tiempo la costura se ha asociado exclusivamente al ámbito doméstico. Sin embargo, la moda es una de las industrias creativas más influyentes del mundo, y coser es el primer paso para entender cómo se construye una prenda. Diseñar ropa implica imaginar formas, pensar en tejidos, estudiar cómo cae una tela sobre el cuerpo y cómo una prenda puede transmitir identidad o cultura. Muchas diseñadoras árabes han llevado esa creatividad a las pasarelas internacionales. Una de ellas es Reem Acra, de origen libanés. Es famosa por sus vestidos de alta costura y de novia, en los que mezcla bordados tradicionales de Oriente Medio con diseños contemporáneos. Reem Acra, imagen tomada de la publicación you and me bridal Otra figura muy influyente es DimaAyad, que ha defendido una moda inclusiva y diversa, ampliando los estándares de belleza y representación en la industria. Dima Ayad, imagen tomada de la página gulfnews Estas creadoras muestran que la costura va mucho más allá de una tarea doméstica: es diseño, técnica, cultura y expresión artística. Y cuando alguien aprende a coser para sí misma, también está participando de ese mismo proceso creativo. Viajar es una pasión y una forma de mirar el mundo Entre las respuestas también apareció una pasión muy repetida: viajar. “Siempre me ha gustado mucho viajar y conocer países y culturas. Me voy con el corazón lleno de cada lugar”, decía una de las lectoras. Y en esa frase hay algo muy poderoso: viajar no consiste solo en desplazarse, sino en aprender a mirar el mundo desde otros lugares. A lo largo de la historia, muchas mujeres árabes han viajado, observado y contado lo que veían, dejando testimonios que hoy nos permiten entender otras culturas y otras épocas. Una figura fascinante es , también conocida como Emily Ruete. En el siglo XIX dejó su hogar en Zanzíbar y vivió entre África, Oriente Medio y Europa. Sus memorias, Memoirs of an Arabian Princess from Zanzibar, son uno de los primeros relatos escritos por una mujer árabe sobre la experiencia de vivir entre diferentes mundos y culturas. Imagen tomada de la publicación BLACK CENTRAL EUROPE En tiempos más recientes, otras mujeres han continuado esa tradición de viajar y narrar. La escritora y periodista libanesa Joumana Haddad ha recorrido numerosos países participando en encuentros culturales y literarios, utilizando sus viajes como una forma de diálogo entre culturas. Sus textos y conferencias muestran cómo desplazarse también puede ser una manera de cuestionar ideas, abrir conversaciones y conectar realidades distintas. Joumana Haddad, imagen tomada de la Revista Casa Mediterráneo © María Gilabert  También existen creadoras contemporáneas que convierten el viaje en una forma de expresión artística. La fotógrafa jordana Dalia Naber, por ejemplo, documenta paisajes, ciudades y experiencias culturales a través de la imagen, mostrando cómo explorar el mundo también puede convertirse en una forma de contar historias. Dalia Naber, imagen tomada de la publicación Taste of Jordan Todas estas mujeres recuerdan algo esencial: viajar no es solo moverse de un lugar a otro. Es observar, aprender y volver con una mirada distinta. Cada paisaje, cada conversación y cada cultura descubierta amplían nuestra forma de entender el mundo y también de entendernos a nosotras mismas.  Cocinar como lenguaje cultural y pasión La cocina fue otra de las pasiones más mencionadas en las respuestas. Una lectora decía que su mayor placer es preparar recetas distintas y reunir a amigos y familia para probarlas. Esa frase resume algo muy importante: la comida no es solo alimento, es cultura y conexión. Cocinar implica creatividad, experimentación y memoria. Cada receta tiene una historia detrás: ingredientes que viajan entre continentes, técnicas que pasan de generación en generación y sabores que evocan lugares. El mundo árabe cuenta con cocineras que han llevado esta tradición a la escena internacional. Una de ellas es Anissa Helou, autora de numerosos libros sobre gastronomía de Oriente Medio y defensora de la cocina como patrimonio cultural. También destaca Manal Al Alem, una de las chefs jordanas más influyentes del mundo árabe, conocida por sus programas de televisión y sus recetas que reinterpretan platos tradicionales. Manal Alem, imagen tomada de la publicación MAGNITT Cuando alguien cocina para otras personas, está haciendo algo más que preparar comida. Está creando un espacio de encuentro, una experiencia compartida. Actividades cotidianas, miradas extraordinarias Las respuestas a la pregunta “¿qué te apasiona?” nos recuerdan que la creatividad no vive solo en los museos o en los grandes escenarios. También aparece en el gimnasio cuando alguien descubre que puede levantar un poco más de peso. En una máquina de coser cuando una tela se transforma en una prenda única. En un viaje que abre nuevas preguntas sobre el mundo. O en una cocina donde una receta se convierte en un momento compartido. Estas actividades no tienen género. No pertenecen a una categoría fija ni a un rol determinado. Son, simplemente, formas de expresión humana. Durante mucho tiempo se ha restado valor a muchas de ellas, especialmente cuando estaban vinculadas a las mujeres o al ámbito doméstico. El deporte moldea el cuerpo como una escultura viva. La costura diseña identidades a través de la ropa. Viajar amplía las fronteras de la imaginación. Cocinar transforma ingredientes en experiencias sensoriales. Escuchar lo que nos mueve también es pasión Quizá lo más importante de todas las respuestas recibidas es que hablan de algo muy simple y a la vez muy profundo: escuchar lo que nos mueve por dentro. La pasión no siempre aparece en forma de grandes proyectos o carreras profesionales. A veces surge en pequeños gestos repetidos: entrenar, coser, viajar, cocinar. Pero cuando alguien dedica tiempo a lo que realmente le interesa, ocurre algo importante. Aparece la curiosidad. Aparece la creatividad. Y aparece una sensación muy poderosa: la de estar viviendo de acuerdo con una misma. Esas pequeñas pasiones son también una forma de libertad. Porque cada vez que alguien crea algo —una receta, una prenda, un viaje, una nueva versión de sí misma— está proponiendo una forma distinta de mirar el mundo.

