Vivimos en un mundo saturado de ruido digital, donde las redes sociales a menudo premian la superficialidad y la inmediatez. Haifa Beseisso destaca como una voz distinta, necesaria y profundamente contemporánea. Comunicadora, creadora de contenido y pensadora cultural, Haifa se ha convertido en una de las figuras más influyentes del panorama árabe digital no por seguir tendencias, sino por cuestionarlas. Su trabajo no solo conecta culturas, sino que también desafía narrativas arraigadas sobre lo que significa ser una mujer árabe hoy. Nacida en Estados Unidos en una familia palestina y criada entre distintos países, Haifa Beseisso encarna desde el origen una identidad híbrida. Esa experiencia de “estar entre mundos” no es un obstáculo en su trayectoria, sino el motor que impulsa su mirada crítica y empática. A través de sus plataformas —especialmente YouTube e Instagram— ha construido un espacio donde la cultura árabe se muestra en toda su complejidad: diversa, viva, contradictoria y en constante transformación. Más allá de la influencer: una comunicadora cultural Reducir a Haifa Beseisso al término “influencer” sería quedarse corto. Aunque cuenta con cientos de miles de seguidores, su impacto no se mide únicamente en números, sino en conversaciones. Haifa utiliza el formato digital como una herramienta de divulgación cultural y reflexión social. Sus vídeos y publicaciones abordan temas como la identidad, el exilio, los estereotipos sobre el mundo árabe, la representación mediática y el papel de la mujer en sociedades marcadas por el cambio. Su estilo es cercano, pero nunca banal. Habla con naturalidad, sin imposturas, combinando experiencia personal con análisis social. Esa mezcla de intimidad y pensamiento crítico es, en gran parte, la clave de su conexión con una audiencia global, especialmente con mujeres jóvenes árabes que no se sienten representadas en los discursos tradicionales. Haifa Beseisso o cómo romper estereotipos desde dentro Uno de los ejes centrales del trabajo de Haifa Beseisso es la deconstrucción de los estereotipos occidentales sobre el mundo árabe, pero también la revisión crítica de las propias sociedades árabes. En lugar de adoptar una postura defensiva o idealizada, Haifa apuesta por la honestidad. Habla de las contradicciones, de las tensiones entre tradición y modernidad, de las dificultades de pertenecer a múltiples culturas al mismo tiempo. Este enfoque resulta especialmente poderoso porque evita el discurso binario de “nosotros contra ellos”. Haifa no traduce el mundo árabe para Occidente desde una posición complaciente, ni romantiza la cultura árabe para consumo externo. Su propuesta es más compleja: invita al diálogo, al cuestionamiento mutuo y a la escucha. Mujeres árabes, protagonistas de su propio relato En una revista dedicada a mujeres árabes de vanguardia, Haifa Beseisso representa un ejemplo claro de liderazgo cultural femenino. No se presenta como portavoz universal, pero sí como una mujer consciente de su voz y de su responsabilidad. En sus contenidos, las mujeres árabes no aparecen como víctimas pasivas ni como símbolos abstractos, sino como sujetos activos, diversos y con agencia. Imagen tomada de la publicación Fluter Haifa habla de feminismo sin etiquetas rígidas, desde una perspectiva situada. Reconoce las luchas específicas de las mujeres árabes, tanto dentro como fuera de la región, y visibiliza las múltiples formas de resistencia cotidiana: desde elegir una carrera creativa hasta narrar la propia historia en primera persona. Haifa Beseisso: El viaje como herramienta narrativa El viaje es otro elemento clave en su trabajo. Radicada durante años en Dubái y viajera incansable, Haifa utiliza el desplazamiento físico como metáfora del desplazamiento identitario. Sus recorridos por países árabes, asiáticos y occidentales no buscan solo mostrar paisajes, sino revelar realidades sociales, historias humanas y puntos de encuentro culturales. A diferencia del turismo superficial, su mirada es pausada y respetuosa. Da espacio a las voces locales, contextualiza y evita la exotización. En ese sentido, su contenido funciona como una forma de periodismo cultural adaptado a los lenguajes digitales contemporáneos. Una estética al servicio del mensaje Visualmente, Haifa Beseisso cuida la estética sin convertirla en el centro. Sus imágenes y vídeos son limpios, elegantes, coherentes con el mensaje que transmite: modernidad sin perder profundidad. No hay exceso ni artificio. La imagen acompaña a la palabra, no la sustituye. Esta coherencia entre forma y fondo refuerza su credibilidad. En un ecosistema digital donde la imagen suele imponerse al contenido, Haifa demuestra que es posible mantener una propuesta visual atractiva sin vaciarla de significado. Impacto y legado en construcción de Haifa Beseisso Hablar del legado de Haifa Beseisso es hablar de un proceso en curso. Su influencia se percibe en una nueva generación de creadoras árabes que utilizan las redes sociales para hablar de cultura, identidad y política desde perspectivas personales y complejas. Haifa no marca un camino único, pero sí abre puertas: demuestra que hay espacio para discursos matizados, críticos y profundamente humanos. En tiempos de polarización y simplificación, su trabajo nos recuerda que la identidad no es un bloque monolítico, sino un territorio en movimiento. Y que las mujeres árabes no solo participan en ese movimiento, sino que lo lideran. Una voz necesaria para el presente Haifa Beseisso no pretende tener todas las respuestas. Su valor reside precisamente en las preguntas que formula y en la valentía de plantearlas en espacios públicos. En una era donde la representación importa más que nunca, su presencia es un acto cultural y político en sí mismo. Para una revista digital dedicada a mujeres árabes de vanguardia, Haifa encarna el espíritu de una generación que no pide permiso para existir, narrarse y ser escuchada. Una generación que entiende la cultura como un puente, no como una frontera. Y que, como Haifa Beseisso, apuesta por la complejidad como forma de resistencia y de futuro. Imagen principal tomada de la publicación digital About Her
Sama’a Al‑Hamdani: Narradora de Yemen, analista global
