Fez, también conocida como Fès, es la tercera ciudad más grande de Marruecos, después de Casablanca y Rabat. Es una de las cuatro ciudades imperiales junto a Marrakech, Mequinez y Rabat. Fez es un museo al aire libre de arquitectura islámica. Sus madrasas, como la Bou Inania, presentan mosaicos tallados en madera. Las mezquitas, como la Al Karaouine, son testigos de siglos de oración y estudio. Y los palacios, como el Dar Batha, revelan la grandeza de las dinastías pasadas.

Fundación de Fez
La ciudad de Fez fue fundada en 789 por Idriss I, el primer rey de Marruecos. Su dinastía, los Idrissid, estableció la ciudad como un importante centro de aprendizaje y erudición. Fez se convirtió en la capital del país y atrajo a académicos y estudiantes de todo el mundo musulmán
Época medieval
Durante la Edad Media, floreció como un centro cultural y religioso. Su medina, Fès el-Bali, se convirtió en la mejor conservada del mundo árabe, con más de 9,000 callejuelas. Aquí se encuentran mercados vibrantes, mezquitas históricas y antiguas madrasas
Protectorado francés y cambios modernos
En 1912, gran parte de Marruecos pasó a formar parte del protectorado francés, y la capital se trasladó a Rabat. Fez conservó su estatus, pero pasó a un tercer plano. A pesar de esto, la ciudad sigue siendo un tesoro cultural y arquitectónico.

Fez hoy en día
Hoy en día, Fez sigue siendo una ciudad llena de historia, cultura y espiritualidad. Su arquitectura, monumentos y vida cotidiana se entrelazan para crear una experiencia única. Cabe destacar que alberga varios festivales culturales, como el Festival de Música Sagrada de Fez, que celebra la diversidad espiritual y musical. Además, la ciudad es famosa por su cerámica, tejidos y trabajos en madera.
Con su rica historia y su impresionante arquitectura, es un destino imperdible para los viajeros que buscan sumergirse en la cultura marroquí. Desde sus callejones laberínticos hasta sus monumentos históricos, sigue cautivando a quienes la visitan