26/03/2026 / Comentarios desactivados en La pasión como forma de libertad: crear, moverse, viajar y compartir
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Samīra al-Māniʿ: una voz pionera de la literatura iraquí en el exilio

Arte y literatura,  Cultura

Hay escritoras cuya vida y obra no solo relatan historias, sino que encarnan una época, una identidad y una experiencia profundamente universal: la de la diáspora, la memoria y la búsqueda de un lugar en el mundo. Samīra al-Māniʿ (سميرة المانع) es, sin duda, una de esas voces. Nacida en Basra en 1935, esta escritora iraquí ha dedicado su trayectoria a explorar las complejidades de la vida de las mujeres árabes, la experiencia de vivir entre culturas y lenguas diferentes, y los desafíos de escribir desde y sobre el exilio. De Basra al mundo: la vida de Samīra al-Māniʿ Samīra al-Māniʿ nació en Basra, una ciudad portuaria al sur de Irak, en 1935. Pasó sus primeros años entre Basra y la región de Al-Zubair, antes de trasladarse a la capital, Bagdad, donde completó su formación secundaria y luego estudió literatura árabe en la Universidad de Bagdad. En 1965, al-Māniʿ se mudó a Londres, un traslado que marcó tanto su vida personal como su carrera literaria. En el Reino Unido obtuvo un diploma en biblioteconomía —una formación que expandió su relación con los libros y la escritura— en Ealing Technical College en 1976. Vivir fuera de Irak no fue solo un hecho geográfico: fue una experiencia de exilio, de desarraigo y de introspección que permeó buena parte de su obra. “La novelista iraquí Samīra al-Māniʿ con su prometido, quien más tarde fue su esposo, Ṣalāḥ Niyāzī, poeta y traductor iraquí. Finales de los años sesenta en Londres”, fotografía tomada de la página de FB Fotos antiguas de Irak (صور قديمة من العراق) Su vida en Londres también estuvo vinculada a importantes actividades culturales: en 1985, junto con su esposo, el poeta Salah Niazi, cofundó el influyente journal al-Ightirab al-adabi (“La literatura en el exilio”), una revista que se convirtió en espacio de encuentro para escritores iraquíes en la diáspora y en un puente entre la literatura árabe y otras tradiciones culturales. Además de su trabajo editorial, al-Māniʿ participó en programas internacionales de escritura, como el International Writing Program de la Universidad de Iowa en 1990, y estuvo presente en festivales de autores en ciudades como Toronto, lo que reforzó su presencia en el panorama literario global. Una obra comprometida con las mujeres y el exilio El núcleo de la obra de Samīra al-Māniʿ se centra en las vidas de mujeres árabes que intentan encontrar su lugar en sociedades distintas a las de origen, enfrentando problemas de identidad, adaptabilidad y pertenencia. Su escritura no solo tiene valor estilístico, sino también social y político, al poner en primera línea cuestiones que afectan especialmente a mujeres migrantes y exiliadas. La crítica literaria destaca tres rasgos principales en su obra: la sencillez de su estilo, la profundidad de sus ideas y su arraigo cultural. Aunque sus textos pueden leerse con claridad, no rehúyen temas complejos y universales, desde la nostalgia del hogar hasta las tensiones entre tradición y modernidad. Esta combinación de estilo accesible y pensamiento profundo explica por