Alia Haju: Entre el sonido, la imagen y la resistencia creativa

La artista multidisciplinaria Alia Haju es una de las voces más interesantes y potentes del cruce entre cine, música y testimonio en la región árabe y su diáspora. Su obra —que abarca bandas musicales, periodismo visual, documentales de autor y animación híbrida— se nutre de una experiencia vital atravesada por el desplazamiento, el conflicto, la memoria y la urgencia de contar historias que muchas veces quedan fuera del radar tradicional.

Orígenes, migración y formación

Alia Haju nació en el sur del Líbano, en un contexto marcado por el conflicto. En 1994, durante una de las guerras que asolaron el país, se vio obligada a huir hacia los Emiratos Árabes Unidos, y más adelante hacia Estados Unidos, lo que la expuso desde muy joven al sentido de exilio, desplazamiento y pertenencia fragmentada. 

En 2005 regresó al Líbano para completar una Licenciatura en Bellas Artes (BFA) en la American University of Beirut (AUB), donde estudió arte conceptual. Paralelamente, trabajó como fotógrafa, editora de fotografía y periodista visual en la región SWANA (Sur de Asia, Oeste de Asia y Norte de África), cubriendo, entre otros, la guerra en Siria.

Ilustración de Alia Haju. De la página CityLore

Este trasfondo —arte conceptual, periodismo de conflicto, desplazamiento personal— define en gran parte su sensibilidad creativa: un interés en el testimonio, en lo que queda tras la guerra, en lo que se construye cuando el “hogar” se fractura.

La música, la banda y la sonoridad como resistencia

Además de su labor en cine y video, Alia Haju es musicista activa. Reside en Brooklyn, Nueva York, y ayudó a cofundar la banda Taktouka, que desarrolla una propuesta musical que reivindica canciones folclóricas árabes remezcladas con sonidos electrónicos, jazz, improvisación y texturas contemporáneas.

En 2022 recibió una subvención de la New York Foundation for the Arts (NYFA) para completar el primer álbum de la banda. 
Su presencia en el mundo de la música —en escenarios como el Lincoln Center o Joe’s Pub en Nueva York— le permite desplegar otra faceta de su voz artística: la creación sonora como espacio de memoria, emancipación y reconfiguración cultural. 

Cine, experimentación y memoria de Alia Haju

El cine ocupa un lugar central en su práctica. Entre sus trabajos más destacados se encuentra el cortometraje anima-doc Ship of Fools (2024), una obra de animación híbrida que mezcla lo documental con lo imaginativo. La sinopsis describe: una mujer libanesa llamada Alia (la misma autora/autora-personaje) que creció en un contexto de guerra y desplazamiento, entabla amistad con “Abu Samra”, un aspirante a superhéroe en la costa de Beirut que combate sus propios monstruos. A medida que la revolución libanesa del 17 de octubre de 2019 se desarrolla, ambos descubren que no están solos.

Este filme refleja numerosos rasgos que atraviesan su obra: lo íntimo y lo colectivo; la memoria personal como espejo de la memoria social; la mezcla de realidad y fantasía para abordar el trauma; la cámara como espacio de confrontación con lo que la política y la historia intentaron esconder. En palabras de la propia cineasta:

“Many stories that demand to be told are stories of despair and difficulty, stories of unrelieved trauma, stories of persistent adversity that are still unresolved.” 

Además, Alia participó (como co-autora) en el documental premiado Kashkash (2020), lo que demuestra que su labor no se limita al cine de autor sino que contribuye también a proyectos de mayor alcance documental. 

Temáticas clave de Alia Haju: desplazamiento, monstruos, memoria

Dentro de su obra se identifican varios hilos temáticos que se entrelazan y refuerzan mutuamente:

