Para Lina Ghotmeh la arquitectura es una forma de investigar la memoria, el territorio y la historia. Nacida en Beirut, Líbano, en 1980, Ghotmeh ha desarrollado una práctica arquitectónica internacional en la que el edificio no aparece como un objeto aislado, sino como el resultado de una investigación sobre el lugar que ocupa.
Su arquitectura está profundamente vinculada a Beirut y a la experiencia de crecer en una ciudad marcada por las transformaciones, las capas históricas y las consecuencias de la guerra. Esa relación con la memoria es una de las claves para comprender su trabajo. Para Ghotmeh, construir significa, en muchos casos, excavar: descubrir las capas que existen bajo un lugar, comprender sus huellas y traducirlas en una nueva forma arquitectónica.
Una formación internacional
Ghotmeh estudió arquitectura en la American University of Beirut y posteriormente continuó su formación en la École Spéciale d’Architecture de París. Su trayectoria profesional se desarrolló entre distintos contextos culturales, algo que ha influido decisivamente en su manera de entender la disciplina.

Imagen tomada de la página xhitewall
Antes de fundar su propio estudio, trabajó internacionalmente y participó en proyectos de gran complejidad. En 2005 fundó, junto con otros arquitectos, el estudio DGT Architects, que recibió reconocimiento internacional por proyectos como el Estadio Olímpico de Taichung, en Taiwán.
En 2016 creó su propio estudio, Lina Ghotmeh — Architecture, con sede en París. Desde entonces, su práctica se ha caracterizado por una combinación muy particular de investigación histórica, sensibilidad material y experimentación formal.
«Architecture as archaeology»
Una de las expresiones más asociadas a su pensamiento es «Architecture as Archaeology». La idea resume una aproximación en la que diseñar implica investigar. En lugar de comenzar simplemente con una forma, Ghotmeh estudia el lugar: su historia, sus habitantes, sus materiales, sus transformaciones y sus recuerdos.

Imagen tomada de la página del estudio de arquitectura de Lina Ghotmeh
Esta metodología tiene especial sentido en ciudades como Beirut, donde las diferentes épocas conviven de manera compleja. La arquitectura puede convertirse entonces en una herramienta para recuperar aquello que ha desaparecido, pero también para imaginar lo que todavía no existe.
Su trabajo no busca reproducir literalmente el pasado. Más bien intenta establecer un diálogo entre diferentes temporalidades. El edificio contemporáneo puede incorporar rastros del pasado sin convertirse en una reconstrucción histórica.
Stone Garden
Uno de sus proyectos más conocidos es Stone Garden, un edificio residencial situado en Beirut. Su fachada, realizada en hormigón y trabajada con una apariencia casi erosionada, parece formar parte del paisaje urbano desde hace mucho tiempo.

nstalación tal como se exhibió en la sección “Corderie” del Arsenale de la Bienal. Imagen tomada de la página del estudio de Lina Ghotmah
El edificio resulta especialmente interesante porque cuestiona la idea tradicional de fachada como superficie limpia y acabada. En Stone Garden, la arquitectura parece haber sido excavada, desgastada por el tiempo o moldeada por el clima.
La relación con Beirut vuelve a ser fundamental. El proyecto no intenta esconder las contradicciones de la ciudad, sino incorporarlas. La materia arquitectónica adquiere una dimensión casi geológica.
El restaurante Les Grands Verres y otros proyectos
La trayectoria de Ghotmeh también incluye proyectos de carácter cultural, residencial y gastronómico. Su trabajo para Les Grands Verres, en París, muestra otra faceta de su práctica: el diseño interior entendido como experiencia espacial.
Más allá de los estilos concretos, existe una constante en su arquitectura: la atención a la experiencia corporal. La luz, la textura, la circulación y los materiales tienen tanta importancia como la geometría.

Imagen tomada de la página del estudio de Lina Ghotmah
Esta sensibilidad se extiende a proyectos de escalas muy diferentes. Ghotmeh puede trabajar sobre un edificio completo, un interior, un objeto o una instalación manteniendo una misma preocupación por la relación entre materia, cuerpo y memoria.
El Louvre Abu Dhabi y la dimensión internacional
Su reconocimiento internacional ha crecido considerablemente durante los últimos años. Su trabajo ha sido presentado en instituciones culturales y exposiciones internacionales, y ha recibido numerosos encargos y premios.
Uno de los aspectos más interesantes de su trayectoria es precisamente su capacidad para moverse entre contextos culturales diferentes sin perder una identidad arquitectónica propia. Su obra no pretende representar de manera literal una supuesta «arquitectura árabe». En cambio, introduce preguntas sobre cómo construir desde una experiencia cultural concreta en un mundo globalizado.
Una arquitectura del tiempo
La arquitectura de Lina Ghotmeh puede entenderse como una arquitectura del tiempo. Sus edificios parecen contener diferentes momentos simultáneamente: lo que ocurrió, lo que permanece y lo que todavía está por venir.

Jadids’ Legacy Museum. Imagen tomada de la página del estudio de arquitectura de Lina Ghotmeh
Esta dimensión temporal resulta especialmente relevante en un momento en que la arquitectura se enfrenta a cuestiones como el cambio climático, la reutilización de edificios, la pérdida de patrimonio y la necesidad de construir de una manera más consciente.
Frente a una arquitectura basada únicamente en la novedad, Ghotmeh propone escuchar el lugar. Sus edificios no necesitan parecer nuevos para ser contemporáneos.
Una referencia para una nueva generación
Lina Ghotmeh representa una generación de arquitectas procedentes de Oriente Medio que han conseguido ocupar espacios centrales en la arquitectura internacional sin renunciar a las preguntas surgidas de sus propios contextos.
Su trabajo demuestra que la arquitectura puede ser simultáneamente contemporánea y profundamente vinculada a la memoria. Puede utilizar nuevas tecnologías y técnicas constructivas y, al mismo tiempo, hablar de arqueología, paisaje, identidad y pertenencia.
La arquitectura de Ghotmeh recuerda que un edificio puede tener raíces.
Y quizá ahí reside la fuerza de su obra: en entender que construir no consiste únicamente en añadir algo nuevo a un lugar, sino también en escuchar aquello que el lugar ya estaba contando.
Imagen principal tomada de la página de Rolex