qué su obra ha sido traducida a varios idiomas —incluyendo inglés y neerlandés— y sigue siendo objeto de estudio y discusión en círculos literarios. Obras destacadas de Samīra al-Māniʿ A lo largo de más de tres décadas de producción literaria, al-Māniʿ exploró distintos géneros: novela, cuento corto, teatro y ensayo. Estas son algunas de sus obras más relevantes: 1. al-Sabiqun wa-l-lahiqun (“Los primeros y los últimos”, 1972) Considerada una de las primeras novelas modernas iraquíes escritas por una mujer, esta obra representa un hito dentro de la narrativa árabe contemporánea. Publicada originalmente en Bagdad —y más tarde reeditada en Beirut—, la novela profundiza en las tensiones sociales y personales de una sociedad en transformación, abriendo paso a nuevas voces femeninas en la literatura de Irak. Imagen tomada de la página UOB-COLLEGE OF ARTS 2. al-Ghina’ (“El canto”, 1976) Esta colección de cuentos cortos muestra la versatilidad de la autora al abordar relatos breves que capturan momentos de la vida cotidiana, especialmente de mujeres que negocian sus aspiraciones frente a las expectativas tradicionales. 3. al-Thuna’iya al-Lunduniya (“Una secuela londinense”, 1979) En esta novela, al-Māniʿ traza un claro paralelismo entre la vida en Londres y los recuerdos de Irak, explorando con sensibilidad los contrastes culturales y las experiencias de adaptación que enfrentan los inmigrantes. 4. Hab! al-surra (“Cordón umbilical”, 1990; traducida al inglés en 2005) Quizá su obra más internacionalmente conocida, Cordón umbilical aborda la esencia de los vínculos familiares y la presencia persistente de la nostalgia, incluso en medio de una vida lejos del país natal. 5. al-Nisf faqat (“Solo la mitad”, 1994) Esta obra teatral —puesta en escena en el International Centre for Women Playwrights en Buffalo— examina las fracturas de la identidad femenina y las tensiones entre roles tradicionales y aspiraciones personales. 6. al-Qami’un (“Los opresores”, 1997) y al-Ruh wa ghayruha (“El espíritu y otras cosas”, 1999) Estas obras muestran la madurez literaria de al-Māniʿ en sus últimos años del siglo XX, abordando tanto la crítica social como relatos introspectivos que exploran la condición humana desde múltiples ángulos. El exilio como tema y experiencia compartida La literatura de Samīra al-Māniʿ se distingue por su constante reflexión sobre el exilio, tanto como vivencia personal como concepto literario. No se trata solo de describir los desafíos de quienes dejan su tierra, sino de indagar en cómo ese desplazamiento transforma la identidad, el lenguaje y la memoria. En especial, sus personajes femeninos revelan tensiones íntimas: cómo adaptarse a culturas diferentes, cómo mantener la lengua y los lazos con el hogar, y cómo negociar expectativas sociales diversas. Su obra invita a pensar el exilio no como una ruptura definitiva, sino como un espacio dinámico de aprendizaje, pérdida y reinvención. Un legado literario que sigue vivo Aunque muchas de sus obras fueron publicadas entre los años 1970 y 1990, el legado de Samīra al-Māniʿ permanece vigente. Su influencia se extiende más allá de Irak: su escritura ha inspirado a generaciones de autoras árabes y a lectores interesados en las intersecciones entre género, cultura y migración. Además, su labor como