Los conflictos son a menudo reducidos a titulares fríos y estadísticas numéricas, pocas voces logran humanizar las historias detrás de esos titulares. Sama’a Al‑Hamdani es una de esas voces imprescindibles. Analista política y escritora yemení, Al‑Hamdani ha dedicado gran parte de su carrera a explicar las complejidades de Yemen, su historia, sus crisis, sus luchas y sus aspiraciones. Lo ha hecho de una manera accesible, cuidadosa y profundamente humana. A través de sus publicaciones, análisis y apariciones en medios internacionales, se ha convertido en una de las figuras más influyentes para entender la realidad de su país y de la región MENA (Oriente Medio y África del Norte). Orígenes e intereses académicos Sama’a Al‑Hamdani nació en Yemen y posteriormente se formó académicamente en los Estados Unidos. Ahí obtuvo una licenciatura con honores en Estudios de Religión y Paz, con una especialización en Mujeres y Estudios de Género por la The George Washington University. Además, cuenta con una certificación en periodismo, lo que complementa su capacidad para comunicar temas complejos tanto por escrito como en formatos audiovisuales. Foto tomada de la publicación NEWSROOM Su enfoque único combina análisis político con sensibilidad social, especialmente en lo que respecta a la participación de las mujeres en la vida pública. También la gobernanza democrática, la justicia transicional y la reconciliación nacional. Estos temas, aunque globalmente relevantes, adquieren una dimensión especial al aplicarse al contexto yemení. Un país marcado por décadas de tensiones internas, divisiones regionales y un conflicto que ha dejado profundas cicatrices sociales y humanitarias. Yemeniaty.com: Yemen explicado para el mundo Antes de convertirse en una figura reconocida en instituciones internacionales, Sama’a Al‑Hamdani creó el blog Yemeniaty.com, con el lema “Yemen Simplified” (Yemen Simplificado). Entre 2011 y 2015, este sitio se transformó en un recurso de referencia. Sobre todo para quienes buscaban entender el estallido de las protestas del Arab Spring en Yemen y las tensiones que llevaron a la guerra civil. A través de artículos que combinaban contexto histórico, análisis político y experiencia personal, Al‑Hamdani brindó explicaciones claras de fenómenos complejos. Abordó desde la fragmentación del poder en el país hasta las dinámicas entre actores armados, clases sociales y comunidades diversas. Esta labor no solo ayudó a cientos de lectores fuera de Yemen a comprender mejor la crisis. También abrió un espacio de debate crítico dentro de la diáspora yemení. Lo excepcional de su escritura en Yemeniaty.com fue la mezcla de rigor académico con empatía. Documentos densos, sí, pero siempre centrados en las experiencias humanas detrás de ellos. Mujeres que luchan por estudiar, familias desplazadas por la guerra, jóvenes que se enfrentan a un futuro incierto. Sama’a Al‑Hamdani: Una voz consultada globalmente El impacto de Al‑Hamdani trascendió rápidamente el blog. Su experiencia y análisis comenzaron a ser citados por instituciones internacionales y medios globales. Ha publicado artículos en plataformas de alto perfil como Al‑Monitor, el Lawfare Blog, The National (Emiratos Árabes Unidos), MENAsource del Atlantic Council, Fikra Forum (The Middle East Institute Journal), Yemen Observer y Yemen Times, entre otros. Además de escribir, ha sido panelista en múltiples foros académicos y de política internacional. Se ha presentado en universidades como Brown, centros de análisis como el Carnegie Middle East Center, y organizaciones como el Banco Mundial, la ONU y el prestigioso Chatham House en Londres. En estas plataformas, Al‑Hamdani ha articulado sus puntos de vista no solo como especialista sobre Yemen. También como observadora crítica de las políticas internacionales que afectan a su país y región. Su trabajo ha captado la atención de medios de comunicación globales, al punto de haber aparecido como comentarista en BBC World Service, CNN, France24, Al Jazeera y otros grandes canales internacionales. En ellos ofrece análisis matizados sobre acontecimientos que, de otra manera, podrían entenderse solo superficialmente. Investigadora y líder institucional Paralelamente a su labor como escritora y comentarista, Al‑Hamdani ha ocupado roles destacados en instituciones de investigación y colaboración internacional. Fue visiting fellow en el Center for Contemporary Arab Studies en Georgetown University. Ha sido afiliada de centros estratégicos como el Sana’a Center for Strategic Studies. También fue non‑resident fellow en el Middle East Institute (MEI), donde se centró en la política y las dinámicas sociales de Yemen. Sus investigaciones han abordado temas como la participación ciudadana, políticas de paz, justicia transicional y el papel de la sociedad civil en contextos de conflicto. Además, es directora del Yemen Cultural Institute for Heritage and the Arts (YCIHA), una organización sin fines de lucro con sede en Washington D.C. dedicada a promover el patrimonio y el arte yemení, preservando la identidad cultural de un país marcado por la guerra y la destrucción. A través de esta labor, Al‑Hamdani ha extendido su impacto más allá de la política hacia la preservación cultural y el desarrollo comunitario. Temas clave en el trabajo de Sama’a Al‑Hamdani ✹ Política y guerra Una de las preocupaciones centrales de Al‑Hamdani es explicar cómo los factores políticos internos y externos se entrelazan para crear y perpetuar el conflicto en Yemen. Desde la fragmentación de la autoridad estatal hasta la intervención extranjera de actores regionales, su trabajo ofrece una visión detallada de las causas y consecuencias de la larga guerra civil que ha devastado al país. ✹ Derechos humanos y sociedad civil Otra constante en sus análisis es el enfoque en derechos humanos, participación ciudadana y el rol de la sociedad civil. Al‑Hamdani ha abordado temas como la inclusión de mujeres en los procesos políticos y de paz, el acceso a la educación, y cómo el tejido social yemení ha sido impactado por años de violencia. ✹ Narrativas culturales A diferencia de muchos analistas políticos convencionales, Al‑Hamdani reconoce el valor de la cultura, el arte y la identidad nacional como parte integral de cualquier proceso de reconstrucción. Su liderazgo en YCIHA demuestra su compromiso con un enfoque que no solo atiende las causas políticas de la guerra, sino también las dimensiones culturales que fortalecen la cohesión social. Sama’a Al‑Hamdani: Su trabajo, clave para comprender Yemen Hoy en día, Sama’a Al‑Hamdani es considerada una referencia clave para comprender Yemen en espacios tanto regionales como globales. Su capacidad para articular análisis profundos, basados en experiencia personal, investigación académica y sensibilidad cultural, la convierte en una voz necesaria en un contexto internacional donde los conflictos suelen tratarse con simplificaciones. Su aportación se extiende más allá de sus publicaciones: influye
