Layali Pastry: pastelería creativa en Barcelona a cargo de Layla Madri

Layali Pastry se ha convertido en uno de los nombres vinculados a la pastelería creativa en Barcelona. Detrás de sus tartas, chocolates y llamativos Trompe l’oeil hay una historia de familia, sacrificio y, sobre todo, una pasión por la repostería que su fundadora, Layla Madri, descubrió desde muy pequeña.La marca cuenta actualmente con un establecimiento en la calle Balmes y otro en Badalona, además de un obrador que la propia Layla describe como de más de 200 metros cuadrados. Pero llegar hasta aquí no fue cuestión de suerte ni de una tendencia viral: fue el resultado de años de trabajo.

El sueño de Layali Pastry nació en familia

La relación de Layla con la pastelería comenzó en casa. Su abuela materna y varios de sus tíos eran pasteleros, por lo que desde niña estuvo familiarizada con el mundo de los dulces y con el valor de crear algo personalmente.

“La repostería forma parte de mi historia familiar. Por parte de mi madre, mi abuela y varios de sus hermanos eran grandes pasteleros. Desde pequeña he tenido ese vínculo con la pastelería y con todo lo que significa elaborar algo con las propias manos”, explica Layla en la entrevista que concedió a nuestra publicación. Esa influencia familiar fue importante, pero hubo algo más: desde los 16 años tenía claro que quería tener su propio negocio.

Ese detalle permite entender que Layali Pastry no surgió como una aventura improvisada. Durante años, Layla compaginó diferentes trabajos y ahorró con un objetivo muy concreto: reunir los recursos necesarios para hacer realidad aquella idea que llevaba tiempo imaginando.

“No fue algo que surgiera de repente; fue un proyecto que fui construyendo durante muchos años, con paciencia, esfuerzo y muchísimas ganas”, cuenta.

Layali Pastry

Finalmente, en 2023 abrió Layali Pastry en Barcelona. El nombre de la pastelería, según una entrevista publicada por Consumidor Global, puede traducirse como “noches de pastelería” y está relacionado tanto con sus raíces como con las largas horas de trabajo dedicadas a la elaboración de sus productos.

Layali Pastry: Cuando la pasión se convierte en trabajo

Emprender en gastronomía implica mucho más que saber preparar un buen postre. Hay que gestionar proveedores, clientes, trabajadores, producción, horarios y una enorme cantidad de pequeños detalles.

Layla reconoce que durante el camino hubo momentos difíciles y dudas. Sin embargo, había una razón que le permitía continuar: disfrutaba realmente de lo que hacía.

Layali Pastry

“Cuando estoy haciendo un postre, no siento que esté trabajando. Lo hago por amor, porque realmente quiero hacerlo”, afirma.

Esa relación emocional con la profesión parece ser uno de los elementos centrales de su filosofía. En la entrevista insiste en que no entiende sus productos simplemente como algo que se fabrica y se vende, sino como elaboraciones en las que pone ilusión y dedicación.

La propia filosofía de Layali Pastry destaca precisamente la elaboración artesanal. En su página oficial, la marca señala que prepara diariamente sus tartas, postres y propuestas de brunch, y presenta entre sus productos destacados las tartas de queso, los Trompe l’oeil y el conocido chocolate Dubái.

El fenómeno del chocolate Dubái

Si hay una creación que ha contribuido especialmente a poner Layali Pastry en el mapa, es el chocolate Dubái.

La propia Layla explica que este producto comenzó a despertar un interés enorme hasta el punto de que las unidades preparadas “prácticamente volaban”. Uno de los momentos que recuerda con mayor cariño fue conseguir enviar uno de sus productos hasta Estados Unidos.

El reto no era sencillo: el chocolate tenía que soportar un viaje de muchas horas sin perder sus características. El equipo tuvo que utilizar una doble capa de chocolate y congelarlo para garantizar que llegara en buenas condiciones. Cuando comprobaron que había llegado perfecto, la satisfacción fue enorme.

