Malek Sebaï: grandes escenarios internacionales y compromiso con la enseñanza de la danza en Túnez

Malek Sebaï es una de las figuras más influyentes en el desarrollo de la danza contemporánea en Túnez. Bailarina, coreógrafa, profesora y gestora cultural.

Tras desarrollar una brillante carrera internacional en algunos de los escenarios más prestigiosos de Europa, Rusia y Estados Unidos, Sebaï tomó una decisión poco habitual: regresar a Túnez. Así, podía contribuir al crecimiento de la danza en su país natal. Desde entonces, su trabajo ha estado marcado por un doble compromiso: formar a nuevas generaciones de bailarines y construir un lenguaje artístico que dialogue entre la tradición tunecina y la creación contemporánea.

Hoy es considerada una de las grandes referentes de la danza del norte de África y una figura clave para comprender la evolución de las artes escénicas en el mundo árabe.

Malek Sebaï: Una formación de excelencia

Malek Sebaï comenzó su formación en Francia siendo muy joven. Fue la primera bailarina tunecina en ingresar en el prestigioso Conservatoire National Supérieur de Musique et de Danse de Paris (CNSMDP). Lo consiguió tras haber realizado previamente estudios en la Escuela de Danza de la Ópera de París. Posteriormente completó su formación en la reconocida Escuela Rosella Hightower, en Cannes, una institución por la que han pasado numerosos bailarines internacionales.

Esta sólida preparación clásica marcaría profundamente su carrera. Sin embargo, lejos de limitarse al repertorio tradicional, pronto mostró interés por explorar nuevos lenguajes coreográficos y colaborar con algunos de los creadores más innovadores de la escena europea.

Una carrera internacional

Entre 1985 y 1998, Malek Sebaï desarrolló una intensa carrera como intérprete en compañías de primer nivel.

Su recorrido profesional la llevó a trabajar en escenarios tan diversos como el Teatro Stanislavski de Moscú, la Elisa Monte Dance Company de Nueva York, la Münchener Staatsoper de Alemania, la compañía italiana Aterballetto y el Ballet du Nord de Francia.

Durante esos años interpretó tanto grandes ballets clásicos como obras de algunos de los coreógrafos más influyentes de finales del siglo XX, entre ellos:

  • Hans van Manen.
  • Jiří Kylián.
  • Angelin Preljocaj.
  • Ohad Naharin.
  • John Cranko.
  • Ulysses Dove.
  • Elisa Monte.

Trabajar con estas figuras permitió a Sebaï ampliar su visión artística y comprender que la danza podía ser también una herramienta para expresar cuestiones sociales, culturales e identitarias.

El regreso a Túnez de Malek Sebaï

En 1998, cuando su carrera internacional se encontraba plenamente consolidada, tomó una decisión inesperada: regresar definitivamente a Túnez.

Mientras muchos artistas buscaban desarrollar su carrera en Europa o Estados Unidos, ella optó por volver para participar en la construcción de una escena coreográfica prácticamente inexistente en su país.

En diversas entrevistas ha explicado que este regreso no obedecía únicamente a razones personales. También respondía al convencimiento de que la danza necesitaba crecer en Túnez y que era posible crear estructuras capaces de formar nuevos profesionales.

Redescubrir la identidad tunecina

Una vez instalada en Túnez, Malek Sebaï comenzó una nueva etapa como coreógrafa.

Su trabajo dejó de centrarse exclusivamente en la técnica clásica para investigar la relación entre la danza contemporánea y el patrimonio cultural tunecino.

En lugar de rechazar las tradiciones populares, decidió estudiarlas y reinterpretarlas desde un lenguaje actual.

Malek Sebaï

Khira Wu Rochdi de Malek Sebai. Imagen tomada de la página de FB de Khira Oubeidallah Maître de Ballet Tunis

Producciones como «Manelwusaoussen» o «Khira wu Rochdi» reflejan precisamente esa búsqueda. En ellas pone en diálogo la danza contemporánea con las formas tradicionales tunecinas, demostrando que ambas pueden convivir y enriquecerse mutuamente.

Esta aproximación ha sido una de las señas de identidad de su carrera artística.

Malek Sebaï: Una apasionada de la enseñanza

Si hay un aspecto que define la trayectoria de Malek Sebaï es su compromiso con la formación.