Farrah El‑Dibany: voz y raíces como puente entre mundos
Cuando pensamos en mujeres árabes que redefinen el significado de “vanguardia”, una de las primeras que vienen a la mente es Farrah El-Dibany. Mezzo-soprano egipcia de origen alexandrino, Farrah ha convertido su vida en un puente entre culturas. Oriente y Occidente, tradición y modernidad, raíces mediterráneas y pasarelas operísticas globales. Los orígenes: Alejandría, el piano y un inesperado descubrimiento Farrah El-Dibany nace en 1989 en Alejandría (Egipto), en una familia melómana donde su abuelo tocaba el piano por afición. Desde niña tuvo contacto con la música: empezó a estudiar piano aproximadamente a los 10 años. Su educación escolar fue en una institución alemana de Alejandría, donde participó en el coro y su voz empezó a destacarse. Fue un profesor de esa escuela quien sugirió que explorara el canto lírico. A los 14 años comenzó clases de técnica vocal con la soprano egipcia Nevine Allouba, un paso decisivo que marcaría su camino artístico. Imagen tomada de la página oficial de FB de Farrah El-Dibany Este cruce entre una infancia mediterránea, una formación ecléctica y un descubrimiento temprano del canto le dio a Farrah una base sólida. Una voz con raíces, sensibilidad cultural, y una apertura hacia horizontes amplios. Educación, cambio de rumbo y decisión: de la arquitectura al canto Curiosamente, Farrah no estudió música desde un comienzo. Tras acabar la secundaria, ingresó en la universidad para estudiar arquitectura —en la Technische Universität Berlin, en Alemania. Pero su vocación musical persistía. En 2010 se trasladó a Berlín para estudiar canto en la Hanns‑Eisler School of Music. Posteriormente cursó un máster en la Berlin University of the Arts. Farrah conjugó dos mundos aparentemente opuestos —la arquitectura, con su rigor técnico y estructural; y la música lírica, con su sensibilidad, emoción y tradición—. Esa fusión contrasta pero también enriquece su perfil: no es solo una voz, es una artista con consciencia estética, técnica y cultural. Ese tránsito muestra algo que define a muchas artistas de vanguardia: la valentía de cambiar de rumbo, de seguir la pasión aun cuando el camino no era el previsible. El salto al escenario internacional: “Carmen egipcia” y París El primer papel decisivo de Farrah fue interpretar a Carmen, de Bizet, en 2015 en el teatro Neuköllner Oper de Berlín. Esa actuación le valió el apelativo de “Carmen egipcia”. La intensidad de su voz, su presencia escénica, su carisma y su capacidad para conjugar la tradición del bel canto europeo con su identidad mediterránea la hicieron destacar. Para muchos, aquella Carmen era distinta: exótica, internacional, y a la vez profundamente vinculada a su origen. En 2016 su carrera dio un giro histórico: ingresó en la Paris Opera Academy, convirtiéndose en la primera cantante egipcia —y del mundo árabe— en formar parte de esta institución prestigiosa. Ese paso no solo representó un logro personal, sino simbólico: significó abrir una puerta, romper barreras culturales y geográficas para una mujer árabe en el mundo de la ópera clásica europea. En 2019 obtuvo el premio Prix Lyrique de l’AROP, otorgado por la casa de la ópera parisina. Fue la primera persona de su país y de su región en recibir ese galardón. Ese reconocimiento, acompañado de su naturalidad escénica, su dominio vocal y su capacidad de conectar con audiencias diversas, marcó un antes y un después en su trayectoria. Desde entonces, su nombre empezó a resonar en escenarios de Europa, Medio Oriente y más allá. Una carrera en expansión: repertorio, idiomas y escenarios globales Farrah no se limitó a “un solo papel”: su repertorio incluye roles y conciertos muy variados —desde ópera clásica y obras barrocas hasta conciertos crossover, mezclando tradición árabe y repertorio europeo Habla múltiples idiomas: árabe, inglés, alemán, francés e italiano. Esa poliglotía no es solo un dato anecdótico: le permite interpretar obras en su idioma original, comunicarse con distintos públicos, y funcionar como puente cultural. Entre sus escenarios están algunos de los más prestigiosos del mundo: desde casas de ópera en Europa, hasta conciertos en Oriente Medio. Por ejemplo, en 2024 actuó con la casa de la ópera parisina en AlUla (Arabia Saudí), llevando la ópera a audiencias nuevas, introduciendo un repertorio clásico en contextos inéditos. Pero Farrah también mantiene vínculos con sus raíces: ha interpretado canciones de grandes voces árabes —como Dalida, Fairuz o Asmahan— mezclando lo clásico europeo y la tradición árabe. Su capacidad para moverse con naturalidad entre ambos mundos —ópera occidental y canciones árabes — refleja su identidad híbrida: mediterránea, global, cosmopolita. Esa dualidad la define como una artista moderna, consciente, plural. Más allá de la música: diplomacia cultural, identidad y valores Farrah El-Dibany no es solamente una voz: es un símbolo de diálogo cultural. Su recorrido —desde Alejandría hasta Berlín, París, AlUla— es una invitación a la convivencia entre mundos. Su vida es una declaración de que la cultura no tiene fronteras, y que las tradiciones pueden dialogar, enriquecerse mutuamente. Su interpretación del himno nacional francés, La Marseillaise, en momentos emblemáticos —como la reelección de Emmanuel Macron en 2022, en el Campo de Marte, con la Torre Eiffel de fondo— marcó un momento simbólico: una egipcia interpretando el himno de Francia, en un evento de dimensión global. Ese gesto trasciende lo artístico: habla de pertenencia, de apertura, de reconciliación entre identidades. Es una afirmación de que la música puede unir, sobrepasar barreras políticas, geográficas, culturales. Además, ha recibido reconocimientos oficiales: en 2022 fue galardonada con la condecoración francesa Ordre des Arts et des Lettres en grado de Caballero, un honor que subraya su papel como puente entre culturas. Y más recientemente, en 2024, le fue otorgado el título de Arab Woman of the Year (Mujer Árabe del Año) en Londres, en reconocimiento a su labor como embajadora cultural y símbolo de empoderamiento femenino desde el mundo árabe. Identidad mediterránea, orgullo árabe, alcance global Lo que más me conmueve del perfil de Farrah no es solo su virtuosismo técnico, ni sus galardones —aunque son muchos y merecidos—, sino su capacidad de integrar múltiples identidades: egipcia, mediterránea, árabe, europea, global. Alejandría, ciudad portuaria con mezcla de