26/03/2026 / Comentarios desactivados en Samīra al-Māniʿ: una voz pionera de la literatura iraquí en el exilio
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Abir El Saghir: chef libanesa que transforma la cocina en arte

Cultura,  Gastronomía

Abir El Saghir transforma la cocina en arte global. Nació el 24 de septiembre de 1998 en el distrito de Western Beqaa, en el Líbano. Abir se ha convertido en una de las creadoras de contenido culinario más vistas y seguidas del planeta. Millones de seguidores la acompañan en TikTok, YouTube e Instagram. Su historia es un ejemplo de cómo pasión, creatividad y autenticidad pueden transformar una cocina casera en una plataforma de conexión cultural global. De cómo una joven libanesa ha llevado sabores, tradiciones y estética a audiencias de todas las edades y partes del mundo. De la Beqaa al mundo: los inicios de Abir El Saghir Abir El Saghir creció en un entorno rural del Líbano, rodeada de paisajes fértiles y de una cultura que valora profundamente la hospitalidad y la comida compartida. Estos elementos no solo moldearon sus primeros recuerdos, sino que también influenciaron su visión del arte culinario como algo que representa identidad cultural y unión familiar. Originalmente, Abir estudió diseño de interiores en la Lebanese International University (LIU), una formación que podría parecer distante de la cocina profesional. Pero su educación en diseño jugó un papel fundamental en la estética de sus videos: color, composición y atención al detalle son rasgos que hacen que cada una de sus creaciones sea visualmente atractiva y cinematográfica. Imagen tomada de la página de Forbes List Fue durante el confinamiento global de 2021, en medio de la pandemia, cuando Abir decidió transformar su pasión por la cocina en contenido digital. Comenzó a grabar desde su propia cocina, inicialmente mostrando platos sencillos y recetas fáciles. Pero pronto su trabajo evolucionó hacia algo mucho más artísticamente cuidado: presentaciones silenciosas donde la comida, la música, el vestuario tradicional y los sonidos naturales de la cocina se combinan para narrar una historia cultural completa. “No doy recetas, doy sensaciones”: una filosofía que rompe fronteras Lo que verdaderamente distingue a Abir El Saghir de otros creadores de contenido culinario es su enfoque conceptual. Más que ofrecer simples pasos de cocina, ella busca transmitir emociones, atmósferas y vínculos culturales a través de sus videos. Su lema —“no doy recetas, doy sensaciones”— refleja su intención de convertir cada preparación en una experiencia sensorial completa que trasciende el lenguaje. En sus publicaciones, Abir combina: Este enfoque no solo atrae a personas interesadas en la gastronomía, sino también a amantes del arte visual, de la moda, de las culturas del mundo y de las tradiciones que cada plato encarna. Abir El Saghir: un fenómeno global Abir El Saghir no es solo popular: es una estrella global de la cultura digital. Sus números hablan por sí solos: Este alcance impresionante ha convertido a Abir en una de las creadoras de contenido más influyentes del Medio Oriente y del mundo, extendiendo la gastronomía árabe y mundial a públicos tan diversos como América Latina, Europa, Asia y África. Logros, premios y impacto social El talento de Abir ha sido reconocido tanto dentro como fuera del mundo digital. En 2023 ganó el Joy Award como Influencer Femenina Favorita, un galardón basado en votos del público que la ubicó por encima de muchas figuras populares de la región. Además, en 2024 fue incluida en la prestigiosa lista Forbes Middle East 30 Under 30 en la categoría de “Digital Stars”, una distinción que reconoce a jóvenes líderes que están redefiniendo sus campos con innovación y visión. Más allá de los premios, Abir ha demostrado un fuerte compromiso social. Por ejemplo, lanzó la iniciativa “Cook for Lebanon with Abir”, cuyo objetivo fue proporcionar comidas diarias a familias desplazadas en Líbano, recaudando decenas de miles de dólares con apoyo internacional. Cultura, moda y narrativa: Abir El Saghir una creadora multifacética La influencia de Abir va más allá de la cocina. Su formación en diseño y su amor por la moda se reflejan en cada video, donde los trajes tradicionales de los países representados se convierten en parte integral de la narrativa. Esta mezcla de moda, cultura y gastronomía ha sido clave para su éxito. Además, Abir ha logrado que su contenido sea intergeneracional y multicultural. Al evitar el diálogo hablado en muchos videos y optar por música y sonidos cuidadosamente seleccionados, logra que sus creaciones sean comprendidas y disfrutadas por audiencias que hablan distintos idiomas, desde Japón hasta Brasil, pasando por Turquía, Europa y América Latina. Empresaria y creadora: expandiendo su marca personal El éxito de Abir se ha convertido también en una plataforma empresarial. Además de su presencia en redes, ha incursionado en proyectos propios como su marca de moda “La Abir’z”, una línea que refleja su estilo personal y su visión estética de la culinaria y la cultura. También fue elegida como embajadora de marcas globales, y ha establecido alianzas estratégicas con empresas tecnológicas y de estilo de vida que buscan conectar con audiencias jóvenes y conscientes del arte digital. Abir El Saghir: Promoviendo cultura a través de la cocina La narrativa de Abir El Saghir va más allá de recetas deliciosas: promueve la comprensión cultural y el respeto por las tradiciones del mundo. Sus videos celebran no solo los ingredientes y los sabores, sino los contextos sociales, históricos y culturales que dan significado a cada plato. Por ejemplo, al preparar platos de diferentes países, Abir investiga profundamente los orígenes del alimento, su relevancia en festividades tradicionales e incluso el vestuario que representa ese contexto. Esta forma de contar historias transforma cada video en una clase sobre patrimonio cultural y diversidad humana. Abir El Saghir: creatividad y expansión global Con una comunidad digital que sigue creciendo y una presencia que trasciende las plataformas digitales, Abir está posicionada para seguir ampliando su impacto. Estos logros abren puertas a posibles proyectos como libros de cocina, programas de televisión internacionales, colaboraciones culturales y comerciales en múltiples regiones del mundo. Su enfoque artístico —el cruce entre cocina, moda, narrativa visual y cultura— la convierte en una creadora única en un espacio saturado de contenido, y su historia ofrece una lección inspiradora para jóvenes de todo el mundo: la autenticidad, el compromiso social y la pasión por contar