Convencida de que el futuro de la danza depende de la educación, impulsó un ambicioso proyecto para mejorar la enseñanza profesional en Túnez.

Con el apoyo del Goethe-Institut y la colaboración de la Palucca Hochschule für Tanz Dresden, puso en marcha un programa destinado a formar profesorado especializado en danza. El proyecto nació tras constatar la escasez de docentes cualificados en el país y buscaba crear una base pedagógica sólida para las futuras generaciones.

La iniciativa reunió durante varios años a decenas de bailarines, coreógrafos y profesores interesados en profesionalizar la enseñanza de la danza en Túnez.

Hayyou’Raqs: construir comunidad

En 2014 se incorporó a Hayyou’Raqs, una asociación creada para fomentar la danza contemporánea en Túnez.

El colectivo nació tras la Revolución de 2011 con el propósito de ofrecer espacios de creación, producción, formación y difusión para bailarines y coreógrafos.

En una entrevista concedida a Africultures, Sebaï explicaba que durante décadas resultaba muy difícil desarrollar iniciativas asociativas en el país y que, tras la revolución, surgió la oportunidad de construir proyectos colectivos para fortalecer el sector de la danza.

Desde entonces ha participado activamente en talleres, programas educativos y proyectos destinados a acercar la danza a nuevos públicos.

Del escenario al Ballet de la Ópera de Túnez

En 2021 llegó uno de los reconocimientos más importantes de su trayectoria: fue nombrada directora artística del Ballet de la Ópera de Túnez.

El nombramiento supuso un hito para la danza tunecina, ya que ponía al frente de la principal institución coreográfica del país a una artista con una amplia experiencia internacional y un profundo conocimiento de la realidad cultural local.

Desde ese puesto continúa impulsando nuevos proyectos y promoviendo la profesionalización del ballet en Túnez.

Habiba Msika: una obra sobre la memoria y la libertad

Entre sus trabajos más recientes destaca «Nous serons tous dévorés par le feu» («Todos seremos devorados por el fuego»), creada junto al coreógrafo tunecino Radhouane El Meddeb.

La pieza rinde homenaje a Habiba Msika, legendaria actriz, cantante y bailarina tunecina de origen judío que revolucionó la escena artística del país durante la década de 1920 y cuya vida terminó trágicamente tras ser asesinada en 1930.

A través de la danza y la música, la obra reflexiona sobre la memoria, la libertad artística, el papel de las mujeres y la resistencia frente a los discursos intolerantes. El espectáculo ha sido presentado en importantes festivales europeos y ha recibido una excelente acogida por parte de la crítica.

Su participación en Chouftouhonna

Malek Sebaï también ha estado vinculada al Festival Chouftouhonna, el gran encuentro de arte feminista celebrado en Túnez.

Su participación resulta coherente con una trayectoria que entiende el arte como un espacio de reflexión y transformación social.

A lo largo de su carrera ha defendido la necesidad de crear lugares donde las mujeres artistas puedan desarrollar su trabajo con libertad y donde la danza sea reconocida como una disciplina artística con pleno derecho dentro de la cultura tunecina.

Un legado que sigue creciendo

La historia de Malek Sebaï demuestra que el éxito artístico no siempre consiste en permanecer en los grandes escenarios internacionales. En ocasiones, el mayor logro es regresar a casa para contribuir al desarrollo de una comunidad y abrir caminos para quienes vienen detrás.

Gracias a su experiencia internacional, su compromiso con la enseñanza y su capacidad para integrar tradición y contemporaneidad, ha desempeñado un papel decisivo en la consolidación de la danza profesional en Túnez.

Hoy continúa inspirando a nuevas generaciones de bailarines y coreógrafos, convencida de que la danza no es solo una forma de expresión artística, sino también una herramienta para construir identidad, fomentar el diálogo cultural y transformar la sociedad.

Su carrera refleja la riqueza de la creación contemporánea en el mundo árabe y confirma que el arte puede convertirse en un lenguaje universal capaz de tender puentes entre culturas, generaciones y formas de entender el mundo

Imagen principal tomada del programa Malek Sebai & les Danseurs Citoyens dans #MOE Tunisie

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