Roya Film House: cuando las mujeres afganas cuentan su propia historia
La libertad de expresión y la igualdad de género son aún sueños por conquistar para muchas mujeres. En ese contexto, Roya Film House (RFH) se ha erigido como un signo de resistencia, valentía y creatividad. Fue fundada en 2003 por las hermanas Roya y Alka Sadat. RFH no es solo una productora de cine; es un proyecto profundamente transformador. Ha luchado por dar voz a las historias de las mujeres afganas en medio de contextos de opresión, guerra y desigualdad sistémica. Roya Film House: El origen de una revolución cinematográfica Roya Film House nació como respuesta a una necesidad urgente: contar historias desde la perspectiva de quienes tradicionalmente han sido silenciadas en Afganistán. Desde su creación, la compañía se planteó un objetivo claro: utilizar el cine como una herramienta de visibilización, denuncia y cambio social. Roya y Alka Sadat, fundadoras de RFH (fotografía tomada de la cuenta de Instagram de Alka Sadat) Este emprendimiento cinematográfico fue pionero de muchas maneras. Fue la primera productora de cine dirigida por mujeres en Afganistán y una de las pocas en el mundo dedicadas de forma explícita a visibilizar problemáticas de género y derechos humanos. Entre sus producciones se cuentan largometrajes, documentales, series de televisión y multimedia. Estas han viajado por festivales internacionales, abriendo diálogos sobre temas delicados que rara vez se representan en pantalla. Roya Sadat: liderazgo y desafío Al frente de este proyecto está Roya Sadat, una de las figuras más emblemáticas del cine afgano contemporáneo. Considerada la primera mujer directora en la era post-Talibán, Sadat ha sido un motor incansable en la escena cinematográfica de su país. Su propio camino está marcado por la superación de barreras drásticas. Creció en una época en que las mujeres estaban prohibidas de recibir educación formal y ver películas, lo que no le impidió escribir su primer guion en secreto durante esos años bajo el régimen talibán. Su película Three Dots (2003), realizada poco después de la caída del régimen, llevó el cine femenino afgano a escenarios internacionales y la consagró como una directora innovadora. Con el tiempo, su obra creció en ambición y alcance, abordando temas de justicia, opresión y resiliencia. Uno de sus trabajos más aclamados, A Letter to the President, fue incluso la candidatura oficial de Afganistán para los Premios Oscar en la categoría de Mejor Película Internacional. Recibió múltiples reconocimientos en festivales globales. Pero la labor de Sadat no se limita a su trabajo como directora. Bajo su liderazgo, Roya Film House ha producido más de 40 películas, documentales y proyectos audiovisuales. Siempre con la mirada puesta en la vida y los derechos de las mujeres y niñas. Alka Sadat: la mirada documental desde el corazón del conflicto Junto a Roya, su hermana Alka Sadat ha sido otra pieza clave en este movimiento. Alka es documentalista, productora y cámara, y su carrera ofrece un cuadro único de la realidad afgana: ha entrado en espacios peligrosos para filmar historias que de otro modo nunca habrían salido a la luz. Este tipo de trabajos no solo desafía las normas de género, sino que también redefine lo que significa el periodismo visual y el cine documental en contextos de guerra. El coraje de Alka no solo se mide por lo que documenta, sino por el hecho de que arrastra consigo también la esperanza de otras mujeres afganas, mostrando cómo el cine puede ser una forma de resistencia y dignidad. Un equipo diverso con mujeres al centro La estructura de RFH refleja un compromiso genuino con la equidad de género. La presencia de mujeres como directoras, productoras, guionistas, camarógrafas y trabajadoras creativas no es accidental; es una declaración política. En una región donde la participación femenina en el cine es prácticamente inexistente, el hecho de que RFH esté liderado y conformado por mujeres es una ruptura radical con las tradiciones patriarcales. Además de las hermanas Sadat, el equipo de RFH incluye numerosas mujeres afganas que trabajan detrás y delante de las cámaras, enfrentando día a día retos personales y profesionales. Es el caso de Sharbanow Nori o Sara Iqbal. Estas mujeres no solo desafían los límites sociales sino que también representan con autenticidad y profundidad las historias de sus propias comunidades. Esto agrega una riqueza narrativa que difícilmente podría lograrse desde perspectivas externas. Impacto cultural y social de Roya Film House El trabajo de RFH va más allá del entretenimiento: es una herramienta educativa y transformadora. Sus producciones han generado diálogo sobre temas como el matrimonio infantil, la educación de las niñas, la violencia de género, las tensiones sociales y las aspiraciones de una nueva generación de afganas. Al llevar estas historias a festivales internacionales, RFH ha amplificado las voces de mujeres que de otra manera permanecerían invisibles. La importancia de este impacto también se refleja en la creación del Herat International Women’s Film Festival (HIWFF) en 2013, uno de los pocos eventos cinematográficos de su tipo enfocados en películas por y sobre mujeres. Este festival no solo celebró el trabajo de cineastas femeninas, sino que también propició un espacio de encuentro y reivindicación cultural para mujeres afganas y de otras partes del mundo. Aunque por las condiciones sociales y políticas se han interrumpido temporalmente este tipo de iniciativas, la historia misma del festival sigue siendo un símbolo de lo que es posible cuando las mujeres tienen espacio para contar sus propias historias. El cine como resistencia y esperanza Hoy, Roya Film House representa mucho más que una productora de cine; es un símbolo de resistencia, dignidad y aspiración. Mujeres como Roya y Alka Sadat, junto a otras colaboradoras afganas, han demostrado que el cine puede ser un acto de valentía, una forma de educación y, sobre todo, una plataforma para amplificar voces que merecen ser escuchadas en cada rincón del planeta. Al contar historias profundas, personales y universales sobre la vida de las mujeres en contextos de conflicto, RFH no solo desafía las narrativas dominantes, sino que también inspira a generaciones futuras a creer que el arte y la resistencia son inseparables. Algunas de las películas dirigidas y producidas por las hermanas Sadat.
