Sofía Halabi, la chef chileno-palestina que rescata la memoria a través de la cocina

Sofía Halabi es una chef chileno-palestina que ha construido su identidad culinaria a partir de la memoria, la migración y la herencia cultural. Su trabajo no se limita a cocinar, sino que busca rescatar, reinterpretar y visibilizar la gastronomía palestina en Chile, un país con una de las diásporas palestinas más grandes del mundo.

A través de su proyecto Cocina Palestina, Halabi ha desarrollado una propuesta gastronómica que combina tradición y pedagogía. Su objetivo no es solo alimentar, sino también educar sobre el origen de los platos, sus ingredientes y el contexto cultural que los rodea.

Su trabajo destaca por conectar lo personal con lo colectivo.

Raíces palestinas en Chile: identidad, migración y memoria

La historia de Sofía Halabi no puede entenderse sin el contexto de la migración palestina a Chile. Como muchas familias de origen palestino, su historia está marcada por el desplazamiento, la adaptación y la preservación cultural.

Ella misma ha señalado que la cocina fue su primer vínculo con Palestina. Desde pequeña aprendió observando a su familia, especialmente a las mujeres, quienes transmitían recetas de generación en generación sin necesidad de libros ni medidas exactas.

Sofía Halabi

Imagen tomada de la página de FB de News of the world

En ese proceso, la cocina se convierte en algo más que una práctica doméstica: es un archivo vivo de la memoria. Cada plato funciona como una forma de conexión con un territorio que, en muchos casos, no ha sido vivido directamente, pero sí profundamente sentido.

Cocina Palestina: un proyecto gastronómico con identidad

En 2019, Sofía Halabi creó su plataforma Cocina Palestina, un espacio que nació con una intención clara: reeducar sobre la gastronomía palestina y diferenciarla de la etiqueta genérica de “comida árabe”.

Este proyecto ha evolucionado desde una página web hasta una experiencia gastronómica completa que incluye cenas temáticas, eventos y difusión en redes sociales. A través de estas iniciativas, Halabi busca acercar al público chileno a sabores tradicionales como el falafel, el babaganush o platos con cordero especiado.

Sofía Halabi

Imagen tomada del blog de Cocina Palestina

Además, su propuesta tiene un componente narrativo muy fuerte. Cada plato viene acompañado de una historia, un origen o un recuerdo, lo que transforma la experiencia culinaria en algo mucho más profundo que una simple degustación.

Sofía Halabi: De la tradición a la reinterpretación culinaria

Uno de los aspectos más interesantes del trabajo de Sofía Halabi es su capacidad para reinterpretar recetas tradicionales sin perder su esencia. No se trata de replicar platos de forma exacta, sino de adaptarlos al contexto chileno, tanto en ingredientes como en técnicas.

Por ejemplo, en algunas de sus preparaciones combina productos locales con especias típicas palestinas como el baharat, logrando una fusión que respeta ambas identidades.

Esta adaptación no es casual, sino una respuesta natural a la experiencia migrante. La cocina de la diáspora siempre está en transformación, y Halabi lo entiende como una oportunidad para innovar sin perder autenticidad.

Experiencia internacional y conexión con Palestina

En su desarrollo profesional, Sofía Halabi también ha tenido experiencias fuera de Chile que han influido en su cocina. Uno de los momentos más importantes fue su viaje a Palestina, donde pudo conectar directamente con la cultura y la gastronomía de sus ancestros.

Este viaje no solo reforzó su identidad, sino que también amplió su conocimiento culinario. Allí descubrió nuevas técnicas, ingredientes y formas de entender la cocina como un acto comunitario.

Al regresar a Chile, su propuesta adquirió una mayor profundidad, integrando lo aprendido con su propia historia familiar.

Gastronomía como herramienta cultural y política

La cocina de Sofía Halabi no es neutral. En muchos sentidos, su trabajo también tiene una dimensión política, entendida no como militancia partidista, sino como reivindicación cultural.

Al visibilizar la gastronomía palestina, está contribuyendo a preservar una identidad que muchas veces ha sido invisibilizada o simplificada. En este sentido, su proyecto funciona como una forma de resistencia cultural.

Además, su insistencia en nombrar correctamente los platos y sus orígenes responde a una necesidad de reconocimiento. Para Halabi, decir “cocina palestina” no es un detalle menor, sino una afirmación de existencia.

Participación en eventos y proyección internacional de Sofía Halabi

A lo largo de su carrera, Sofía Halabi ha participado en distintos eventos gastronómicos que han contribuido a posicionar su trabajo. Entre ellos destaca su participación en el festival Ñam, donde realizó talleres de cocina, acercando estos sabores a nuevas generaciones.

También ha sido parte de iniciativas internacionales, como su colaboración en el libro “Craving Palestine” (2020), donde compartió recetas y experiencias relacionadas con la cocina palestina.

Sofía Halabi

Además, fue la primera representante palestina en participar en el Festival de Gastronomía Internacional de Bahía Inglesa, consolidando su presencia en el ámbito gastronómico.

Estos espacios han sido clave para amplificar su mensaje y posicionarla como una referente en la cocina de la diáspora.

Sofía Halabi: El papel de las mujeres en la transmisión culinaria

Un elemento central en la historia de Sofía Halabi es el rol de las mujeres. Ella misma reconoce que todo lo que sabe proviene de las generaciones anteriores, especialmente de sus abuelas y otras mujeres de su familia.

En este sentido, su trabajo también es un homenaje a esas figuras que, sin reconocimiento formal, han sido fundamentales en la preservación de la cultura.

La cocina se convierte aquí en un espacio de poder y transmisión de conocimiento. Halabi recoge ese legado y lo proyecta hacia un público más amplio.

Nuevas formas de gastronomía: cenas clandestinas y experiencias

Más allá del formato tradicional de restaurante, Sofía Halabi ha explorado nuevas formas de compartir su cocina. Entre ellas destacan las llamadas “cenas clandestinas”, experiencias íntimas donde los comensales no solo prueban los platos, sino que también escuchan las historias detrás de ellos.

Este tipo de iniciativas responde a una tendencia global en la gastronomía, donde se busca crear experiencias más personalizadas y significativas.

En su caso, estas cenas funcionan como espacios de encuentro cultural, donde la comida actúa como puente entre distintas identidades.

Sofía Halabi como referente de la cocina de la diáspora

Hoy, Sofía Halabi representa una nueva generación de chefs que entienden la gastronomía como una herramienta de identidad, memoria y transformación social.

Su trabajo demuestra que la cocina puede ser mucho más que una práctica culinaria. Puede ser una forma de contar historias, de preservar culturas y de generar diálogo entre comunidades.

Figuras como Halabi son clave para entender cómo la tradición puede mantenerse viva sin dejar de adaptarse.

Cocinar para recordar, compartir y resistir

La historia de Sofía Halabi es, en esencia, una historia sobre memoria y pertenencia. A través de sus platos, logra conectar Chile con Palestina, el pasado con el presente y lo personal con lo colectivo.

Su cocina no solo alimenta, sino que también narra, educa y reivindica. En cada receta hay una historia, en cada ingrediente hay una raíz, y en cada experiencia hay una invitación a mirar la gastronomía desde una perspectiva más profunda.

Imagen principal tomada de la página de Marqués de Casa Concha

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