El chocolate Dubái llegó a Layali Pastry en octubre de 2024, después de que Layla experimentara con cacao y pistacho. La pastelera había probado diferentes versiones del producto en países como Marruecos y Francia antes de desarrollar su propia interpretación.

Layali Pastry

La elaboración también tiene un componente artesanal importante. El proceso incluye el tostado del pistacho, la elaboración manual del praliné y la incorporación de kataifi, además del trabajo con el chocolate. El proceso completo puede prolongarse durante varias horas.

Pero para Layla el éxito no se explica únicamente por una receta.

“Creo que nuestros productos conectan con la gente porque detrás de ellos hay mucho cariño”, asegura.

Layali Pastry: De Barcelona al crecimiento empresarial

El éxito del chocolate Dubái y de los Trompe l’oeil trajo consigo un nuevo problema: crecer.

En la entrevista, Layla explica que el antiguo obrador de Barcelona se quedó pequeño cuando aumentó la demanda y comenzaron a interesarse por sus productos cada vez más restaurantes. La solución fue abrir un segundo establecimiento en Badalona y crear un obrador de mayor tamaño.

Actualmente, la web oficial de Layali Pastry identifica dos establecimientos: el de la calle Balmes, en Barcelona, y Layali Pastry II, situado en la calle Coll i Pujol de Badalona.

El crecimiento, sin embargo, también ha cambiado el papel de Layla dentro de la empresa. Ya no se trata únicamente de elaborar postres. Hay más trabajadores, más pedidos y dos espacios que coordinar.

“Cuando un negocio crece, tú también tienes que crecer con él”, explica.

Para ella, eso significa aprender a delegar, organizarse mejor y confiar en el equipo. Una lección que probablemente resulte familiar a muchos pequeños empresarios que descubren que hacer crecer un negocio exige desarrollar nuevas habilidades además de las que permitieron ponerlo en marcha.

Una pastelería que mezcla raíces y creatividad

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es la combinación entre tradición e innovación. Layla habla de sus raíces y de los sabores que forman parte de su historia, pero también de la necesidad de crear productos capaces de sorprender.

Esa mezcla se aprecia en una carta que combina pastelería artesanal, brunch y productos de inspiración contemporánea. La web oficial de Layali Pastry presenta, entre otras propuestas, croissants artesanales, tartas, cookies, postres individuales y diferentes opciones de brunch.

La estética también juega un papel importante. Los Trompe l’oeil, por ejemplo, convierten el postre en una experiencia visual además de gastronómica. El resultado es un tipo de pastelería especialmente adecuado para las redes sociales, donde la apariencia de un producto puede convertirse en la puerta de entrada para nuevos clientes.

Y precisamente las redes han ayudado a que personas de fuera de Barcelona conozcan el proyecto. Layla cuenta que algunos clientes llegan expresamente después de descubrir los productos en redes sociales o porque alguien se los ha recomendado.

El verdadero ingrediente: constancia

Quizá la parte más importante de la historia de Layla Madri no sea el chocolate Dubái ni la expansión de Layali Pastry, sino la filosofía que hay detrás.

Su consejo para quienes quieren emprender es claro: perseguir aquello que realmente apasiona, pero sin confundir pasión con facilidad.

“La ilusión tiene que ir acompañada de esfuerzo, constancia y muchas ganas de aprender”, afirma.

Es una idea que encaja con su propia trayectoria. El sueño comenzó cuando tenía 16 años, pero la pastelería no apareció de la noche a la mañana. Hubo años de trabajo, ahorro, aprendizaje, dudas y apoyo familiar antes de abrir las puertas del negocio.

Hoy, mientras Layali Pastry continúa creciendo, aquella adolescente que soñaba con tener su propia pastelería se encuentra gestionando una empresa con dos locales y una producción mucho mayor.

Y quizá esa sea la lección más dulce de su historia: que detrás de un postre que parece sencillo puede haber años de trabajo. En el caso de Layla, cada chocolate, cada tarta y cada creación de Layali Pastry cuentan también una historia de perseverancia.

“Cuando trabajas desde esa pasión, aunque el camino sea difícil, siempre encuentras una razón para seguir adelante”, concluye

Imágenes cortesía de Layla Madri

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