Vénus Khoury-Ghata: tejer poesía entre dos mundos
El 28 de enero de 2026 falleció en París a los 88 años la poeta y novelista francolibanesa Vénus Khoury-Ghata, una de las figuras más emblemáticas de la literatura francófona contemporánea. Con una obra traducida a más de quince lenguas y galardonada con prestigiosos premios —incluido el Premio Goncourt de poesía—, su legado literario deja una huella indeleble en la cultura mundial. Infancia y formación: entre el Líbano y la literatura Nacida el 23 de diciembre de 1937 en Bcharré, Líbano, Vénus creció en una familia maronita francófona que habitaba un mundo atado tanto al Oriente como al legado cultural europeo. Su padre, militar e intérprete para el mandato francés, y su madre, campesina, representaron dos mundos que la joven Khoury-Ghata aprendió a reconciliar en su escritura. De este entorno surgió un profundo amor por la lengua y la literatura. Estudió letras en el Líbano y desde muy temprano comenzó a trazar un rumbo que combinaría lo lírico con lo narrativo —una dualidad que marcaría toda su trayectoria artística. La decisión de escribir: del Líbano a París En 1972 se trasladó a París, donde viviría más de cinco décadas, convirtiéndose en una figura central de las letras francófonas. Esta migración no fue solo geográfica sino profundamente simbólica: con la guerra civil libanesa estallando en su país natal, la poesía se transformó en un lugar de refugio, memoria y reconstrucción. Desde entonces, París fue su hogar creativo. Allí publicó numerosísimos poemarios, novelas y escritos en prosa que exploraron el dolor, el exilio, la identidad y la condición femenina. Cada libro suyo reflejaba la complejidad de habitar—y escribir—entre dos orillas culturales. Una obra vasta y polifacética La producción literaria de Vénus Khoury-Ghata es monumento a una vida dedicada a la palabra. A lo largo de más de cincuenta años de carrera publicó decenas de poemarios y novelas, muchas de ellas reconocidas y traducidas internacionalmente. La poesía: un idioma del alma Su primer libro de poemas, Les Visages inachevés (Las caras inacabadas), apareció en 1966, seguido por Terres stagnantes (Tierras estancadas) en 1967. Desde ese momento se consolidó como una voz que exploraba la intensidad de la experiencia humana: el dolor, la memoria, la nostalgia, el paso del tiempo y la relación entre ausencia y presencia. Entre sus colecciones poéticas más destacadas se encuentran: Su poesía se caracteriza por un lirismo denso y sensorial, donde el sentimiento se expresa a través de imágenes potentes y una métrica que recuerda tanto la tradición francesa como ecos de su herencia oriental. Muchas críticas han señalado cómo su escritura parece “escribir el francés de derecha a izquierda”, como si el ritmo del árabe impregnara cada verso. Imagen tomada de la página Arablit La narrativa: exilio, mujeres y memoria Además de su prolífica obra poética, Khoury-Ghata escribió numerosas novelas que exploraron temas tan variados como el exilio, la identidad y los lazos familiares. Su primera novela, Les Inadaptés (Los inadaptados), fue publicada en 1971 y marcó el inicio de una carrera narrativa extensa. Entre sus obras más conocidas se encuentran: Además de poesía y novelas, Khoury-Ghata también incursionó en la literatura infantil y juvenil, ampliando así su universo creativo y acercando su voz a audiencias diversas. Reconocimientos y premios Su obra no pasó desapercibida por los círculos literarios: fue galardonada una y otra vez con premios de alto prestigio en Francia y en el mundo francófono. Entre ellos: Estos premios son reflejo de una obra sostenida a lo largo de décadas, que combina lirismo, compromiso y una profunda reflexión sobre el destino humano. Una escritura que fusiona tradiciones Una de las características más notables de Khoury-Ghata es su capacidad para fusionar tradiciones literarias distintas. Aunque escribió principalmente en francés, su obra está imbuida de una sensibilidad que se nutre de su lengua y su cultura libanesa, como si cada poema y cada novela persiguiera un diálogo constante entre Oriente y Occidente. Este “strabismo literario”, como algunos críticos lo han llamado —esa mirada entre dos lenguas— no solo distingue su escritura, sino que la convierte en un puente entre mundos, una voz que nunca eligió un solo lado sino que habitó ambas tierras en el mismo verso. El legado de una voz inextinguible Con su muerte en enero de 2026, la literatura francófona pierde una de sus voces más originales y profundas, pero su obra sigue viva en cada página que escribió. Su poesía y narrativa seguirán inspirando a lectores y escritoras de hoy y mañana, recordándonos que la palabra puede ser un espacio de memoria, resistencia y belleza incluso frente al exilio, la pérdida y la fragilidad humana. La figura de Vénus Khoury-Ghata quedará inscrita para siempre entre los grandes de la literatura del siglo XX y XXI, no solo por sus premios o su extensión bibliográfica, sino por su capacidad de transformar el dolor y la memoria en versos universales que hablan de nosotros, de nuestras raíces, de lo que perdura cuando todo parece desvanecerse. Imagen de portada tomada de la página Marché de la Poésie
Las seis cantantes árabes que acompañan a nuestras lectoras
La música tiene una forma única de permanecer: acompaña, emociona y conecta. En esta ocasión, hemos querido reunir seis canciones interpretadas por mujeres árabes que nuestras lectoras llevan grabadas en su memoria. Son temas que han marcado momentos, generaciones y sentimientos compartidos, y que siguen vivas en la banda sonora de muchas vidas. Este mes contamos con Syrine Ben Moussa, quien nos animó a crear un espacio donde la música sirviera como punto de encuentro. A partir de su propuesta, desde Fi Almuanath invitamos a nuestras lectoras a contarnos qué canciones les han acompañado a lo largo del tiempo. Con sus respuestas hemos hecho un breve viaje a través de voces, épocas y estilos que reflejan la riqueza de la música árabe femenina. Umm Kulthum – Enta Omri Para muchas lectoras, Umm Kulthum es sinónimo de grandeza artística. Enta Omri, estrenada en los años sesenta, simboliza la unión entre una voz inigualable y una composición cargada de emoción. Su estructura extensa y su desarrollo gradual la convierten en una experiencia de escucha profunda, que continúa conmoviendo tanto a quienes la descubren hoy como a quienes la han escuchado toda la vida. Fairuz – Kan Ena Tahoun La voz de Fairuz está asociada a la nostalgia familiar y a los recuerdos del hogar. Kan Ena Tahoun es una de esas canciones que evocan la sencillez y la belleza de lo cotidiano. Varias lectoras la mencionaron como parte de sus primeros recuerdos musicales, una pieza que sigue resonando por su calidez y su autenticidad. Asmahan – Ya Habibi Ta‘ala Elhaqni Con su talento y su vida breve, Asmahan encarna el mito de la artista irrepetible. En Ya Habibi Ta‘ala Elhaqni muestra una voz potente y refinada, capaz de transmitir una gama intensa de emociones. Su figura continúa despertando fascinación por la mezcla de elegancia, misterio y modernidad que aportó a la música árabe. Warda Al-Jazairia – Batwanes Beek Warda Al-Jazairia conquistó al público con su voz cálida y su manera natural de expresar sentimientos profundos. Batwanes Beek fue recordada por nuestras lectoras como una canción que acompaña momentos de amor y de melancolía, y que mantiene su poder de conexión a través del tiempo. Su interpretación demuestra cómo la sencillez puede ser también una forma de intensidad. Elissa – Bastanak En los años 2000, Elissa aportó una nueva manera de cantar al amor. Bastanak combina la sensibilidad de una balada clásica con una producción moderna, y se convirtió en un referente para toda una generación. Sus letras sobre la espera y la vulnerabilidad emocional reflejan la cercanía de una artista que supo conectar con la experiencia íntima de sus oyentes. Nancy Ajram – Ah W Noss Con Ah W Noss, Nancy Ajram marcó un cambio de época en el pop árabe. Su estilo fresco, su energía y su presencia escénica redefinieron la figura femenina en la música comercial del mundo árabe. Esta canción, mencionada por varias lectoras, simboliza una etapa de celebración, baile y optimismo compartido. Las canciones como vínculo y memoria Estas seis canciones muestran que la música va más allá del entretenimiento: es memoria, identidad y refugio emocional. Las voces de Umm Kulthum, Fairuz, Asmahan, Warda, Elissa y Nancy Ajram conforman un mapa de experiencias y sentimientos compartidos. A través de ellas, comprendemos cómo la música árabe interpretada por mujeres sigue siendo un lazo que une generaciones, geografías y formas de sentir.
