Casa Árabe resiste: tres mujeres árabes por la interculturalidad en Madrid

Este domingo 30 de agosto, a las 19:00 horas, la Puerta del Sol de Madrid se convertirá en escenario del Festival de Resistencia por Casa Árabe, una iniciativa que reivindica la continuidad de la institución y que lleva al espacio público una defensa de la interculturalidad. El cartel lo resume con una frase directa: «Defendemos la Interculturalidad».

La convocatoria llega pocos días antes de la fecha fijada por el Ayuntamiento de Madrid para que Casa Árabe abandone el edificio de las antiguas Escuelas Aguirre, su sede madrileña desde 2008. El Consistorio anunció en junio la recuperación del inmueble para su rehabilitación y estableció el 1 de septiembre de 2026 como fecha límite para el desalojo.

En este contexto, el festival propone una forma de protesta que no se limita a la reivindicación política: música, poesía, danza y literatura ocuparán una de las plazas más emblemáticas de Madrid. Entre los artistas confirmados aparecen varias figuras vinculadas a la cultura árabe en España, entre ellas tres mujeres que adquieren un protagonismo especial: la cantante siria Linda Al-Ahmad, la poeta Maisoun Shukair y la escritora Rima Bali.

Su presencia resulta especialmente significativa porque sus propias trayectorias están relacionadas con algunos de los valores que Casa Árabe ha defendido durante años: el intercambio cultural, la circulación de las lenguas, la creación artística y la posibilidad de construir espacios de encuentro entre sociedades árabes y europeas.

Una casa que sale a la calle

El conflicto en torno a Casa Árabe se produce precisamente cuando la institución cumple veinte años desde su creación. El Ayuntamiento sostiene que debe recuperar las antiguas Escuelas Aguirre para acometer trabajos de rehabilitación y conservación. Según el Consistorio, el edificio presenta problemas estructurales y su recuperación responde a la necesidad de garantizar la conservación del inmueble.

Casa Árabe, por su parte, ha generado durante casi dos décadas una programación que combina cultura, formación, investigación y relaciones institucionales con el mundo árabe. La polémica ha provocado movilizaciones de estudiantes y usuarios de la institución, que han reclamado que no se desmantele un proyecto cultural que consideran fundamental para las relaciones entre España y los países árabes.

El festival del domingo se sitúa en ese escenario. No es simplemente una actividad cultural más: es una manera de trasladar al centro de Madrid una pregunta sobre qué significa defender un espacio dedicado a la interculturalidad.

Y hacerlo precisamente a través de artistas árabes tiene una enorme fuerza simbólica.

Linda Al-Ahmad: una cantante siria entre tradición y creación

Linda Al-Ahmad será una de las protagonistas musicales de la jornada. Nacida en Homs, Siria, y formada en los modos del canto árabe en Damasco, Al-Ahmad estudió en el Instituto Superior de Arte Dramático de la capital siria. Su trayectoria no se ha limitado a la música: también ha trabajado en teatro, cine y televisión, además de desarrollar su carrera como cantante. Desde 2016 reside en España.

Su vínculo con Casa Árabe viene de lejos. En 2018 participó en Las damas de la canción árabe, un concierto dedicado a tres figuras esenciales de la música árabe del siglo XX: Umm Kulzum, Asmahan y Fairuz. Más recientemente, en 2025, presentó en Casa Árabe La voz de Siria, un proyecto musical construido a partir de composiciones personales y repertorio tradicional sirio.

Casa Árabe resiste: tres mujeres árabes por la interculturalidad en Madrid

Imagen tomada de la publicación Artículo 14

La relación entre Al-Ahmad y la institución resulta especialmente reveladora. Casa Árabe no ha sido para ella únicamente un escenario, sino uno de los espacios madrileños donde la cultura siria contemporánea ha podido presentarse sin quedar reducida a las noticias sobre la guerra o el desplazamiento.

Su música permite otra aproximación a Siria: desde la tradición, pero también desde la creación contemporánea y la experiencia de vivir fuera del país de origen.

En 2020, durante el Día Mundial de las Personas Refugiadas, la propia Casa Árabe difundió Teníamos una casa, una pieza interpretada por Al-Ahmad junto a su familia y dedicada a las personas refugiadas.

Ahora, seis años después, su participación en un festival que defiende precisamente la existencia de un espacio cultural dedicado al mundo árabe adquiere una resonancia particular.

Maisoun Shukair: la poesía como espacio de resistencia

La poeta siria Maisoun Shukair aporta al festival otra dimensión esencial: la palabra.

