Zerda y las canciones del olvido
Zerda y las canciones del olvido es un gran documental de Assia Djebar. Se trata de una película de archivo argelina. Se presentará la próxima semana en la ciudad de Minnesota gracias a Mizna. Mizna es una organización de arte contemporáneo liderada por mujeres que promueve enfoques experimentales en el arte, la literatura y el cine árabe y de SWANA (Asia Occidental y África del Norte). Publica Mizna Online y la revista impresa bianual, Mizna, y produce el Festival de Cine Árabe de las Ciudades Gemelas (Twin Cities) cada año.
Serie de Cine Mizna en agosto: «Zerda y las canciones del olvido» de Assia Djebar
Cuándo: Miércoles 28 de agosto de 2024 a las 7 p.m.
Dónde: Trylon Cinema
Entradas + más información: https://bit.ly/miznafilmseries
ZERDA Y LAS CANCIONES DEL OLVIDO (LA ZERDA ET LES CHANTS DE L’OUBLI)
Utilizando noticiarios franceses, la película representa la colonización del Magreb, replanteando la narrativa dominante de esta historia. Un furioso canto de cisne a la violencia colonial, la película juega con la forma documental, recortando imágenes y reconstruyendo la historia junto a una banda sonora compuesta por cantos multivocales y música experimental. ZERDA emplea el montaje en busca de la verdad, una verdad que la “mirada asesina” colonial omite o no muestra. En el montaje de Djebar, hay “resistencia detrás de la máscara”.
Assia Djebar: voz femenina que desafía la historia
Assia Djebar es un nombre que resuena con fuerza en la literatura y el cine argelino. Conocida por su prolífica carrera como novelista, cineasta, y académica, Djebar se destacó por su capacidad para dar voz a las mujeres silenciadas de su tierra natal, Argelia. A través de sus obras, Djebar exploró la compleja intersección de identidad, historia, y género en un país marcado por la colonización y la lucha por la independencia. Este blog busca celebrar la vida y obra de Assia Djebar, una de las intelectuales más influyentes del siglo XX.
Formación intelectual
Nacida como Fatima-Zohra Imalayen el 30 de junio de 1936 en Cherchell, una pequeña ciudad costera en Argelia. Falleció en 2015 en París. Assia Djebar fue una pionera desde el principio. En una sociedad donde la educación para las mujeres no era una prioridad, Djebar se destacó académicamente y, eventualmente, se convirtió en la primera mujer argelina en ingresar a la prestigiosa École Normale Supérieure de París. Su experiencia en Francia, y la exposición a la literatura occidental, moldearon su perspectiva y su enfoque literario, pero nunca la alejaron de sus raíces argelinas.
Escritora de las voces silenciadas
Assia Djebar adoptó su nombre de pluma en 1957 con la publicación de su primera novela, La Soif (La Sed), escrita en medio de la guerra de independencia argelina. Desde sus primeras obras, Djebar mostró un profundo compromiso con la representación de las mujeres argelinas, cuyas historias y voces habían sido sistemáticamente borradas o distorsionadas tanto por la colonización como por las estructuras patriarcales de la sociedad.
En su obra maestra, L’Amour, la fantasia (1985), Djebar utiliza una mezcla de géneros, combinando la autobiografía, la historia y la ficción para narrar la conquista francesa de Argelia y sus consecuencias. Esta novela, parte de una tetralogía, es emblemática del estilo único de Djebar: una narrativa que busca no solo contar historias, sino también reconstruir la historia desde la perspectiva de los marginados, especialmente las mujeres.
El cine como herramienta de resistencia
Además de su labor como escritora, Assia Djebar también hizo incursiones significativas en el mundo del cine. Su película La Nouba des Femmes du Mont Chenoua (1978) es un testimonio de la resistencia de las mujeres argelinas durante la guerra de independencia. Este film es particularmente notable por su enfoque en la memoria femenina y por su uso innovador del montaje para cuestionar las narrativas históricas dominantes.
En 1982, Djebar dirigió La Zerda et les chants de l’oubli (Zerda y las canciones del olvido), un documental que utiliza imágenes de noticieros franceses para reexaminar la colonización del Magreb. La película es un poderoso acto de recuperación histórica, que desmantela las representaciones coloniales para revelar las realidades ocultas y las resistencias de los pueblos colonizados.
A lo largo de su vida, Assia Djebar recibió numerosos reconocimientos por su contribución a la literatura y al cine. En 2005, fue la primera mujer magrebí en ser elegida para formar parte de la Academia Francesa, un honor que subraya su impacto en la cultura francófona. Sin embargo, más allá de los premios y los honores, el verdadero legado de Djebar reside en su habilidad para iluminar las experiencias de las mujeres argelinas y para desafiar las narrativas históricas impuestas.