24/03/2026 / Comentarios desactivados en Abir El Saghir: chef libanesa que transforma la cocina en arte
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Mujer de destino y de versos: poesía, memoria y voz femenina en Casa Árabe

Arte y literatura

Este 3 de marzo, en vísperas del Día Internacional de las Mujeres, Casa Árabe acogió el encuentro Mujer de destino y de versos, una cita dedicada a la palabra como espacio de resistencia, memoria y creación femenina. El evento estará protagonizado por la poeta siria Maram al-Masri, una de las voces más influyentes de la poesía árabe contemporánea, cuya obra ha atravesado fronteras lingüísticas y culturales. La actividad propuso una velada íntima donde la poesía dialogó con la música y la reflexión, creando un puente entre Oriente y Occidente a través de la experiencia de las mujeres, el exilio y la identidad. En el contexto del 8 de marzo, este encuentro se presentó como una oportunidad para escuchar una voz que ha convertido la escritura en refugio y en acto de libertad. Una poeta marcada por el exilio Nacida en Latakia, Siria, en 1962, Maram al-Masri se trasladó a Francia a comienzos de los años ochenta, donde ha vivido desde entonces. Su biografía está profundamente atravesada por el exilio, la separación y la distancia con su país natal, elementos que se han convertido en el núcleo emocional de su poesía. Lejos de su tierra, la autora encontró en la escritura un hogar simbólico. Sus versos hablan de la nostalgia, la memoria y la reconstrucción de la identidad cuando todo lo conocido queda atrás. Para muchas personas migrantes, su obra funciona como un espejo donde reconocerse, mostrando que el desarraigo también puede transformarse en creación. La experiencia femenina en el centro Uno de los rasgos más potentes de su obra es la mirada sobre la condición de las mujeres. Maram al-Masri escribe sobre el amor, el deseo, la maternidad, la violencia, la soledad y la libertad desde una perspectiva íntima y directa, rompiendo silencios que durante siglos han rodeado la experiencia femenina. Imagen tomada de la página de Paris Jazz Club Sus poemas desafían estereotipos sobre las mujeres árabes y cuestionan las normas sociales que limitan su autonomía. En algunos países, sus libros han sido censurados precisamente por abordar temas considerados tabú, como la sexualidad o el derecho a decidir sobre el propio cuerpo. Esa valentía la ha convertido en un símbolo de libertad para muchas lectoras dentro y fuera del mundo árabe. Una poesía cercana y universal A diferencia de otras corrientes poéticas más herméticas, la escritura de Al-Masri se caracteriza por su claridad y su intensidad emocional. Sus textos son breves, accesibles y profundamente humanos, lo que permite que personas de distintas culturas se conecten con ellos sin necesidad de conocer en profundidad el contexto árabe. Algunas obras de Maram al-Masri traducidas al español La autora defiende que la poesía no debe ser un lujo elitista, sino una necesidad espiritual al alcance de todos. Esa concepción se refleja en su estilo: palabras sencillas que contienen emociones complejas, imágenes cotidianas que revelan verdades universales. Literatura y música: un diálogo de raíces El evento en Casa Árabe incluyó una lectura de poemas acompañada por música, creando una atmósfera sensorial que evoca las tradiciones culturales de Oriente Medio. La combinación de palabra y sonido permitirá experimentar la poesía no solo como texto, sino como emoción compartida. Este formato busca recuperar la dimensión oral de la poesía árabe, históricamente vinculada a la música y a la narración pública. Al mismo tiempo, acerca esa tradición a públicos contemporáneos en España, fomentando el conocimiento mutuo entre culturas. Un puente cultural en tiempos complejos La celebración de “Mujer de destino y de versos” pone de relieve el papel de la cultura como espacio de encuentro en un contexto global marcado por conflictos, migraciones y polarización. La obra de Maram al-Masri demuestra que el arte puede construir puentes donde la política levanta muros. A través de su poesía, Siria deja de ser solo un territorio asociado a la guerra para convertirse en un lugar de memoria, belleza y humanidad. Su voz recuerda que detrás de cada conflicto existen historias personales, especialmente las de las mujeres, que a menudo permanecen invisibles. Mujeres que escriben su propio destino Programar este acto en torno al 8 de marzo subraya la importancia de visibilizar a las creadoras y pensadoras que están transformando el panorama cultural. La trayectoria de Al-Masri se suma a la de muchas otras escritoras árabes que han abierto caminos para las generaciones futuras. Su figura encarna la idea de que la palabra puede ser una forma de resistencia, de sanación y de afirmación personal. En sus versos, las mujeres no aparecen como víctimas pasivas, sino como sujetos activos que aman, luchan, recuerdan y sueñan. Una cita con la poesía y la memoria “Mujer de destino y de versos” promete ser una experiencia conmovedora, capaz de emocionar tanto a quienes ya conocen la obra de la autora como a quienes se acerquen por primera vez a la poesía árabe contemporánea. Más que un recital, será un encuentro con historias de vida transformadas en literatura. Casa Árabe abrió sus puertas a una voz que ha sabido convertir el dolor en belleza y la distancia en palabras. La presencia de Maram al-Masri invita a reflexionar sobre el poder transformador de la literatura y sobre la fuerza de las mujeres que escriben para no desaparecer. Porque, como sugiere el título del encuentro, hay destinos que se escriben con decisiones… y otros que se escriben con versos.

20/03/2026 / Comentarios desactivados en Mujer de destino y de versos: poesía, memoria y voz femenina en Casa Árabe
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Mujeres que cuentan el mundo: cine con sello árabe presente en los Oscar