Nacida en Damasco en 1969, Shukair estudió un máster en Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Autónoma de Madrid. Su obra incluye poemarios como Saca tu cara de mi espejo, No te vayas a la muerte solo, La guerra y el exilio y Un retrato que sostiene el muro, traducido al español por Carmen Ruiz Bravo. Ha recibido reconocimientos como el Premio de la Unión de Escritoras y Periodistas Palestinas y el Premio de Poesía de los Países Mediterráneos, concedido en Roma en 2022.

Su relación con Casa Árabe también está vinculada al diálogo literario. La institución ha contado con ella en encuentros dedicados a las escritoras sirias en el exilio, junto a otras autoras como Rima Bali.

Que una poeta participe en este Festival de Resistencia tiene una dimensión que va más allá de la reivindicación de una sede. La poesía introduce otra pregunta: qué espacios necesita una lengua para seguir circulando, ser traducida, escuchada y compartida.

Casa Árabe resiste: tres mujeres árabes por la interculturalidad en Madrid

Imagen tomada de la página de RTVE

En el caso de Shukair, el árabe no aparece como una lengua distante para el público español, sino como una lengua literaria presente en Madrid.

Y esa es precisamente una de las funciones que Casa Árabe ha desempeñado durante años: acercar la producción cultural árabe contemporánea a nuevos públicos.

Rima Bali: escribir Siria desde Madrid

La tercera protagonista es la novelista Rima Bali, nacida en Alepo en 1969 y residente en Madrid desde 2015.

Antes de dedicarse plenamente a la literatura, Bali estudió Economía y Marketing en la Universidad de Alepo y trabajó en el sector turístico, llegando a dirigir el Orient House Hotel, situado en el casco histórico de su ciudad. Tras abandonar Siria se instaló en España y comenzó a dedicarse plenamente a la escritura.

Casa Árabe resiste: tres mujeres árabes por la interculturalidad en Madrid

Imagen tomada de su página de Wikipedia

Su novela El girasol azul, publicada en español en 2023, forma parte de la literatura árabe contemporánea que ha encontrado en España un espacio de traducción y circulación.

Casa Árabe ha sido también un lugar importante para la presentación y conversación alrededor de su obra. Su participación en actividades literarias de la institución conecta directamente con esa función de puente entre la literatura árabe y los lectores españoles.

Bali representa así otra de las dimensiones de lo que está en juego en el debate sobre Casa Árabe: la posibilidad de que escritores árabes puedan desarrollar su trabajo, encontrarse con lectores y formar parte del panorama cultural madrileño.

Una resistencia hecha de música, poesía y danza para defender Casa Árabe

El cartel del festival reúne a Linda Al-Ahmad, Hames Bitar, el Grupo Dabke, Maisoun Shukair, Rima Bali y Samir Bitar, configurando un programa que combina diferentes expresiones de la cultura árabe.

No es casual que la música comparta escenario con la poesía, la literatura y la danza. La interculturalidad que reivindica el festival no es una abstracción: se construye mediante personas concretas, obras, idiomas, canciones, libros y encuentros.

Tres mujeres árabes que condensan buena parte de esa historia

Linda Al-Ahmad representa la música y la tradición árabe reinterpretada desde España. Maisoun Shukair, la poesía y la circulación de la literatura árabe contemporánea. Rima Bali, la narrativa y la posibilidad de que una escritora siria encuentre en Madrid un lugar desde el que continuar escribiendo y dialogando con sus lectores.

Sus trayectorias muestran que una institución cultural no es solamente un edificio. El edificio de las Escuelas Aguirre es, sin duda, un espacio histórico y arquitectónico que el Ayuntamiento quiere rehabilitar. Pero durante casi dos décadas también ha sido el lugar físico de miles de encuentros entre personas, lenguas y culturas.

El Festival de Resistencia por Casa Árabe llevará esa discusión a la Puerta del Sol el 30 de agosto. Y lo hará mediante aquello que mejor puede explicar por qué estos espacios importan: la cultura viva.

Cuando Linda Al-Ahmad cante, cuando Maisoun Shukair recite y cuando Rima Bali participe desde la literatura, no estarán solamente defendiendo una sede. Estarán mostrando, con sus propias trayectorias, todo lo que puede ocurrir cuando existe un espacio estable para que las culturas árabes formen parte de la vida cultural de Madrid.

A pocos días del desalojo previsto para el 1 de septiembre, la Puerta del Sol se convertirá así en una extensión simbólica de esa casa. Una casa que, al menos durante unas horas, saldrá de sus paredes para encontrarse con la ciudad.

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