La literatura es también una forma de regresar a casa. Para la escritora Amel El Yamani, ese viaje hacia los orígenes y la identidad ha tomado forma en Destino Oujda, su primera novela, una obra en la que realidad y ficción se entrelazan para dar voz a historias aún necesarias en el panorama literario.

La autora acaba de debutar en la narrativa con una obra que, aunque ficcionada, contiene numerosos elementos autobiográficos. «La búsqueda de las raíces es en lo que más me he podido apoyar», explica. Una exploración personal que se refleja especialmente en los escenarios donde transcurre la historia y en la construcción de una protagonista racializada, una característica que considera fundamental para ampliar la representación en la cultura contemporánea.
La importancia de verse reflejados en las historias
En los últimos años, el debate sobre la diversidad y la representación ha cobrado una importancia creciente en la literatura. Las sociedades actuales son plurales y multiculturales, pero esa riqueza no siempre se ha trasladado a las páginas de los libros o a las pantallas del cine.
«Faltan historias donde se vea la pluralidad de las sociedades actuales», afirma Yamani. «Es importante que formen parte, que se vean representadas en los libros que leemos y en las películas que vemos».
Su reflexión coincide con una tendencia internacional que busca dar espacio a nuevas voces y perspectivas. Autoras de origen marroquí como Leila Slimani han abordado también cuestiones relacionadas con la identidad, las raíces, la mezcla cultural y la condición femenina, demostrando que existe un interés creciente por narrativas que reflejen la complejidad del mundo contemporáneo.
En este contexto, Destino Oujda se presenta como una obra que invita a reflexionar sobre la pertenencia, la memoria y el significado de los lugares que forman parte de nuestra historia personal.
Oujda, mucho más que un escenario
El título de la novela hace referencia a Oujda, una ciudad situada en el noreste de Marruecos, próxima a la frontera con Argelia. Históricamente, esta localidad ha sido un importante punto de encuentro entre culturas y un espacio de convivencia entre diferentes comunidades.

Imagen tomada de la cuenta Instagram de Smara Land Books
No es casualidad que Yamani haya elegido este lugar para dar nombre a su primera obra. La ciudad simboliza, en cierto modo, esa idea de frontera y de encuentro entre mundos que caracteriza a muchas personas que crecen entre diferentes culturas.
La autora se apoya en esos espacios y recuerdos para construir una historia de ficción, demostrando que las experiencias personales pueden convertirse en relatos universales con los que muchos lectores se sienten identificados.
Un nuevo proyecto para los más pequeños
Pero la aventura literaria de Amel Yamani no termina con Destino Oujda. La escritora ya trabaja en una nueva iniciativa llamada Smara Land Books, un proyecto centrado en la literatura infantil y juvenil.
Su propósito es publicar una serie de cuentos en distintos volúmenes dirigidos a los lectores más jóvenes. Una iniciativa que nace de una preocupación compartida por muchas familias y especialistas: la necesidad de fomentar la lectura desde edades tempranas en un contexto dominado por las pantallas.

«Lo que pretendo con Smara Land Books es aportar mi granito de arena en el fomento de la lectura en edades tempranas», explica.
La escritora apuesta por el formato de cuento corto, convencida de que puede convertirse en una herramienta eficaz para despertar la curiosidad y el amor por los libros.
«Espero que en ese formato sea capaz de fomentar el amor por la lectura, por no mirar una pantalla», señala.
Numerosos estudios han subrayado la importancia de crear hábitos lectores desde la infancia. La lectura no solo mejora la comprensión y el lenguaje, sino que favorece el desarrollo de la imaginación, la empatía y el pensamiento crítico. Por ello, iniciativas como Smara Land Books adquieren una especial relevancia en una época en la que niños y adolescentes dedican cada vez más tiempo a los dispositivos electrónicos.
El poder transformador de los cuentos
La literatura infantil ha sido tradicionalmente una puerta de entrada al conocimiento y a la creatividad. Además, los cuentos permiten transmitir valores y acercar a los niños a otras culturas y realidades.
Ofrecer referentes variados y personajes con los que diferentes niños puedan identificarse constituye una manera de favorecer la inclusión y la comprensión mutua.
Esa vocación de abrir ventanas al mundo parece estar muy presente en la filosofía de Yamani, tanto en su primera novela como en este nuevo proyecto editorial.
Un mensaje para las mujeres: confiar en una misma
Amel Yamani lanza un mensaje de empoderamiento dirigido especialmente a las mujeres.
«Animaría a las mujeres a que traten e intenten realizar sus inquietudes».
La autora reconoce que muchas veces las mujeres se enfrentan al conocido síndrome del impostor, esa sensación de no estar suficientemente preparadas o de pensar que determinados objetivos no están a su alcance.
«Muchas veces somos dadas a tener el síndrome del impostor, a pensar que no valemos o que eso no es para nosotras», reflexiona.
Frente a esas dudas, su propuesta es clara: confiar en las propias capacidades y apostar por los sueños personales.
«Tomar el timón, las riendas de tu propia vida y apostar por ti».
Un mensaje que cobra especial significado en un momento en el que cada vez más mujeres están rompiendo barreras en ámbitos tradicionalmente masculinizados y reivindicando su espacio en el mundo cultural.
Una voz que acaba de empezar
Con Destino Oujda y el nacimiento de Smara Land Books, Amel Yamani inicia una trayectoria literaria marcada por la identidad, la diversidad y el compromiso con la lectura.
Porque, al fin y al cabo, los libros no solo cuentan historias. También ayudan a comprender quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde queremos dirigir nuestras propias vidas.