  • Desplazamiento, exilio y regreso: Su biografía misma es de alguien que huyó, volvió, volvió a huir, y continúa creando desde los bordes. Ese trauma y esa pregunta sobre “¿qué es el hogar?” están presentes. 
  • Monstruos, superhéroes y la imaginación como estrategia de resistencia: En «Ship of Fools» se ve cómo la figura del superhéroe se convierte en metáfora de la supervivencia, de la defensa frente a la guerra, frente al caos. Es una elección estética potente.
  • Memoria y testimonio: Tanto su trabajo visual como su cine están impregnados por el deseo de “dar testimonio” y “no olvidar”. En el mundo contemporáneo árabe, donde la historia a menudo se reescribe o se oculta, este gesto adquiere una dimensión política.
  • Intersección de géneros y medios: Arte conceptual, música, cine, animación documental: Alia rompe las fronteras entre medios para hacer justicia a historias complejas que requieren híbridos formales.
  • Identidad árabe en diáspora / proceso de hibridación cultural: Al vivir entre Beirut, Nueva York y el mundo árabe, Alia encarna una hibridación que no es simplemente “occidente contra oriente”, sino múltiples pertenencias, múltiples tensiones, múltiples raíces.

Reconocimientos de Alia Haju

La filmografía y los proyectos de Alia han sido apoyados por instituciones de prestigio (como AFAC – Arab Fund for Arts and Culture, Doha Film Institute, MFG Filmförderung) lo que indica que su trabajo ya está siendo reconocido internacionalmente. 

Por ejemplo, «Ship of Fools» ya ha sido seleccionado para festivales importantes (como Clermont‑Ferrand Short Film Festival en Francia) y ha recibido menciones especiales.

Su visión artística también es clara: no busca ofrecer sólo “esperanza” en el sentido tradicional, sino también confrontar lo difícil, lo doloroso, para crear una conciencia.

Esto la sitúa como una creadora que no evade lo duro, sino que lo atraviesa. Y lo hace con herramientas estéticas, formalmente rigurosas y conceptualmente densas.

¿Por qué su trabajo es relevante?

En un contexto donde las narrativas del mundo árabe muchas veces son reductivas (conflicto, terrorismo, victimismo), el trabajo de Alia Haju aporta matices, complejidades, subjetividades. Nos recuerda que detrás de cualquier zona de guerra hay cuerpos, memorias, sueños, resistencias cotidianas.

Además, su hibridación artística permite que esas historias lleguen a públicos que quizá no consumen “cine árabe” tradicional. La música, la animación, la performance, el arte visual: todo genera múltiples entradas para la experiencia estética.

Y finalmente, Alia representa un modelo de artista que no se contenta con narrar desde la distancia sino que participa, que vive, que crea desde adentro de la comunidad, desde la herida, desde la urgencia de contar. En ese sentido, es un puente entre generaciones, culturas, medios y geografías.

Lo que inspira de su obra

Lo que más conmueve de la obra de Alia es cómo logra conjugar lo personal con lo colectivo. En su obra no hay separación entre la “yo” y el “nosotros”: su exilio personal se convierte en exilio colectivo; sus monstruos interiores se hermanan con los de una ciudad como Beirut o un país sumido en crisis.

También fascina su decisión de incorporar la fantasía (monstruos, superhéroes, animación) para hablar de la guerra y la destrucción. Esa mezcla le permite mirar lo grave sin caer en lo explícito o lo sensacionalista, y al mismo tiempo llegar al corazón de la emoción.

Por último, su compromiso pedagógico —trabajar como artista docente, enseñar música, danza, imagen— parece una muestra de que para ella el arte no es solo creación sino también transmisión, comunidad, vínculo. 

Mucho más que una cineasta

Alia Haju es mucho más que una cineasta: es una creadora global, una musicista, una periodista visual, una narradora de historias urgentes desde el margen. Su obra habita ese espacio incómodo donde lo personal se vuelve político, donde la memoria grita desde la belleza, donde la hibridación cultural construye nuevas posibilidades estéticas.

En un mundo donde el “otro” árabe suele ser narrado más que narrador, Alia Haju se erige como alguien que reivindica esa voz, esa agencia, ese lugar de enunciación. Su recorrido —desde el Líbano hasta Brooklyn, desde la foto de guerra hasta el estudio musical— es un testimonio de que el arte puede ser resistencia, testimonio, celebración y transformación.

Si no la conocías, esta es una invitación: busca «Ship of Fools», escucha Taktouka, investiga su trabajo como fotógrafa/periodista. Y observa cómo, en cada proyecto, Alia Haju te invita a ver, a escuchar y a no olvidar.

Imagen principal de la página CityLore

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...