Cine y televisión,  Cultura,  Eventos

Mujeres que cuentan el mundo están redefiniendo el cine árabe contemporáneo y llevando sus historias a los escenarios internacionales más importantes, incluyendo la carrera hacia los Oscar 2026. Hoy las directoras están ocupando el centro de la narración, proponiendo nuevas formas de contar, de representar y de imaginar. Las películas árabes que han entrado en la conversación de los Oscar este año no solo destacan por su calidad artística, sino también por algo aún más significativo: varias de ellas están dirigidas por mujeres que están transformando el panorama cinematográfico de la región. Hablar de estas obras es hablar de creatividad, identidad, memoria y resistencia cultural. También es hablar de liderazgo femenino en un ámbito que históricamente ha sido complejo para las mujeres. Estas directoras no solo filman historias; construyen espacios, abren caminos y amplían el horizonte del cine árabe en el mundo. El cine como postura ante el mundo El cine no es solo entretenimiento. Es una forma de interpretar la realidad. Cada plano, cada decisión estética y cada guion reflejan una postura ante el mundo. Cuando una mujer dirige una película, su perspectiva aporta nuevas capas de sensibilidad, experiencia y cuestionamiento. En la selección árabe para la carrera hacia el Oscar 2026 destacan especialmente tres directoras cuya trayectoria ya es reconocida internacionalmente: Cherien Dabis, Annemarie Jacir y Kaouther Ben Hania. Su presencia en esta etapa del premio no es un detalle menor. Representa un reconocimiento a décadas de trabajo creativo y a una generación de cineastas que están cambiando la narrativa regional desde dentro. Cherien Dabis: identidad y pertenencia La directora palestino-estadounidense Cherien Dabis ha sido una voz importante en el cine que explora la identidad árabe desde una perspectiva íntima y personal. Su película All That’s Left of You continúa esa línea narrativa centrada en la memoria familiar, la historia y las experiencias humanas en contextos complejos. Imagen tomada de la página de The Hollywood Reporter Dabis ha construido su carrera abordando temas como el exilio, la identidad cultural y las tensiones entre generaciones. Su estilo combina sensibilidad emocional con una mirada política sutil, sin caer en el discurso directo, sino dejando que los personajes hablen por sí mismos. Su participación en la carrera al Oscar confirma algo fundamental: el cine con perspectiva femenina no es un nicho, sino una fuerza creativa capaz de competir en los escenarios más exigentes del mundo. Annemarie Jacir: memoria y resistencia Otra figura clave es Annemarie Jacir, directora palestina reconocida por su trabajo comprometido con la memoria histórica y las historias humanas desde dentro de la experiencia palestina. Imagen tomada de The Markaz Review En Palestine 36, Jacir continúa explorando la relación entre historia y presente, utilizando el cine como herramienta narrativa para recuperar voces y contextos que a menudo han sido invisibilizados. Jacir ha sido una de las primeras directoras palestinas en proyectar sus películas en festivales internacionales de gran prestigio. Su trayectoria demuestra cómo el cine puede convertirse en un puente entre culturas, permitiendo que las historias locales tengan un impacto global. Su trabajo es también un ejemplo de cómo las mujeres cineastas están liderando proyectos ambiciosos que combinan producción de alto nivel con una profunda conciencia histórica. Kaouther Ben Hania: innovación y valentía narrativa La tunecina Kaouther Ben Hania es una de las directoras más influyentes del cine árabe actual. Con una filmografía reconocida en festivales internacionales, ha desarrollado un estilo que mezcla ficción y documental, rompiendo las fronteras tradicionales del lenguaje cinematográfico. Imagen tomada de la página IMDb Su película The Voice of Hind Rajab continúa esa línea de cine comprometido, explorando historias reales con un enfoque humano y emocional que interpela al espectador. Ben Hania ha sido nominada y premiada en múltiples ocasiones en festivales europeos, consolidando una carrera que demuestra que las directoras árabes no solo participan en la industria global, sino que también la transforman con nuevas formas de narrar. Su enfoque artístico muestra que el cine puede ser a la vez experimental y profundamente accesible, combinando innovación formal con intensidad emocional. El impacto de las directoras en el cine árabe El hecho de que varias de estas películas estén dirigidas por mujeres refleja un cambio significativo en la industria. Durante mucho tiempo, el acceso de las mujeres a la dirección cinematográfica en la región fue limitado por factores culturales, económicos y estructurales. Sin embargo, en las últimas décadas ha habido un crecimiento notable en la presencia femenina detrás de la cámara. Estas directoras también generan oportunidades para otras mujeres en el sector: guionistas, productoras, técnicas, editoras y actrices. Cada proyecto liderado por una mujer amplía la red de colaboración y abre nuevas posibilidades para la siguiente generación. El cine dirigido por mujeres aporta perspectivas distintas sobre temas como la memoria, la identidad, la política o la vida cotidiana. No se trata de un estilo único, sino de una diversidad de miradas que enriquecen el panorama artístico. Representación y diversidad en los premios internacionales La presencia de estas películas en la carrera hacia los Oscar también tiene un valor simbólico. Los premios internacionales no determinan el valor artístico de una obra, pero sí influyen en su visibilidad global. Cuando una película dirigida por una mujer árabe entra en la conversación internacional, el impacto va más allá del galardón. Se generan nuevas oportunidades de distribución, mayor atención mediática y un reconocimiento más amplio para el cine de la región. Esto ayuda a construir un relato más diverso sobre el mundo árabe, alejándose de estereotipos y mostrando historias humanas complejas, dirigidas por creadoras con voces propias. Más que una selección: un cambio cultural La participación de estas directoras en la carrera al Oscar 2026 no es un hecho aislado. Es parte de un movimiento más amplio donde las mujeres están tomando un papel protagonista en la cultura, el arte y los medios de comunicación. El cine es un espacio especialmente potente porque combina arte, industria y narrativa social. Cuando una mujer dirige una película también está participando en la construcción de imaginarios colectivos. Las obras de

19/03/2026 / Comentarios desactivados en Mujeres que cuentan el mundo: cine con sello árabe presente en los Oscar
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Khadija al-Salami: filmar desde el exilio para recuperar la voz de Yemen