Lubna Wardeh: de las Naciones Unidas a la revolución culinaria
Entre las creadoras árabes que están redefiniendo las fronteras entre cultura, lifestyle y gastronomía, Lubna Wardeh es una figura inspiradora y versátil. Originaria de Amán, Jordania, Lubna ha logrado transformar su experiencia profesional y personal en una propuesta creativa que combina comida, cultura, viajes y exploración culinaria a través de contenidos visuales y digitales. Imagen del cuenta oficial de Facebook de Eat whit Lubna Su cuenta de Instagram @eat_with_lubna se ha convertido en un espacio donde miles de seguidores encuentran recetas originales, experiencias gastronómicas, reseñas de restaurantes, viajes, y reflexiones que van más allá de la cocina. Una trayectoria profesional con propósito Antes de caer en la escena digital, Lubna Wardeh construyó una sólida carrera en organizaciones internacionales. Según entrevistas y medios árabes, trabajó como gestora en la ONU, con roles que la llevaron a vivir y trabajar en ciudades como Nueva York y Amán. Esta experiencia le proporcionó una visión global del mundo, así como habilidades de gestión, comunicación y comprensión intercultural que hoy influyen en su forma de contar historias. Fue durante este período que desarrolló una pasión profunda por la cultura culinaria como forma de expresión cultural y personal. La cocina, en la obra de Lubna, no es una actividad aislada ni meramente estética, sino un arte que conecta identidad, memoria y comunidad. Eat With Lubna: más que recetas La plataforma principal de Lubna Wardeh es su Instagram @eat_with_lubna, donde presenta una mezcla de contenidos que reflejan tanto su amor por la comida como por la experiencia cultural que rodea cada plato. En sus publicaciones, Lubna no solo comparte recetas —tanto tradicionales como innovadoras— sino también reseñas de restaurantes, vivencias de viajes, encuentros con chefs locales, experiencias culturales e incluso escenarios artísticos que acompañan cada plato. La gastronomía, en este sentido, se convierte en un punto de encuentro entre diferentes mundos: personajes, lugares y memorias. Este enfoque holístico hace que su contenido resuene con una audiencia que busca no solo información práctica sobre cocina, sino también una conexión emocional y cultural con lo que comen y con las historias detrás de cada ingrediente. Una voz femenina en el cruce de culturas Lubna Wardeh es un ejemplo claro de alguien que utiliza los medios digitales para compartir cultura de forma significativa. Sus contenidos no se limitan a una estética superficial, sino que exploran el valor cultural de la comida y la vida cotidiana, especialmente en un momento donde muchas narrativas mediáticas globales suelen reducir el mundo árabe a estereotipos simplistas. Al presentar recetas tradicionales junto con experiencias de viajes y crítica cultural, Lubna pone en primer plano las historias humanas detrás de los platos: quién los hace, de dónde vienen esos sabores y qué significan para las comunidades locales. Esto convierte su trabajo en un puente cultural, que invita a sus seguidores a apreciar la riqueza de la gastronomía árabe más allá de la superficie. Cocina, creatividad y estilo de vida El trabajo de Lubna abarca múltiples facetas de la expresión creativa. No solo se limita a la cocina; su contenido integra elementos de lifestyle, diseño, viajes y arte. Esto se refleja en su elección de lugares, estéticas visuales y narrativas personales que aparecen en sus publicaciones. Imagen de la cuenta oficial de Facebook de Loubna Wardeh Además, la cultura culinaria en la región árabe es un terreno fértil para explorar cuestiones más amplias: desde tradiciones familiares hasta identidades regionales, desde fusiones contemporáneas hasta preservación del patrimonio gastronómico. En cada receta o reseña, Lubna rinde homenaje a estas capas culturales, contribuyendo a una visión más compleja y rica de la cultura árabe. Confianza, autenticidad y comunidad La manera en que Lubna Wardeh se comunica con su audiencia es cercana y auténtica. Su estilo no es el típico de celebridad inaccesible ni de gurú inalcanzable; más bien, es el de una narradora que comparte experiencias reales, consejos prácticos y momentos personales con un tono cálido y humano. Esto genera un sentido de comunidad entre sus seguidores: muchos interactúan con sus publicaciones, comparten sus propias experiencias o adaptan recetas y recomendaciones en sus propias vidas. La gastronomía, en su plataforma, funciona como un espacio de encuentro y diálogo. Más allá de la cocina Aunque es conocida principalmente por sus contenidos culinarios, el alcance de Lubna Wardeh va más allá de lo que se ve en Instagram. Su experiencia profesional con la ONU y su comprensión de la cultura como fenómeno dinámico le permiten abordar temas como identidad, género y representación cultural desde una perspectiva crítica y creativa. En conversaciones con medios árabes, Lubna ha compartido reflexiones sobre el valor de la creatividad, la importancia de aceptar múltiples identidades culturales y el papel de las mujeres en los espacios públicos de narración cultural. Estas ideas no solo enriquecen su contenido sino que también inspiran a sus seguidores a pensar más profundamente sobre el significado de lo que consumen y comparten. Un ejemplo para la nueva generación Lubna representa algo más que una influencer de comida: es una referente para otras mujeres árabes que buscan construir una identidad creativa propia en el mundo digital. Su enfoque demuestra que es posible combinar profesionalismo, pasión personal y sensibilidad cultural en un proyecto coherente y resonante. Su trabajo muestra que la creatividad no tiene por qué estar separada de la cultura ni de las raíces; por el contrario, puede ser una forma poderosa de revalorizar tradiciones locales y convertirlas en narrativas globales significativas. Una creadora multidimensional Lubna Wardeh destaca por la profundidad, autenticidad y calidez de su propuesta. Desde su experiencia en organizaciones internacionales hasta su plataforma culinaria @eat_with_lubna, ha construido un espacio donde la comida y la cultura se encuentran para contar historias humanas y ricas en significado. Su trabajo no solo muestra sabores y recetas, sino también memorias, comunidades y conexiones, recordándonos que la comida es mucho más que alimento: es cultura, historia y arte. Para quienes buscan voces femeninas en el mundo árabe que estén impulsando el cambio a través de la creatividad y la autenticidad, Lubna Wardeh es, sin duda,
