El falafel es una delicia popular del Medio Oriente, conocida y amada en todo el mundo. Estas croquetas crujientes y sabrosas están hechas a base de garbanzos o habas, y son comúnmente servidas en pita o como parte de un plato mezze.
Tradicionalmente, el falafel se condimenta con hierbas como el perejil y el cilantro, junto con especias como el comino y el cilantro molido, que le otorgan un sabor distintivo y aromático.
Ingredientes:
- Garbanzos secos: 1 taza (remojados durante la noche y escurridos)
- Cebolla pequeña: 1 (picada finamente)
- Dientes de ajo: 2 (picados)
- Perejil fresco: 1/4 de taza (picado)
- Cilantro fresco: 1/4 de taza (picado)
- Comino molido: 1 cucharadita
- Sal: 1 cucharadita
- Pimienta negra: 1/2 cucharadita
- Aceite para freír: cantidad suficiente para cubrir al menos la mitad de las bolas de falafel en la sartén

Preparación del Falafel:
- Remojo de los Garbanzos: Los garbanzos se deben remojar durante la noche para ablandarlos. Es importante usar garbanzos secos, ya que los enlatados son demasiado blandos para esta receta.
- Procesar los Ingredientes: Se procesan los garbanzos junto con la cebolla, el ajo, el perejil y el cilantro hasta obtener una mezcla homogénea.
- Formar las Croquetas: Con la mezcla se forman pequeñas bolas o discos, que luego se fríen en aceite bien caliente hasta que estén doradas y crujientes.
- Servir: El falafel se puede servir en un pan de pita con verduras frescas y tahini, o como parte de un plato más grande con otros bocadillos del Medio Oriente.
Consejos y variaciones:
- Asegúrate de secar bien los garbanzos después de remojarlos para evitar que el aceite salpique al freír.
- El falafel se puede adaptar con diferentes especias según el gusto personal o se pueden añadir otros ingredientes como pimientos picantes para un toque de picor.
- Consistencia de la Masa: Asegúrate de que la masa no esté demasiado húmeda. Si es necesario, puedes agregar un poco de harina de garbanzo para ajustar la consistencia antes de formar las bolas.
- Fritura Perfecta: Para un exterior perfectamente crujiente, el aceite debe estar entre 180°C a 190°C. Usar un termómetro para aceite puede ayudar a mantener la temperatura adecuada.
- Reposo de la Masa: Dejar reposar la masa en el refrigerador durante una o dos horas antes de freír puede ayudar a que los sabores se mezclen mejor y a que las croquetas mantengan su forma.
- Falafel al Horno: Para una opción más saludable, puedes hornear el falafel en lugar de freírlo. Simplemente precalienta el horno a 200°C, coloca las bolas en una bandeja para hornear cubierta con papel pergamino y hornea hasta que estén doradas.
- Falafel de Habas: Algunas recetas tradicionales usan habas en lugar de garbanzos, o una mezcla de ambos. Esto da como resultado un falafel con un sabor ligeramente diferente y una textura más suave.
- Adiciones Aromáticas: Experimenta agregando diferentes hierbas como menta o eneldo para variar el perfil de sabor del falafel. Un poco de ralladura de limón también puede agregar un toque fresco.

El falafel no solo es delicioso y versátil, sino que también ofrece una excelente fuente de proteínas vegetales, lo que lo convierte en una opción popular entre vegetarianos y no vegetarianos por igual.