Cine y televisión,  Cultura

Hablar del cine yemení es, inevitablemente, hablar de Khadija al-Salami. Considerada la primera mujer cineasta de Yemen y una de las voces más sólidas del cine documental árabe contemporáneo, su obra se sitúa en un punto delicado donde confluyen autobiografía, memoria colectiva, denuncia social y reflexión política. A través de sus películas, al-Salami ha construido un archivo audiovisual imprescindible para comprender la historia reciente de Yemen, especialmente desde la perspectiva de las mujeres y de quienes han vivido el desarraigo, la migración y la violencia estructural. Nacida en 1960 en Yemen, Khadija al-Salami fue obligada a casarse siendo aún una niña, una experiencia que marcaría profundamente su vida y su trabajo posterior. Tras huir de ese matrimonio forzado, se exilió primero en Estados Unidos y más tarde en Francia, donde se formó como cineasta. Este tránsito vital —de la opresión al exilio, y del silencio a la palabra— es uno de los ejes centrales de su cine, que no solo documenta la realidad yemení, sino que la interroga desde una posición crítica y profundamente personal. Khadija al-Salami: El cine como testimonio y supervivencia La filmografía de al-Salami se caracteriza por una clara voluntad de dar testimonio. Sus documentales funcionan como espacios de resistencia frente al olvido, especialmente en un contexto como el de Yemen, un país atravesado por décadas de conflictos armados, pobreza estructural y una atención mediática internacional fragmentaria y muchas veces superficial. A diferencia del cine periodístico, sus películas no buscan ofrecer una visión neutral. Al-Salami se posiciona explícitamente como narradora y como sujeto afectado por la historia que cuenta. Esta subjetividad no debilita su discurso, sino que lo fortalece: convierte cada obra en un ejercicio de memoria encarnada, donde la experiencia personal se convierte en una vía para comprender procesos colectivos. Infancia robada y memoria personal Uno de los trabajos más conocidos de la cineasta es Amina (2006), un documental profundamente íntimo en el que al-Salami reconstruye su propia infancia marcada por el matrimonio forzado. A través de una narración en primera persona, la directora reflexiona sobre el trauma, la violencia patriarcal y la pérdida de la infancia, al tiempo que establece un diálogo con otras mujeres y niñas yemeníes que han vivido experiencias similares. Imagen del diario El Universal En Amina, la memoria no aparece como algo estático, sino como un proceso en constante revisión. Al-Salami no solo recuerda; cuestiona, duda, vuelve sobre las imágenes y las palabras, consciente de que el acto de recordar también implica dolor. Este enfoque convierte al documental en una herramienta de sanación, pero también en una denuncia contundente contra las prácticas que siguen afectando a millones de niñas en Yemen y en otros lugares del mundo. Ser mujer, cineasta y yemení Al-Salami no habla “sobre” las mujeres yemeníes desde una distancia académica o antropológica; habla con ellas y desde ellas. Sus películas están atravesadas por conversaciones, testimonios y miradas femeninas que cuestionan los estereotipos occidentales sobre el mundo árabe, al tiempo que critican las estructuras patriarcales internas. Este posicionamiento la ha convertido en una figura incómoda tanto para sectores conservadores de la sociedad yemení como para narrativas simplificadoras externas. Sin embargo, es precisamente esa incomodidad la que dota a su cine de una potencia política singular. El exilio como lugar de creación Vivir fuera de Yemen ha sido una experiencia dolorosa para al-Salami, pero también un espacio desde el cual pensar el país con mayor libertad. El exilio, en su obra, no aparece únicamente como pérdida, sino como una condición ambivalente: un lugar de distancia crítica, pero también de nostalgia y duelo. Desde Francia, la cineasta ha podido acceder a recursos, formación y circuitos de difusión que habrían sido impensables en Yemen. No obstante, esta posición nunca se traduce en una mirada condescendiente. Al-Salami mantiene un fuerte vínculo emocional y político con su país de origen, y su cine puede entenderse como un intento constante de volver simbólicamente a Yemen a través de las imágenes. Am Nujood, Age 10 and Divorced La película Am Nujood, Age 10 and Divorced es una de sus obras más conocidas y contundentes. Marca un punto de inflexión tanto en su carrera como en la visibilización internacional del problema del matrimonio infantil en Yemen. Estrenada en 2014, la película está basada en la historia real de Nujood Ali, una niña yemení que, con solo diez años, logró divorciarse de su marido acudiendo sola a un tribunal. Al-Salami transforma este caso extraordinario en un relato cinematográfico que combina denuncia social, sensibilidad narrativa y una clara vocación pedagógica. A diferencia del enfoque estrictamente documental que caracteriza otras obras de la directora, Am Nujood, Age 10 and Divorced es una película de ficción, aunque profundamente anclada en hechos reales. Esta elección permite a al-Salami llegar a un público más amplio y generar una identificación emocional más directa con la protagonista. La cámara acompaña a Nujood en su tránsito desde la infancia hacia una adultez impuesta de manera violenta, mostrando con crudeza —pero sin sensacionalismo— las consecuencias físicas y psicológicas del matrimonio forzado. Mirada desde la infancia de Khadija al-Salami Uno de los aspectos más potentes del film es su mirada desde la infancia. La historia está contada desde la experiencia de Nujood, lo que desplaza el foco de los discursos abstractos sobre tradición o cultura hacia el impacto concreto que estas prácticas tienen sobre el cuerpo y la vida de las niñas. Al-Salami evita justificar la violencia bajo el paraguas de las costumbres y pone en primer plano la vulneración de los derechos humanos, especialmente el derecho a la infancia, a la educación y a la autonomía. La película también aborda el sistema judicial y social yemení, mostrando tanto sus limitaciones como las grietas por las que puede surgir el cambio. La figura del juez que escucha a Nujood introduce una dimensión de esperanza, sin caer en el optimismo ingenuo: el caso de la niña es presentado como una excepción que revela la magnitud de un problema estructural. Desde una lectura más amplia, Am Nujood, Age 10

17/03/2026 / Comentarios desactivados en Khadija al-Salami: filmar desde el exilio para recuperar la voz de Yemen
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Marriam Mossalli: fuerza que impulsa la moda en Arabia Saudí