Voces que inspiran: un espacio para compartir lo que te apasiona
Hay voces que inspiran, despiertan algo profundamente transformador que nos mueve por dentro. A veces es la música, otras la escritura, la pintura, la danza, la cocina, el deporte o cualquier actividad que nos hace sentir vivas, presentes y conectadas con quienes somos de verdad. Escuchemos nuestra propia voz interior, algo que en nuestros tiempos es casi un acto de valentía. Por eso queremos invitarte a algo especial: a compartir con nosotras tus pasiones, tus intereses, esas pequeñas o grandes llamas que iluminan tu vida cotidiana. Porque cada mujer tiene algo único que contar. La importancia de nombrar lo que amamos Muchas veces minimizamos lo que nos gusta. Decimos “solo es un hobby”, “no es nada importante”, “no soy profesional”. Sin embargo, aquello que hacemos con amor y dedicación tiene un valor incalculable. No se trata de fama ni de reconocimiento externo, sino de la energía que nos devuelve. Cuando hablamos de nuestras pasiones, nos estamos reconociendo a nosotras mismas. Estamos diciendo: esto también soy yo. Además, compartirlo tiene un efecto multiplicador. Lo que para ti puede parecer algo pequeño, para otra mujer puede ser la chispa que necesitaba para empezar, retomar o atreverse. Mujeres que crean desde su esencia Para ilustrar lo que significa vivir conectada con lo que una ama, queremos compartir la historia de una artista que representa esa autenticidad: Sulima Aali, cantante y compositora hispano-saharaui. Su trayectoria es un ejemplo de cómo la identidad, la sensibilidad y la constancia pueden convertirse en arte. Como nos cuenta, desde niña supo que la música era su lenguaje natural. Esa certeza temprana no siempre implica un camino fácil, pero sí uno profundamente honesto. Sulima creció entre sonidos, influencias y culturas que terminaron dando forma a una voz propia, difícil de encasillar. Su música mezcla estilos sin miedo, porque nace de una identidad plural. Y eso es algo que muchas mujeres entienden bien: somos muchas cosas a la vez. Elegir el propio camino Durante años, Sulima también acompañó a otros artistas como corista en giras, grabaciones y programas de televisión. Una experiencia enriquecedora, pero que llegó a ser difícil de compatibilizar con su propio proyecto creativo. “Ahora estoy mucho más volcada solo en mi carrera y he dejado un poco de lado esa faceta mía de acompañar a otros artistas… Ha habido un momento en que me era muy complicado compaginar las dos.” Esta decisión refleja una etapa que muchas vivimos: el momento en que entendemos que también merecemos priorizarnos. No siempre es fácil, porque implica renuncias, dudas y, a veces, empezar de nuevo. Pero también abre la puerta a un crecimiento auténtico. Elegirse a una misma no es egoísmo, es coherencia. El escenario como lugar de encuentro Hay algo casi mágico en la relación entre una artista y el público. Sulima lo describe con una sensibilidad que trasciende la música: “Me he subido a muchos escenarios y me siento muy privilegiada por ello. Siempre es una experiencia que asumo con respeto. Luego te subes arriba, enseguida ya conectas, y lo que hacemos los artistas es abrirnos y tratar de dar.” Abrirse. Dar. Conectar. Esas tres acciones también pueden aplicarse a cualquier pasión, aunque no implique un escenario físico. Cada vez que compartes algo que has creado —un texto, una receta, una fotografía, una idea— estás estableciendo un puente con otras personas. La fuerza de los referentes cercanos Historias como la de Sulima nos recuerdan que no necesitamos figuras inalcanzables para inspirarnos. A veces basta con escuchar a una mujer real, con sus dudas y su valentía cotidiana. Además, su herencia cultural aporta matices únicos a su arte, demostrando que nuestras raíces pueden ser una fuente poderosa de creatividad y sensibilidad. Actualmente prepara un gran festival en Bilbao el 28 de febrero llamado “Sahari Kantari”, un proyecto que celebra la música y la expresión artística desde una mirada femenina y diversa. Su mensaje final es una invitación que junto con Salima queremos hacer extensiva a todas vosotras: “Os animo a que sigáis vuestros sueños. Siempre que uno está conectado con su esencia y con lo que realmente le apasiona y en lo que realmente cree, eso siempre va a llegar y a conectar.” ¿Y tú, qué amas hacer? Quizá pintas cuando tienes un rato libre.Quizá escribes en secreto.Quizá cantas en casa, haces cerámica, bailas, cultivas plantas, diseñas ropa, practicas yoga, investigas historia, restauras muebles o estudias algo nuevo simplemente por curiosidad. Todo eso cuenta. Nos encantaría que este espacio se llenara de vuestras historias, de vuestros proyectos, de aquello que os hace perder la noción del tiempo. Queremos conocer qué te apasiona, cómo empezó, qué significa para ti y qué te gustaría lograr. No importa si estás empezando o si llevas años dedicándote a ello. No importa si es algo íntimo o algo que compartes con el mundo. Crear comunidad, crear impulso Cuando las mujeres compartimos nuestras pasiones, sucede algo poderoso: dejamos de sentirnos solas en nuestros procesos. Descubrimos afinidades inesperadas, colaboraciones posibles, amistades nuevas. Además, ver a otras avanzar nos recuerda que nosotras también podemos hacerlo. Este espacio quiere ser precisamente eso: una red de apoyo creativo y emocional donde cada voz tenga su lugar. Una invitación abierta Si alguna vez has pensado “me gustaría contar lo que hago, pero no sé si interesará”, este es el momento de atreverte. Queremos leerte. Queremos escucharte. Queremos celebrar contigo. Cuéntanos: Porque tal vez, sin saberlo, tu historia sea la inspiración que otra necesita hoy. Sigamos nuestros sueños juntas La pasión no siempre es ruidosa ni espectacular. A veces es silenciosa, constante, íntima. Pero siempre tiene la capacidad de transformar nuestra vida. Como dice Sulima, cuando estamos conectadas con nuestra esencia, eso termina llegando y conectando con otras personas. Así que hoy te dejamos esta pregunta abierta: ¿Qué te hace sentir más tú misma? Comparte tu historia con nosotras y hagamos de este espacio un lugar lleno de talento, sensibilidad y sueños en movimiento. Te leemos.