Moda y belleza

En las últimas dos décadas, la escena del lujo, la moda y la cultura moderna en Arabia Saudí ha experimentado una transformación profunda. En el centro de este cambio se encuentra Marriam Mossalli, una emprendedora, periodista, autora y consultora visionaria que ha contribuido a definir y narrar las historias de mujeres saudíes en un contexto global. Mossalli se ha establecido como una de las figuras más destacadas en la industria del lujo y la moda en el Golfo, y su carrera es un testimonio del impacto que tiene una voz fuerte y auténtica en la construcción de narrativas culturales complejas y en la promoción de la presencia femenina en sectores tradicionales.  Primeros pasos y formación internacional Marriam Mossalli nació en Sri Lanka, hija de un padre saudí y una madre estadounidense, y pasó gran parte de su infancia en distintos países, incluyendo Corea, Malasia y Suiza, antes de establecerse en Estados Unidos para estudiar en la George Washington University, donde se graduó con honores en Psicología y con especialización en cine. Esta formación diversa y multicultural fue fundamental para moldear su visión global de la cultura, la identidad y la creatividad.  Imagen tomada de la revista Grazia Tras finalizar sus estudios, Mossalli regresó a Arabia Saudí con una visión clara: desafiar percepciones y abrir puertas para una nueva narrativa cultural, especialmente en sectores donde las voces locales habían sido tradicionalmente subrepresentadas. Su carrera profesional comenzó en el periodismo, donde rápidamente se destacó al fundar la sección “Life & Style” del periódico Arab News, un hito en la prensa saudí que llevó las tendencias de estilo de vida, moda y cultura al centro de la conversación pública.  Niche Arabia: redefiniendo el lujo en la región En 2011, Mossalli fundó Niche Arabia, una firma de comunicaciones y marketing de lujo con sede en Jeddah que se ha convertido en un actor clave en la industria regional. Niche Arabia se especializa en consultoría estratégica, planificación de marca y comunicación cultural para marcas internacionales que buscan entrar o consolidar su presencia en el mercado saudí y del Golfo. Su enfoque no es únicamente comercial; se trata de entender y respetar las identidades culturales locales, algo que Mossalli ha considerado esencial para construir puentes entre Occidente y Oriente.  La firma ha colaborado con una amplia gama de clientes, desde organizaciones gubernamentales de turismo y cultura hasta marcas de lujo globales, ayudándolas a posicionarse exitosamente en un mercado en expansión. Mediante eventos, estrategias de comunicación y campañas culturales, Mossalli ha logrado que Niche Arabia se convierta en sinónimo de excelencia y sensibilidad cultural en el mundo del lujo y la moda.  Marriam Mossalli: Una voz editorial internacional Además de su papel como empresaria, Mossalli ha mantenido una carrera sólida en el periodismo y la escritura editorial. Ha contribuido a publicaciones internacionales como Harper’s Bazaar Arabia, Marie Claire Arabia, Elle Arabia y más, donde no solo cubre tendencias, sino que también ofrece perspectivas más profundas sobre cultura, moda y sociedad en Arabia Saudí.  Su trabajo editorial no solo desafía estereotipos comunes sobre la región, sino que también aborda la diversidad y el dinamismo de las voces femeninas saudíes, especialmente en contextos creativos y empresariales. Este papel como narradora cultural ha sido fundamental para cambiar percepciones globales sobre Arabia Saudí, presentando al mundo una realidad más matizada de su creatividad y modernidad.  Under The Abaya: un proyecto icónico de empoderamiento femenino Si bien Mossalli ha desarrollado una carrera multifacética, uno de sus proyectos más significativos y resonantes es Under The Abaya: Street Style From Saudi Arabia, un libro que redefinió cómo se percibe la moda y la identidad femenina saudí. Publicado en 2018, este libro no es un simple compendio de fotografías; es un movimiento cultural.  A través de imágenes enviadas por mujeres saudíes de todas las edades, profesiones y estilos, el libro presenta una visión auténtica de la moda cotidiana en Arabia Saudí, que desafía la percepción simplista y a menudo reduccionista de la vestimenta femenina en el mundo árabe. Lejos de limitarse a estereotipos, Under The Abaya considera la individualidad, la creatividad y la libertad de expresión dentro de un contexto cultural único.  Además, la iniciativa detrás del libro va más allá de la moda: las ganancias se destinan a becas académicas para mujeres saudíes, lo que refuerza el compromiso de Mossalli con la educación y el empoderamiento de las mujeres. Este enfoque ha consolidado el proyecto no solo como una obra de moda, sino como una plataforma de cambio social.  Liderazgo en empoderamiento y consultoría estratégica de Marriam Mossalli La influencia de Mossalli no se limita al mundo editorial o empresarial. Ha extendido su liderazgo a través de iniciativas dedicadas a la promoción del talento creativo local. Por ejemplo, es fundadora del Saudi Style Council, una organización que busca conectar y apoyar a creativos emergentes —desde estilistas y fotógrafos hasta diseñadores de moda— ayudándolos a navegar y prosperar en una industria todavía incipiente pero vibrante en Arabia Saudí.  Su papel como mentora y defensora de mujeres emprendedoras también se ha manifestado en inversiones estratégicas y asesoramiento a startups lideradas por mujeres. Participa como inversionista y consejera en proyectos innovadores, incluyendo plataformas de belleza sustentable y marcas de bienestar, lo que refleja su visión de empoderar a mujeres más allá del sector de la moda.  Reconocimientos y presencia global El impacto de Marriam Mossalli ha trascendido fronteras. Desde 2018, ha sido incluida en la prestigiosa lista BoF 500 de Business of Fashion, que reconoce a las personas que están moldeando la industria global de la moda.  También ha participado en foros internacionales sobre cultura y creatividad, hablando en eventos académicos como en el MIT y colaborando con organizaciones como Art Basel y Art Dubai. Este reconocimiento internacional refleja cómo su voz ha contribuido a colocar a Arabia Saudí —y particularmente a las mujeres saudíes— en el mapa de la creatividad global.  Marriam Mossalli: Agente de cambio cultural Marriam Mossalli es una agente de cambio cultural que ha trabajado incansablemente para abrir espacios de expresión, creatividad y liderazgo para las mujeres en Arabia Saudí y el mundo árabe. Su carrera abarca múltiples facetas, desde consultoría estratégica hasta escritura, desde activación cultural hasta inversiones

12/03/2026 / Comentarios desactivados en Marriam Mossalli: fuerza que impulsa la moda en Arabia Saudí
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