Leïla Slimani cierra su trilogía marroquí con Me llevaré el fuego
La trilogía que ha marcado una generación literaria Me llevaré el fuego es el cierre de la ambiciosa trilogía de Leila Slimani conocida como El país de los otros, que recorre décadas de historia marroquí desde finales de los años cincuenta hasta tiempos recientes. La saga explora la vida de varias generaciones de mujeres, conectando la historia personal con los cambios sociales, culturales y políticos de Marruecos. Cada volumen de la trilogía combina lo íntimo con lo colectivo, mostrando cómo la vida familiar se entrelaza con los grandes procesos históricos. En Me llevaré el fuego, publicado por Cabaret Voltaire en otoño de 2025, Slimani profundiza en la vida de las jóvenes protagonistas, quienes navegan entre tradición y modernidad, herencia y aspiraciones personales, en un país que algunas veces se debate entre el pasado colonial y la construcción de nuevas identidades. Lo que hace especial a esta trilogía es que no se limita a narrar hechos históricos; la autora convierte la ficción en una herramienta para reflexionar sobre los vínculos familiares, los roles de género y la memoria colectiva. Cada historia, cada personaje, contribuye a un fresco complejo y emotivo de Marruecos, donde lo personal y lo político dialogan constantemente. Leïla Slimani: trayectoria de una autora imprescindible Para comprender la relevancia de este evento, es necesario conocer la trayectoria de Leïla Slimani, nacida en Rabat en 1981. Hija de padre marroquí y madre franco-argelina, Slimani creció en un entorno multicultural, lo que ha marcado profundamente su perspectiva literaria. Estudió en Marruecos y luego en París, y antes de dedicarse por completo a la escritura trabajó como periodista, experiencia que fortaleció su mirada crítica y su capacidad de observación. Su primera novela, Dans le jardin de l’ogre (En el jardín del ogro), abordó de manera audaz temas como la adicción y la sexualidad femenina, anticipando su interés por explorar los conflictos internos y sociales de sus personajes. Sin embargo, la obra que la catapultó a la fama internacional fue Chanson douce (Canción dulce o The Perfect Nanny), publicada en 2016. Inspirada en un caso real, esta novela narra el asesinato cometido por una niñera y analiza tensiones de clase, maternidad y psicología humana con una prosa fría y precisa. Por este libro, Slimani recibió el Premio Goncourt en 2016, convirtiéndose en la primera mujer nacida en Marruecos en lograr este prestigioso galardón. Desde entonces, Slimani ha consolidado su posición como una de las voces literarias más influyentes del mundo francófono, abordando con valentía temas difíciles como la sexualidad, la libertad femenina, la memoria histórica y la identidad cultural. Además de novelas de ficción, ha publicado ensayos sobre la vida de las mujeres en Marruecos y sobre la compleja relación entre tradición y modernidad. Cada obra de Slimani ha sido reconocida tanto por su calidad literaria como por la profundidad de sus temas, consolidándola como una autora que combina la sensibilidad narrativa con el compromiso social. Más que una saga familiar: una mirada histórica La trilogía marroquí de Slimani es mucho más que la historia de una familia. Es un testimonio sobre los procesos históricos de Marruecos y sus repercusiones en la vida cotidiana de sus habitantes. En Me llevaré el fuego, la autora sigue a las jóvenes protagonistas enfrentando dilemas sobre libertad, género, identidad y legado familiar, en un contexto social y político en constante cambio. Esta obra permite comprender cómo los conflictos históricos afectan de manera directa la vida de las personas y cómo la memoria familiar puede convertirse en un espejo de los procesos colectivos. La riqueza de los personajes, sus dilemas y sus emociones hacen que la trilogía sea relevante tanto para lectores interesados en la historia como para quienes buscan profundizar en la psicología de sus protagonistas. Temas universales que resuenan hoy Slimani ha demostrado a lo largo de su carrera que la literatura puede abordar cuestiones universales desde perspectivas locales. Entre los temas que destacan en Me llevaré el fuego y en toda la trilogía se encuentran: Estos temas permiten que la obra conecte con lectores de diferentes culturas y edades, reforzando la relevancia global de la autora. El homenaje al gran recorrido de Leïla Slimani Me llevaré el fuego no solo concluye la trilogía marroquí de Leïla Slimani, sino que también reafirma su lugar como una de las autoras más importantes de la literatura contemporánea. Su capacidad de combinar historia, memoria y emociones humanas convierte sus obras en lecturas imprescindibles, capaces de enseñar, conmover y generar debate. Es el recorrido de una autora cuya voz ha trascendido fronteras y cuya obra sigue explorando los conflictos universales de identidad, género y pertenencia. La trilogía, cerrada con este último volumen, deja un legado literario que continuará inspirando a lectores y escritores en todo el mundo. Slimani demuestra una vez más que la literatura puede ser un vehículo para comprender la complejidad de la vida, los vínculos familiares y los procesos históricos, y que cada libro es también un llamado a reflexionar sobre nuestro propio presente y futuro. Imagen principal de la página Lecturas sumergidas
Soha Muhammad Ali: ritmo, liderazgo y resistencia desde la percusión egipcia
En la escena cultural contemporánea de Egipto, donde la tradición musical convive con profundas transformaciones sociales, destaca la figura de Soha Muhammad Ali, líder y fundadora de la banda femenina Tabla Al-Sitt. Su trabajo no solo rescata ritmos ancestrales, sino que los convierte en una poderosa herramienta de empoderamiento femenino. El nacimiento de Tabla Al-Sitt El nombre Tabla Al-Sitt puede traducirse como el tambor de la mujer, una elección cargada de significado. Bajo la dirección de Soha Muhammad Ali, el proyecto surge con un objetivo claro: crear un espacio donde las mujeres puedan aprender, tocar y presentarse públicamente como percusionistas, desafiando normas sociales que históricamente han limitado su presencia en este ámbito. La banda está compuesta por mujeres de diferentes edades y orígenes, muchas de ellas sin formación musical previa. Soha apuesta por un aprendizaje colectivo, donde el ritmo se transmite de forma oral y corporal, fiel a la tradición musical egipcia. Percusión como acto cultural y social por Soha Muhammad Ali En Egipto, la percusión —especialmente instrumentos como la tabla— ha sido durante mucho tiempo un territorio predominantemente masculino. El liderazgo de Soha Muhammad Ali rompe con esa herencia excluyente y transforma el escenario en un espacio de visibilidad, fuerza y expresión. Cada presentación de Tabla Al-Sitt es más que un espectáculo musical: es una afirmación de presencia femenina en el espacio público. El sonido de los tambores se convierte en un lenguaje de resistencia, celebración y pertenencia. Tradición reinterpretada Soha no busca romper con la tradición, sino dialogar con ella. Su propuesta musical respeta los patrones rítmicos clásicos de la música egipcia, pero los reinterpreta desde una perspectiva contemporánea y colectiva. Así, Tabla Al-Sitt demuestra que la tradición no es algo estático, sino una herencia viva que puede adaptarse y expandirse. El resultado es una experiencia sonora intensa, donde la repetición rítmica crea una conexión profunda entre las intérpretes y el público. Soha Muhammad Ali: Liderar desde el ritmo El liderazgo de Soha Muhammad Ali se caracteriza por la escucha y la pedagogía. Más que dirigir, acompaña. Enseña a sus integrantes a confiar en su cuerpo, en su tiempo y en su capacidad de crear juntas. El tambor se transforma en una extensión de la voz, especialmente para aquellas mujeres que nunca antes habían ocupado un escenario. Imagen tomada de la páginaFacebook de la artista Soha Muhammad Ali: Un legado que resuena Hoy, Tabla Al-Sitt es reconocida dentro y fuera de Egipto como un proyecto artístico y social de gran impacto. El legado de Soha Muhammad Ali no se mide solo en conciertos o reconocimientos, sino en cada mujer que descubre, a través del ritmo, una nueva forma de habitar el mundo. Porque cuando las mujeres toman el tambor, no solo marcan el compás: cambian la historia que se cuenta con él. Imagen principal tomada de la páginaFacebook de la artista